
El intendente de General Alvear, Alejandro Molero, sostuvo que su postura es “en defensa del agua” y cuestionó el impacto social que generó el tema en su comunidad. En la Región Sur el posicionamiento del jefe comunal suma tensión política en un momento en que Malargüe impulsa proyectos vinculados a la minería como alternativa productiva.

El intendente de General Alvear, Alejandro Molero (UCR), expresó en las últimas horas una postura crítica frente a la actividad minera y aseguró que se mantiene “en defensa del agua y contra la contaminación del medio ambiente a través de la actividad minera”. La definición llamó la atención por tratarse de un jefe comunal del oficialismo provincial y por la centralidad del tema en la agenda mendocina.
Con una definición categórica, Molero planteó que “es absolutamente claro dónde estamos parados y cuál es nuestra posición, no solamente personal… también como pueblo”. Además, remarcó continuidad en el tiempo: dijo que sigue “en el mismo lugar de siempre”, desde cuando fue legislador y funcionario hasta su actual rol como intendente.
El punto central de su mensaje fue ambiental y social. “Mi lugar es claro, en defensa del agua y contra la contaminación…”, señaló, y vinculó el debate minero con efectos directos en la convivencia local: habló de “turbulencia” y de “malestar social” y sostuvo que ese clima impacta en “el desarrollo cotidiano” de la comunidad.

En su exposición, el intendente afirmó estar “sumamente preocupado” y “consternado” por la situación, en una descripción que pone el foco no solo en la discusión técnica, sino también en la dimensión social que rodea a este tipo de definiciones en Mendoza.
Más allá de los procesos institucionales que se tramitan a nivel provincial, el pronunciamiento de Molero se concentró en el recurso hídrico, un asunto especialmente sensible en su comunidad por su matriz productiva vinculada al riego por sus actividades agrícolas.

Desde la mirada local, en Malargüe se vienen impulsando iniciativas mineras en etapas de exploración dentro de un esquema que ya obtuvo ratificaciones legislativas para Declaraciones de Impacto Ambiental. Por eso, la postura tajante expresada por un intendente de la Región Sur suma tensión política en un momento en que el departamento debate oportunidades productivas y, a la vez, sostiene demandas de cuidado ambiental.

En Mendoza, la discusión minera se desarrolla bajo normas específicas de evaluación ambiental y procedimientos de aprobación. Con ese marco, la declaración de Molero vuelve a poner en primer plano un debate que, en el Sur provincial, combina cuidado del agua, preocupación social y expectativas económicas diversas.
Fuente: El Sol









