Cuántas veces nuestras mentes se despejaron de las preocupaciones cotidianas y voló con una bailarina que daba suaves saltos sobre un escenario; Cuántas veces se nos llenaron los ojos de lágrimas al escuchar una melodía que partía de un instrumento musical o de la boca de un cantante; Cuántas veces nuestras manos ardieron al aplaudir con entusiasmo a un bailarín; Cuántas veces nuestra mente se transportó al pasado al observar esa foto que no teníamos en la memoria de corto plazo. Todos esas emociones y sentimientos nos los despertaron los artistas que hoy están pasando un momento muy difícil porque no pueden vivir de su arte. Muchos de ellos tenían ingresos por enseñar a otros su saber hacer y hoy no lo pueden hacer. El “parate” los artistas nos hace poner el foco en sus necesidades económicas y de gratificación espiritual que merecen.

MARITA VERGARA “YOUNG POWER BALLET”

Marita Vergara

“Estamos muy preocupados por la situación por la que estamos pasando las academias de danzas y los que hacemos actividad física, como los gimnasios. Para nosotros es muy importante que los chicos no se desanimen y sigan participando” comentó la Prof. Marita Vergada, directora del Young Power Ballet.

Luego acotó “como no pudimos empezar las clases la matrícula se ha visto afectada porque no asisten chicos nuevos. Hemos ampliado nuestro salón, ahora tenemos 120 metros cuadrados cubiertos, no lo pudimos inaugurar como habíamos pensado porque se vino todo lo de la cuarentena. En nuestro caso hemos empezado con clases on line con los alumnos que ya teníamos el año pasado, estamos tratando que se entusiasmen y sigan. Con esto aprendemos todos porque nunca habíamos trabajado de esta manera”.

La virtualidad que se impuso no en todas las áreas trajo aparejado dificultades, y el caso de las academias no es la excepción “en nuestro caso la mayor dificultad que tenemos es la corrección de los ejercicios como corresponde, porque los chicos nos mandan un video o hacemos clases en vivo, pero no es lo mismo” dijo la docente.

En otro aspecto resaltó “conmigo estaban trabajando tres chicos que también se han visto afectados. Además, nosotros teníamos un cronograma de perfeccionamiento y de competencias para este año que ha quedado relegado”.

Sobre el final expresó “nos parece que los más importante que tenemos que hacer nosotros y los padres es animar a los chicos a que no se queden, que practiquen en sus casas, que se graben. Para un artista la parte anímica es muy importante. Invito a quienes deseen sumarse a nuestro instituto a contactarnos y comenzar las clases vía on line, con la esperanza de volver pronto a clases presenciales. La invitación la hago extensiva a niños, adolescentes y adultos, tenemos abiertas las puertas para todos, incluso para esas personas tímidas que las clases presenciales les daban cierto apuro, ahora es la oportunidad de expresar ese arte que tiene dentro”.

Para contactarse con el instituto los interesados pueden llamar al 260-4825855. En Facebook enviar mensaje a la página del Young Power Ballet o de la Prof. Marita Vergara.

JUAN CARLOS ROTH-MÚSICO

Juan Carlos Roth

Juan Carlos Roth es un excelente baterista de gran fama en la provincia que vive desde hace mucho tiempo en Malargüe. Actualmente es parte de las bandas Perro dinámica y Percherón. Con el hablamos respecto de la realidad de los músicos que hoy no pueden actuar frente al público.

“No estamos bien, como cualquier otro trabajo. Lo nuestro es trabajar con el público, esto de estar aislados nos está perjudicando mucho. No podemos continuar los proyectos con los ensayos, mostrarnos con las bandas, los locales donde teníamos la posibilidad de actuar están cerrados y sabemos que, aunque algunos puedan ir abriendo no van a contratar músicos hasta que todo esto pase, seguramente después del invierno” indicó Roth en el inicio de la conversación.

“Muchos bares, casinos, restaurantes contratan a músicos para que acuda la gente o para entretenerla. La música genera trabajo en las imprentas, los sonidistas, iluminación. Si nosotros no trabajamos hay muchas empresas que tampoco lo hacen y a ellas también les pedimos el apoyo en este momento” sostuvo el baterista

Valoró la difusión que la mayoría de sus pares está realizando por medios virtuales.

“Varios grupos están realizando ensambles de temas que hace cada integrante en su casa y realmente hay cosas que están saliendo muy bien, lamentablemente eso no tiene una respuesta desde lo económico.

A muchas profesiones les han dado la posibilidad de retornar, pero la música sigue estando para lo último y eso hace que económicamente la estemos pasando mal

Otra dificultad que tienen los músicos es que la mayoría de los instrumentos que utilizan están en valores dólar y con el fuerte incremento que ha tenido la moneda extranjera se les dificulta, ya no el acceder a ellos sino también el mantenimiento.

Para las guitarras tenemos que comprar cuerdas, para las baterías parches y se nos hace imposible solventar ese mantenimiento si no estamos cobrando por lo que hacemos.

Como socio del Movimiento independiente de músicos de Mendoza trabajó para obtener un subsidio del gobierno nacional, pero hasta el momento no han tenido una respuesta afirmativa.

DEBORA BERNAL-INSTITUTO DE DANZAS ISADORA

Débora Bernal

Débora Bernal hace 30 años que tiene su instituto de danzas clásicas en el departamento, hasta antes de la pandemia contaba con más de 150 alumno y es hasta el momento su único ingreso.

Con la situación actual dada por el Covid-19 da clases vía zoom sólo para 10 alumnos y asegura que “al ser danza clásica requiere de mucha precisión, técnica y cuidado del cuerpo porque un mal movimiento puede generar una lesión grave y eso afecta no sólo al cuerpo si no también a la psiquis. Hay técnicas que requieren que sean personalizadas”

Débora es contundente respecto a esta situación “es frustrante, porque no sé cuándo voy a poder volver a dar clases y si voy a contar con la misma cantidad de alumnos. Esto es una cadena de eventos desafortunados”. Y si bien no tiene el gasto de el salón de danzas, los impuestos y servicios que tiene que pagar son altos.

Además de la situación personal cree que “todavía las consecuencias de esto no están claras, pero si nos vemos afectados todos los que trabajamos y vivimos del arte. Me solidarizo con mis colegas”.

MARINA JOFRÉ-M&D Fotografía

Marina Jofré

Otros de los rubros afectados por el aislamiento social es el de la fotografía y para quienes es su único ingreso, como en el caso de M&D fotografía. Marina Jofré comparte con Ser y Hacer que “la fotografía todavía no es un rubro muy valorado, en lo personal tenía un viaje planeado, por lo que en estas fechas no tenía ninguna fiesta vendida y en octubre iba a retomar”.

Para quienes trabajan de este arte su temporada alta es noviembre, diciembre, febrero y marzo.

“Los fotógrafos intentamos meter todas las fiestas en esos meses para poder pasar el resto del año. Con esto no sabemos a ciencia cierta cuándo vamos a volver a poder trabajar en fiestas y si bien tenemos esperanzas de que sea en octubre sabemos que este año sabemos está totalmente perdido en cuanto a fiestas, quizás arranquen en enero, pero no es nada seguro” aventuró la destacada fotógrafa. 

Marina segura que están analizando otras opciones de trabajo, como hacer sesiones en el estudio de ellos o al aire libre respetando el distanciamiento social, la capacidad de personas, el número de documento y tomando todas las medias sanitarias, además de buscar otros posibles ingresos como ofrecerles a los comerciantes la parte audiovisual de sus negocios mediante la venta online.

Ellos tienen el gasto fijo del monotributo, además de los gastos personales. Si bien están bien equipados, los insumos de sus máquinas se compran en dólares y se ven afectados por la suba desmedida del mismo.