José Ten ha obtenido resultados favorables de las pruebas a las que ha sometido a los esterilizadores de aires diseñados por él.
“Vengo trabajando desde hace mucho tiempo con este sistema de esterilizadores de aire. Mi lucha más importante ha sido lograr conseguir que se hicieran los ensayos. Para ello tuve que hacerme un protocolo de ensayo para virus, bacterias y hongos que están en el aire. Un especialista concretó los ensayos, bajo ese protocolo, y los resultados fueron muy buenos, superando las expectativas” le dijo a Ser y Hacer de Malargüe on line el inventor.
“En el hospital Malargüe están colocados en sector clínica Covid. La gente que lo está usando se está sintiendo muy bien. Estoy fabricándolos de distintos modelos, inclusive me han pedido para un matadero para desinfectar las herramientas y la zona donde los operarios despostan los animales” acotó Ten


Precisó que el equipo consiste en un cañón que en su interior contiene una lámpara especial confinada que emite radiación ultravioleta de rango medio. El aire pasa por dentro del cañón a un flujo laminar, lentamente. Así, todos los microbios, virus, hongos y bacterias que transporta el aire son atacados por la radiación ultravioleta, lo que produce una modificación en su ADN, lo destruya y elimina.
El proceso tarda uno siete minutos, tiempo suficiente para que el enfermo pueda inhalar el aire tratado y llegue a sus pulmones, eliminando también en su cuerpo el virus, bacteria u hongo.
El aparato se pone a unos dos metros de altura en la habitación donde el enfermo se encuentra. También puede usarse dentro de cualquier vehículo, incluso colectivos. No tiene efectos adversos.
El invento ha pasado por varias terapias intensivas para evitar contagios intrahospitalarios, consignó el informante.
“Estoy disponible para las personas que lo necesiten, si tengo que hacer un cálculo especial, por la distribución de los ambientes de una casa, con todo gusto lo hago” concluyó el hombre al poner a disposición su diseño.










