
En el predio Raíces Malargüinas, la Fiesta Nacional del Chivo suma un fuerte enfoque económico con el Paseo de los Artesanos. Reúne a emprendedores y artesanos locales y de otros departamentos y potencia la visibilidad de sus proyectos.

La Fiesta Nacional del Chivo es el evento cultural y económico de Malargüe. En el predio «Raíces Malargüinas», el movimiento no solo se concentra en el escenario principal, sino también en el sector emprendedor, donde este año se implementó el Paseo de los Artesanos, un espacio especialmente diseñado para potenciar el trabajo de productores y artesanos.
En esta edición, nuevamente la Cámara de Comercio y afines de Malargüe asumió la organización del sector gastronómico y emprendedor, realizando una inversión en infraestructura que incluyó la compra de gazebos, la unificación estética y la disposición ordenada de los puestos. La iniciativa buscó generar un entorno más armónico, funcional y atractivo tanto para quienes venden como para el público que recorre la fiesta.
Emprendedores y artesanos provenientes de distintos puntos de la provincia de Mendoza y malargüinos coincidieron en que la Fiesta del Chivo representa mucho más que una celebración cultural. Para ellos, es una oportunidad concreta de visibilidad, comercialización y fortalecimiento de proyectos que, en muchos casos, sostienen economías familiares.

En esta edición, el Paseo de los Artesanos reunió a emprendedores y artesanos, varios de ellos llegaron desde Luján de Cuyo, donde cinco emprendedores participaron acompañados por el municipio a través de un programa de desarrollo social que los inserta y acompaña durante un año en el proceso de fortalecimiento y posicionamiento de sus proyectos productivos. A este espacio se sumaron los artesanos malargüinos de siempre, quienes año tras año forman parte de la Fiesta Nacional del Chivo y encuentran en este evento una oportunidad clave para mostrar su trabajo y sostener su economía.
Pasión, familia y proyectos que nació en Pandemia.
Uno de esos proyectos es “La Pasión y la Locura”, un emprendimiento familiar de licores artesanales representado por Angelina Benito y su compañero Jeremías Gutiérrez. El proyecto nació durante la pandemia, impulsado por los padres de Jeremías, docentes jubilados que decidieron reinventarse. Elaboran limoncello, naranchelo, licores cremosos y un licor de Malbec, un producto poco habitual que se destaca entre los visitantes. Angelina valoró especialmente el recibimiento del público malargüino y resaltó la importancia de participar en una fiesta de alcance provincial.


Emprender para darse a conocer: cuando el producto es único
Desde Luján de Cuyo, llegó a Malargüe con su emprendimiento «Beanca Amigurumi», dedicado a la confección de muñecos tejidos a crochet para el público infantil. Cada pieza está realizada con materiales seguros y resistentes, pensados para el uso cotidiano. La emprendedora participa gracias a la articulación con Pro Malargüe y destacó que su producto no se repite en otros stands del predio, lo que genera interés inmediato en el público. A pesar del tiempo que demanda cada creación, aseguró que la experiencia ha sido positiva y confirmó su intención de volver en próximas ediciones.

Arte, energía y organización: una experiencia que deja huella
Otra de las emprendedoras que resaltó la organización fue Soledad Oliva, creadora de Sol y Arte, un proyecto que combina acero inoxidable, diseño artesanal y cristales que interactúan con la luz solar. Proveniente también de Luján de Cuyo, destacó la separación clara entre artesanos, emprendedores y reventa, lo que jerarquiza el trabajo artesanal. Además, valoró el acompañamiento de la Cámara de Comercio, especialmente en lo referido a la provisión de gazebos y soluciones ante las condiciones climáticas propias de Malargüe. INSTAGRAM: @sol.arte08

Emprender también como complemento económico
La mirada local estuvo representada por Miriam, emprendedora malargüina y jubilada, quien junto a su marido elabora amigurumis, artesanías en madera y productos en hierro como parrillas y ollas. Para ellos, la Fiesta del Chivo es una instancia clave para mostrar lo que producen durante todo el año y generar un complemento económico. Si bien reconoció que el contexto económico actual incide en las ventas, destacó la estética y el orden del Paseo de los Artesanos, que facilita el trabajo de los emprendedores locales.

Oficio, cuero y recorrido nacional
Con más de diez años de participación en la fiesta, Juancho, artesano del cuero y la madera, llegó desde Villanueva, Mendoza. Con un taller propio y recorrido por ferias nacionales e internacionales, señaló que la Fiesta del Chivo sigue siendo una plaza fuerte para la comercialización y la difusión de su trabajo. A pesar de las dificultades climáticas, consideró que el balance general es positivo y que el evento ha crecido en concurrencia en los últimos años.

«Una fiesta que mueve la economía real» Las voces coinciden en un mismo punto: la Fiesta Nacional del Chivo genera trabajo, visibilidad y oportunidades concretas sin importar el gobierno de turno. El Paseo de los Artesanos no solo ordena y embellece el predio, sino que pone en valor el esfuerzo, la creatividad y la constancia que hay detrás de cada proyecto, consolidando a la fiesta como un espacio donde cultura, identidad y economía real se encuentran.


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