Sede Central del Partido Demócrata de Mendoza en ciudad Capital.

La Junta Central del Partido Demócrata de Mendoza decidió por unanimidad, hace minutos, salir del Frente Cambia Mendoza y afrontar las próximas elecciones en cada departamento de Mendoza.

El partido dio a conocer un documento titulado “Es hora de volver a la cancha a jugar con la camiseta propia” que reproducimos íntegramente en los siguientes párrafos.

“La Junta Central de Gobierno del Partido Demócrata dispone y resuelve recuperar la plena autonomía partidaria y libertad de acción para actuar en todos los planos de la política nacional y provincial y concurrir a los comicios próximos con candidatos propios.

Esta decisión se adopta en virtud de:

En el año 2015, en Mendoza, celebramos con el radicalismo y el Pro la alianza electoral Cambia Mendoza obteniendo en los comicios de octubre de ese año el 46,46% de los votos mientras que el Frente para la Victoria solo arañaba el 40%. Los votos demócratas fueron decisivos: en la elección anterior a gobernador del año 2011, la cual ganó el justicialismo, el candidato demócrata logró el 15,97% y el radical el 34,56%.

La alianza no pasó de ser un acuerdo meramente electoral. No obstante, los reclamos, no se hicieron reuniones del frente ganador, ni se cumplió con el programa de gobierno y de transparencia institucional que habíamos firmado los partidos fundadores de la alianza, ni se nos consultó en absoluto para las políticas que instrumentaba el PE provincial ni tampoco respecto de las iniciativas que remitía a la Legislatura.

Los acuerdos programáticos originarios de afianzar la república con iniciativas, como la del nepotismo, siguieron sin cumplirse y el gobierno provincial continuó haciendo en la Provincia lo que critica en la Nación al Kirchnerismo.

En efecto, la tendencia a la concentración del poder en el Ejecutivo, a colocar en el más alto tribunal de justicia de la provincia a partidarios y en los órganos de contralor, como el Tribunal de Cuentas, a conmilitones, acerca a los dos últimos gobiernos al autoritarismo populista y los aleja de las mejores tradiciones del radicalismo y del espíritu republicano que tuvimos en cuenta al fundar la alianza.

Las diferencias no solamente se manifiestan en el plano político de la división de poderes y de la defensa de la república y la austeridad, también se advierten en el de las ideas económicas. La carencia de un plan profundo de reforma administrativa, reorganización del estado y profesionalización verdadera del servicio civil, como la aspiración a crear un banco estatal o promover expropiaciones sin sustento o intervenir desacertadamente en materia vínica, dan cuenta de que una importante brecha ideológica que nos separa.

El gobernador, sin debatirlo previamente en el seno de la alianza, ha remitido a la Legislatura un proyecto de reforma constitucional que, bajo el falso argumento de la disminución del costo legislativo (hay varias iniciativas nuestras que implican una drástica reducción del gasto político sin necesidad de una costosa asamblea constituyente),  entraña y redunda en una mayor concentración de facultades en el poder ejecutivo, un debilitamiento de las minorías y la posible desaparición de las terceras fuerzas, como ha sucedido en las provincias donde se han aplicado reformas similares.

Estos son algunos ejemplos que nos impulsan a dar por terminada nuestra participación con el Frente Cambia Mendoza.

Es hora de volver a la cancha a jugar con la camiseta propia. 

Queremos superar la grieta. La demonización mutua de los dos bandos en pugna polariza en forma despiadada y les permite alternarse en el poder manteniendo a   terceras fuerzas en una especie cuarentena política. No queremos formar parte de este negocio y pacto electoral que hunde al país en el atraso y la desunión.

Camiseta propia del PD en las próximas elecciones legislativas y de constituyentes para poder sostener en libertad nuestros principios y convicciones, y jugar fuerte para la Mendoza que nos merecemos.