La OA, Oficina Anticorrupción, publicó hace poco un listado de las declaraciones juradas de las fortunas que cada persona con jerarquía en el gobierno nacional había declarado.

 Las declaraciones juradas son variopintas, el que más mostró es Máximo Kirchner, peeero los que no declararon, supongo por no tener nada para declarar son: Presidente Alberto Fernández, Cristina Fernández de K, María Eugenia Bielsa y Matías Lammens dijeron no tener un mango o no dijeron nada, o sea que vos o yo, con un 147, un Falcon o una moto medio pelo para arriba como único bien, tenemos más propiedades y dinero que los humildes gobernantes de la Casa Rosada.

En síntesis, siempre se dijo que los petroleros son los que mejor ganan por estas tierras y, comparando las estadísticas que publica la Oficina Anticorrupción de lo que confesaron tener nuestros gobernantes, son, literalmente millonarios. Agárrense muchachos del petróleo que, apenas se enteren en la casa de gobierno que alguien tiene más que ellos, los van a bajar de un hondazo impositivo.

Pantaleón y las visitadoras

Parece que esta gran nación, y Malargüe también, alimentan la creatividad del desarrollo de la literatura de la buena.

La semana pasada les recomendé leer “La lotería de babilonia” de J.L. Borges haciendo un paralelismo entre esa obra y compararla cómo elegimos nuestras autoridades. Bien, Malargüe no se queda atrás con inspirar, copiar o hacer una adaptación regional. Hoy vamos al affaire de las tortitas y los empleados públicos.

Para ambientar, Pantaleón y las visitadoras es un libro que escribió Mario Vargas Llosa, si no quieren disfrutar de las 328 páginas que tiene la edición de ALFAGUARA, está la película de la producción peruano-española que en cerca de dos horas de pantalla y por Youtube (que es gratis) se van a deleitar con esta novela.

¿De qué se trata? En la localidad de Iquitos, en Perú, en la región amazónica, se registran ataques sexuales a la población por parte de integrantes del destacamento militar en la región. El ejército, preocupado, envía a uno de sus mejores soldados, Pantaleón Pantoja, a investigar en modo ultrasecreto qué es lo que ocurre realmente. La cuestión es que Pantaleón descubre que es lo que pasa: en la dieta de los soldados, ciertos ingredientes hacen que la libido aumente considerablemente. La solución sugerida es crear un ejército de prostitutas para tranquilizar a la tropa. Los soldados, felices por encontrar un paliativo a sus necesidades. ¿Pero qué pasó? Los demás organismos estatales, creyéndose en desigualdad de condiciones, reclamaron un trato igualitario al que se recibía en el ejército. El problema legal que se arma en todos los niveles jerárquicos de Iquitos buscando una solución que es más complicada de lo que parece al principio de la historia. Lo dejamos acá, lean el libro o vean la peli.

¿A dónde vamos con esto? Nada, el affaire de las tortitas que hemos tenido en la semana me hizo recordar esta historia, en Malargüe tenemos nuestros propios personajes del libro: tenemos nuestro Pantaleón Pantoja, nuestro Sinchi y también los que reclaman contra una desigualdad que raya con lo bizarro.

Esperemos esta nota de color no pase de ahí y quede como una anécdota de tiempo de cuareeterna.

La primavera no llegó

Si bien antes decíamos que la realidad supera a la ficción, ya es una certeza. Esta semana no quedó otra que suprimir la primavera por decreto, las juntadas cada vez son más toleradas pero el Covid está presente y no perdona. En primavera es común ver juntadas de amigos para darle la bienvenida a la nueva estación.

Cada vez es más frecuente que le ocurra a uno mismo, o conocer a alguien, con un familiar que se infectó y salió indemne a la infección, o en pocos casos enfermedad seguida de muerte.

Sigamos tomando precauciones como nos recomiendan los que saben un poco más que nosotros.

Estamos viviendo una época de cambios profundos en todos los aspectos, de a poco nos vamos acostumbrando a remar en dulce de leche y en el horizonte, solo eso, horizonte. El mal menor es que ya pasamos el invierno y la primavera, con o sin decreto, aunque se prohíban las juntadas, comenzó hoy.

Plan de ordenamiento territorial

Cuando muchos creen que todo está inventado, no se dan cuenta de lo equivocados que están. Desde Roca0 vamos a seguir insistiendo con el plan de ordenamiento territorial.

 Es una idea que   empezó en la época de Celso Jaque y ahora es necesario implementarla. J.M. Ojeda está tratando de darle el impulso que necesita para implementar este plan.

¿De qué se trata? Sentar las bases del desarrollo a futuro y a largo plazo de cómo tener un mejor aprovechamiento de las actividades que incidan en el desarrollo del departamento, nuevas tecnologías, qué industrias seguirán creciendo, cuáles a futuro se irán desinflando hasta desparecer, porque la evolución y sustentabilidad, harán inviables. Hablamos de todas, por nombrar cinco: minería, petróleo, ganadería, turismo y recursos hídricos. Hay muchos ítems más, la lista es larguísima y el documento lo podés encontrar en la página web de la municipalidad: www.malargue.gov.ar apenas se abre la página, a primera vista, aparece el enlace para abrir el documento. Vale la pena involucrarse. Y si te parece muy largo, buscá en el índice y fíjate en el tema o rubro al que te dedicás y sabes más en detalle. Si te parece que podés aportar o mejorar en lo que sabes, más adelante se va a llamar a la participación pública para que entre todos pensemos y desarrollemos un Malargüe mejor a largo plazo. Estadismo es algo de esto, de este plan de ordenamiento territorial que, sin egos, necesita pensar el Malargüe que vamos a vivir en el futuro.

hasta la semana que viene.