Tenemos todo el pasado por delante y no aprendemos más.

A veces dan ganas que nuestra clase dirigente política, no solo a quien sentaron en el sillón de Rivadavia, todos, oficialismo y oposición, lean un cuento corto: “Los ganadores de mañana” de Holloway Horn (es un cuento corto, muy corto que es fácil de leer), que nuestros dirigentes emboquen en una o varias carreras, según el cuento. Si se da el milagro en lo que nuestro destino respecta, y que al final, la situación de estos personajes se resuelva sola, sin necesidad de intervención de la justicia que, en las altas esferas, da vergüenza y no funciona.

Pero volvamos al principio, ¿por qué tenemos todo el pasado por delante?

Porque estamos repitiendo errores pasados, cosas que ya hemos visto, vivido y fracasaron, pero como las nuevas generaciones no lo vieron ni lo vivieron, se rescata una idea que parece brillante, se le limpia el polvo, se lustra y se lanza como estreno otra vez.

¿Qué pasa ahora? Falla otra vez. Borges decía que al tiempo le gustan las simetrías, pero con ciertos anacronismos ¿Qué significa? Que los hechos se repiten. Lo malo es que se repiten de manera asincrónica los hechos que no tienen que repetirse, casi todos, relacionados con la economía: inflación, hiper inflación, cambio de moneda, deflación y a arrancar otra vez. Todo este desmadre mata la economía y afecta a la política.

Cuando se reinició la vida democrática, gracias a esos avatares, Alfonsín se tuvo que ir antes, Menem llegó con lo justo al final de su mandato, De La Rúa no llegó, después 5 presidentes en una semana, Néstor zafó porque arrancaba un nuevo ciclo, Cristina llegó cuando se le estaba poniendo fea, Macri cometió errores y tampoco lo dejaron. Ahora está Alberto que no sabe de qué disfrazarse, aunque todavía le quedan tres años más y deseamos que llegue al 2023 así rompemos el circulo vicioso.

Si les parece, ya lo dije varias semanas atrás, pongan un video de Tato Bores, en blanco y negro o en colores. En principio dice lo mismo que dijo en su carrera de más de 50 años, y eso que hace más de 25 años que dio su último programa y su último monólogo. O sea que son 75 años repitiendo hechos, errores y desatinos. Seguimos tropezando con la misma piedra.

Solo si dejamos de repetir errores pasados se permite la proyección de una nación a largo plazo en base al esfuerzo, el trabajo con producción y una justicia independiente de la política. Solo así podremos pensar que podemos tener futuro en un país que se está autodestruyendo desde hace muchas décadas y desilusiona ver que así no se va a ninguna parte.

Como ya ocurrió varias veces, la puerta de salida parece estar en Ezeiza, Córdoba, Mendoza o en cualquier aeropuerto internacional de lo que va quedando de la República Argentina.

Basta de sabanas, son difíciles de doblar, de planchar y de ordenar

Me adelanto a las elecciones 2021, este es un tema remanido y siempre nos acordamos de esto en plena campaña o cuando estamos votando.

Necesitamos elecciones con candidatos uninominales en vez de listas sabanas, para romper la hegemonía de los grandes partidos metiendo diputados y senadores por camionadas en el Congreso.

 Que sepamos uno por uno a quien votamos, que aparezcan las personas, alguno puede fallar, como pasó con J.L. Ramón, nuestro Borocotó vernáculo, pero, creemos en Roca0, que en estos momentos es mejor el personalismo que un partido hegemónico. En las cámaras se vota por obediencia partidaria más que por la razón del bien a la nación.

En qué ahorrar si no conseguimos no oro ni dólares

Les propongo ahorrar en granos, como lo hacen las grandes multinacionales, pero más a nuestra escala.

A dos meses de Navidad, ya lo dijimos hace varias semanas, que vayan comprando los ingredientes para hacer el pan dulce con anticipación que, con el paso de los días y la remarcación de precios, los granos se transformaron justamente en eso, en commodities, una forma de ahorrar, quien sabe si esas nueces, frutas abrillantadas, castañas de Cajú o almendras suban tanto de precio en los próximos dos meses que uno se va a sentir afortunado de tener 200 o 300 gramos de frutos secos, bien escondidos al lado de los ahorros.

Por eso, el 24 de diciembre a la hora de cortar el pan dulce y nuestros comensales vean que está bien surtido de frutos secos, te van a mirar de reojo y murmurar ¿De qué trabajas que haces pan dulce tan cargado que solo los ricos lo consumen asi?

Te lo dijeee

Argentina, 5to. a nivel mundial en cantidad de contagiados de Covid.

Las fórmulas de prevención y combate de la pandemia están fallando. Se dan excusas infantiles, se tapa el sol con la mano y se realizan anuncios de hechos que no van a pasar ni pueden pasar porque es imposible que se cumplan esos diagnósticos. El comportamiento de la gente es lo que motiva a la modificación de las reglas y flexibilización de restricciones.

No sé si es porque siempre creímos que los argentinos somos los mejores del mundo en todo, desafortunadamente en este ranking vamos quintos y espero no sigamos subiendo posiciones. Si lo hacemos, vamos a tener un gravísimo problema sanitario.

¿Por qué nos pasa esto justo a nosotros que somos tan buenos y el Papa es argentino?

Simplemente porque Argentina está ubicada en Sudamérica. Sudamérica en el continente americano, el continente americano es uno de los continentes que forman la tierra. O sea que somos parte del mundo, entonces no somos ajenos los problemas con respecto a Covid en el planeta tierra.

Es lógico haber llegado al millón de infectados en estas estadísticas mentirosas con un manualcito improvisado de prevención de contagios. Pero no es lógico haber destruido la economía nacional disfrazados de comité de científicos queriendo descubrir la pólvora escuchando a la Bersuit cantar “La argentinidad al palo” como si fuéramos los mejores del mundo.

 Vamos quintos en este triste ranking, pero suelta que es mejor salir últimos en esta carrera que ganarla.

Esperemos que aparezca la vacuna porque el Covid llegó para quedarse, tenemos que aprender a convivir con él, sin miedos y con respeto a las normas de higiene y sanidad.

Asesinos contra el volante

Animales sueltos en la ruta, tragedia y crónica de un accidente anunciado.

Todavía no iniciamos, creo, la temporada de accidentes fatales de tránsito por animales sueltos en la ruta. Es ya una costumbre soltar los animales para que vayan comiendo y engorden después del invierno. El peligro es que caballos, vacas, chivos y corderos caminan distraídamente por las rutas como si nada.

Si uno tiene un incidente vial con estos animales, resulta que no tiene dueño. Nadie sabe nada. Así que les propongo una teoría zafaroniana con la que no comparto, pero puede ser práctica para empezar a solucionar este tema de los animales peligrosamente transitando por las rutas: el que se encuentre uno, que se lo lleve, pobrecito, tal vez esté buscando alguien que lo adopte. Tal vez en este acto salomónico, aparecerá el verdadero dueño que reclamará por él y prometerá cuidarlo mejor, aunque no cumpla su promesa.

 Me despido hasta el próximo finde con la frase de esta semana: “Al dólar le dicen situación de calle, porque no tiene techo”.