El Vicario General de la diócesis de San Rafael, Mons. Francisco Alarcón, informó que el Obispado de San Rafael ha puesto a disposición de las autoridades sanitarias del vecino departamento sus instalaciones para recibir, en caso de ser necesario, pacientes leves con Coronavirus.
Concretamente, la casa de retiros San Pablo, ubicada en Rama Caída, y el oratorio Don Bosco, ubicado en inmediaciones de la penitenciaria, han sido cedidas, previo convenio de uso, para ese fin.
El Oratorio fue habilitado para alojar personal penitenciario.
“Ante un pedido de personal de salud, recibí instrucciones de Monseñor Eduardo María Taussig (obispo diocesano) de poner a disposición las instalaciones de Casa San Pablo, administrada por el Movimiento de Cursillos de Cristiandad, para albergar personas. Allí hay cocina y dormitorios que hoy no se están usando por el tema de pandemia. El Oratorio ya había sido puesto a disposición hace un tiempo y ahora se reactivó esa solicitud” expresó Mons. Alarcón, también párroco de la Catedral San Rafael Arcángel.


La aparición de casos de COVID 19 en San Rafael encendió las alarmas en todos los organismos oficiales y al penitenciaria no fue la excepción.
Además de extremarse las medidas de seguridad impuestas desde el inicio de la cuarentena en la Provincia se reactivó el previo que cedió el Oratorio Don Bosco para alojar personal penitenciario que pudiera tener síntomas por COVID19.
Roberto Mango, director del establecimiento carcelario ubicado en La Pampa y Mitre dijo al aire de VIBRA FM (100.3) que «la aparición del virus hizo extremar las medidas de seguridad en el complejo donde por una cuestión lógica no se respeta el distanciamiento social entre los internos» y recordó que «el personal penitenciario que tiene síntomas o sospecha haber tenido contacto con personas contagiadas fuera del penal puede hacer uso de las instalaciones del Oratorio hasta que se conozca el resultado del hisopado».
Mango aclaró que «no tenemos casos en el interior del penal y que el virus solo puede llegar de mano de los penitenciarios por eso se extremaron las medidas de seguridad y se refrescaron los protocolos para prevenir cualquier contagio».
Señaló que «la población está tranquila, con celulares para comunicarse con sus familiares y reciben mercadería que les envían desde sus casas» y agregó que «siguen las desinfecciones en espacios comunes que comparten internos y agentes penitenciarios».










