

El proyecto de presupuesto 2026 aún se discute en el Concejo Deliberante. Ser y Hacer analizó los documentos enviados por el Ejecutivo y, con ayuda de una IA, los puso a dialogar con el presupuesto 2025.

El proyecto de presupuesto 2026 de la Municipalidad de Malargüe todavía no está aprobado. Se encuentra en tratamiento en el Honorable Concejo Deliberante (HCD), que deberá definir si lo acompaña tal como llegó, lo modifica o lo rechaza.
Ser y Hacer accedió a toda la documentación entregada por el Departamento Ejecutivo a los concejales: proyecto de ordenanza de presupuesto, tarifaria, nota de elevación, cálculo de recursos, cuadros analíticos de gastos, plan de obra pública, plan operativo anual (POA), anexos de planta de personal y presentación oficial ante el Concejo, además de las planillas del Ministerio de Hacienda y Finanzas de Mendoza sobre la distribución de recursos provinciales.
Con esa base, y usando una herramienta de inteligencia artificial (IA) como lupa técnica, pusimos a “dialogar” el presupuesto 2025 ya ejecutado con el proyecto de presupuesto 2026. Lo que sigue no es una opinión de la IA ni de este medio: es una descripción de cambios cuantitativos entre un año y otro, presentada de forma narrativa para facilitar la lectura ciudadana.
El recurso del diálogo es un juego narrativo; los números, no: todos los datos surgen de documentos oficiales.
Cómo se hizo el experimento
El propio proyecto de presupuesto 2026 aclara que está construido sobre las mismas variables macroeconómicas que utilizan Nación y Provincia:
- variación real del PBI del 5 %,
- inflación interanual proyectada del 10,1 % a diciembre de 2026,
- tipo de cambio estimado en 1.423 pesos por dólar al cierre del año.
Entre 2025 y el proyecto 2026, el presupuesto total de Malargüe pasa de aproximadamente 36.360 millones de pesos a 43.556 millones. Es decir, crece alrededor de un 20 % en términos nominales.
Una parte de las subas nominales en distintas partidas puede explicarse por ese contexto: inflación proyectada, actualización de costos, crecimiento general del presupuesto. Pero los cambios que este informe destaca —como la multiplicación por trece de los honorarios, el aumento superior al 80 % en servicios generales, la caída de casi el 70 % en trabajos públicos o el recorte nominal de la inversión de capital— van muy por encima de esos porcentajes.
No son solo un “efecto inflación”: son cambios reales en la distribución del gasto propuesto.
La metodología fue sencilla y transparente:
- se cargaron en la IA los cuadros oficiales del presupuesto 2025 y del proyecto de presupuesto 2026, tanto de recursos como de gastos;
- se compararon montos rubro por rubro (personal, bienes de consumo, servicios, transferencias, bienes de capital, trabajos públicos, etc.);
- se identificaron las variaciones más fuertes, hacia arriba y hacia abajo;
- se volvió siempre a los documentos originales para verificar cada cifra.

1. Obra pública
Presupuesto 2025:
—Yo fui el año del “hagamos de todo”: tenía más de 10.600 millones de pesos en trabajos públicos. Con mi plan de obra por licitación superaba los 18.000 millones entre redes de gas, asfaltos, plazas, polideportivos, parques y monumentos.Proyecto 2026:
—Yo llego bastante más liviano en cemento: bajo los trabajos públicos a unos 3.439 millones. Sigo teniendo obras, pero ya no soy el presupuesto de las grandes inauguraciones.Presupuesto 2025:
—Mis planillas estaban llenas de renglones “sujeto a financiamiento”: parque industrial, infraestructura turística, playones deportivos, ampliaciones edilicias. Era ambicioso, quizá demasiado, pero soñaba en grande.Proyecto 2026:
—Yo soy más prudente: menos frentes abiertos y más foco en cosas puntuales. Priorizar mantenimiento, redes que ya están en marcha, luminarias LED, espacios verdes y algunas obras clave como el sistema eléctrico rural. No prometo tanto, pero lo que prometo intento que sea financiable.Presupuesto 2025:
—En números, casi un tercio de todo lo que gastaba era inversión de capital.Proyecto 2026:
—En el mío, la inversión baja a poco más del 11 % del gasto total. El resto se lo llevan sueldos, servicios y transferencias. La obra nueva deja de ser protagonista y pasa a ser reparto secundario.
Explicación técnica
Según el analítico por jurisdicción, en 2025 las erogaciones de capital del Departamento Ejecutivo suman aproximadamente $ 11.647 millones, de los cuales unos $ 10.616 millones corresponden a trabajos públicos (obra pública).
En el proyecto 2026, el artículo 20 de la ordenanza y el resultado financiero estiman gastos de capital totales por unos $ 4.934 millones y un Plan de Trabajos Públicos por $ 3.439.047.678,33, dividido entre obras por administración y por contrato.
Si se compara con el total de erogaciones (unos $ 36.360 millones en 2025 y $ 43.556 millones en el proyecto 2026), la inversión de capital pasa de representar cerca de un tercio del gasto a ubicarse en torno del 11 %.
2. Sueldos y estructura salarial
Presupuesto 2025:
—Mis sueldos y cargas sociales rondaban los 15.446 millones. Pesaban, claro, pero todavía dejaban bastante espacio para obra pública.Proyecto 2026:
—Yo me planto más fuerte: llevo el gasto en personal a más de 24.125 millones. Me convierto en el personaje principal: algo más de la mitad de cada peso que gasta el municipio pasa por sueldos.Presupuesto 2025:
—Mis números venían con una estructura más clásica: básico, antigüedad, asignaciones familiares, algunos adicionales.Proyecto 2026:
—Yo traigo otro guion: suben fuerte la bonificación por mayor dedicación y los adicionales no remunerativos, mientras la asignación familiar se achica muchísimo. También crecen las cargas sociales. No es solo cuánto se paga, es cómo se reparte el sueldo.Presupuesto 2025:
—A mí me podían criticar por el tamaño, pero al menos la obra tenía un lugar parecido.Proyecto 2026:
—Conmigo, la foto cambia: menos inversión, más salario y más funcionamiento. Ese es el giro que se está discutiendo en el Concejo.
Explicación técnica
El analítico general de gastos 2026 muestra que el gasto en personal (Ejecutivo + HCD) asciende a $ 24.125.383.586,00.
En el analítico por jurisdicción del Ejecutivo, el personal 2025 suma $ 14.311.177.985,45, a lo que se agregan $ 1.134.819.412,45 del HCD, totalizando aproximadamente $ 15.446 millones en personal para 2025.
Dentro de la planta permanente del Ejecutivo, entre 2025 y el proyecto 2026 se observan cambios internos fuertes:
- la bonificación por mayor dedicación pasa de $ 273.405.613 a $ 1.200.000.000;
- los adicionales no remunerativos suben de $ 208.992.603 a $ 1.105.129.428;
- la asignación familiar baja de $ 1.989.863.857 a $ 251.298.000;
- las contribuciones a obra social, ART y jubilación prácticamente se duplican o más.
En la presentación oficial del presupuesto, la incidencia del gasto en personal sobre el total de las erogaciones se ubica para 2026 en 55,39 %, frente a valores sensiblemente menores en años anteriores.
3. Honorarios, seguros y publicidad
Presupuesto 2025:
—En servicios generales yo era bastante razonable: unos 5.399 millones en total. De eso, 73 millones eran honorarios, 58 millones seguros y 35 millones publicidad y propaganda.Proyecto 2026:
—Yo entro a escena con otra escala: los servicios se me van a casi 9.807 millones. Y ahí adentro tengo casi 976 millones en honorarios, cerca de 169 millones en seguros y unos 78 millones en publicidad.Presupuesto 2025:
—Conmigo se podía discutir el detalle, pero nadie hablaba de “boom de honorarios”.Proyecto 2026:
—Conmigo sí: los honorarios se multiplican por más de trece veces, los seguros casi se triplican y la publicidad se más que duplica. Una parte viene por el fideicomiso de obras, pero el cambio de tamaño es innegable.Presupuesto 2025:
—Yo podría decir: “lo mío acompañaba más o menos los precios del año”.Proyecto 2026:
—Yo no puedo esconderme detrás de la inflación: estos aumentos corren mucho más rápido que el 10 % que se proyecta y que el 20 % que crece el presupuesto total. Son decisiones políticas, no solo números que se actualizan.
Explicación técnica
El analítico por jurisdicción indica que los servicios generales del Ejecutivo (clasificación 4.1.3.1) pasan de $ 5.398.833.890,62 en 2025 a $ 9.764.692.989,00 en el proyecto 2026. Sumando el HCD, el total de servicios llega a $ 9.807.318.943,00.
Dentro de ese rubro, los principales cambios son:
- Honorarios:
- 2025: $ 72.930.307,31;
- 2026 (Ejecutivo + HCD): $ 975.795.232,00 (incluye honorarios generales y del fideicomiso de obras Nihuil IV).
- Seguros:
- 2025: $ 58.264.121,18;
- 2026: alrededor de $ 169,5 millones sumando Ejecutivo y HCD.
- Publicidad y propaganda:
- 2025: $ 35.190.381,49;
- 2026: $ 77.962.699,00.
Todas estas variaciones se ubican muy por encima del 20 % de aumento del presupuesto total y del 10,1 % de inflación proyectada en el marco macroeconómico utilizado para armar el presupuesto 2026.
4. Ahorro vs deuda
Presupuesto 2025:
—Yo todavía tenía un colchón: remanentes por más de 5.500 millones, entre fondo anticíclico y excedentes invertidos. Parte de mis cuentas las cerraba con ahorro acumulado.Proyecto 2026:
—Yo ya no cuento con ese lujo: en mis cuadros el remanente se esfuma. Lo que aparece en su lugar son más de 5.900 millones de pesos de financiamiento entre crédito y aportes no reintegrables.Presupuesto 2025:
—Cuando la recaudación por regalías y coparticipación se cayó, la propia Municipalidad reconoció que tuvo que ajustar: recortar gastos, recalibrar salarios, frenar obras. Pero al menos había un fondo para amortiguar el golpe.Proyecto 2026:
—Yo nazco asumiendo que voy a gastar más de lo que entra por recursos corrientes y de capital. Programo el déficit y desde el minuto cero digo: esto se tapa con deuda y aportes específicos.Presupuesto 2025:
—Mi mensaje era: “tenemos ahorros, aunque se nos estén complicando los ingresos”.Proyecto 2026:
—El mío es otro: “tenemos herramientas de crédito, y hasta reservamos un 3 % de la recaudación para pagar la deuda”. El debate es si esa apuesta es prudencia financiera o una carga para los años que vienen.
Explicación técnica
En el cálculo de recursos, el renglón “Recursos y financiamiento” muestra que el total pasa de $ 36.360.891.320,21 en 2025 a $ 43.556.445.682,33 en el proyecto 2026.
En 2025, una parte importante de los recursos provenía de remanentes de ejercicios anteriores, incluyendo un fondo anticíclico y capitales por colocaciones transitorias de excedentes por más de $ 5.500 millones en conjunto.
En el proyecto 2026, esos remanentes dejan de figurar y toman protagonismo las fuentes de financiamiento:
- Financiamiento total: $ 5.930.010.135,83,
- principalmente a través de uso del crédito por $ 5.021.945.377,76 y aportes no reintegrables.
El cuadro de resultado financiero muestra un déficit del ejercicio de esa misma magnitud, que se compensa exactamente con las fuentes de financiamiento previstas.
El proyecto de ordenanza, además, establece la obligación de constituir un fondo para servicios de la deuda con un porcentaje de los recursos coparticipables, reforzando la idea de que el equilibrio del presupuesto 2026 está fuertemente atado al endeudamiento planificado.

5. Quién pone la plata: regalías vs esfuerzo local
Presupuesto 2025:
—La mayoría de mi plata venía de afuera: coparticipación y regalías petroleras y gasíferas. La recaudación propia municipal rondaba los 1.496 millones; dentro del total, era una porción chica.Proyecto 2026:
—Yo proyecto algo más de esfuerzo local: llevo la recaudación propia a unos 2.251 millones, subo tasas y derechos y sumo conceptos nuevos. Pero si miran la torta completa, el reparto sigue claro: alrededor del 5 % municipal, 80 % provincial y regalías, 1 % capital y 14 % financiamiento.Presupuesto 2025:
—Si se caían las regalías o la coparticipación, yo temblaba entero.Proyecto 2026:
—Conmigo esa dependencia continúa. La diferencia es que, además, traigo más deuda y más presión recaudatoria propia. La discusión es si Malargüe puede, o quiere, sostener ese esquema.
Explicación técnica
El Cálculo de Recursos y Financiamiento muestra que los recursos corrientes de jurisdicción municipal (tasas, derechos y otros ingresos propios) suben de $ 1.496.565.914,00 en 2025 a $ 2.251.383.921,77 en el proyecto 2026.
Dentro de esas cifras se encuentran las tasas y derechos municipales, que en su conjunto pasan de $ 433.997.799,00 a $ 620.910.776,07, con aumentos significativos en derechos por servicios a la propiedad raíz, inspección de comercio, cementerio, actuación administrativa, faena y concesiones, además de la incorporación de nuevos conceptos como inspecciones eléctricas y espectáculos públicos.
La presentación oficial del presupuesto sintetiza el origen de los recursos (para 2026) de la siguiente manera:
- 5 % de origen municipal,
- 80 % de origen provincial (incluyendo coparticipación y regalías),
- 1 % de capital,
- 14 % de financiamiento.
Es decir, aunque el proyecto 2026 proyecta una mayor recaudación local, el presupuesto sigue siendo altamente dependiente de las transferencias y regalías provenientes de la Provincia y de la Nación.
6. Transferencias y políticas hacia terceros
Presupuesto 2025:
—En transferencias yo era contenido: unos 590 millones para ayudas, subsidios y aportes. Era un rubro importante, pero no central.Proyecto 2026:
—Yo casi me triplico: proyecto alrededor de 1.859 millones en transferencias. Gano peso dentro del gasto corriente y me vuelvo un presupuesto más volcado a sostener programas, instituciones, clubes, organizaciones y acuerdos específicos.Presupuesto 2025:
—Mis políticas sociales estaban más dispersas en las planillas.Proyecto 2026:
—En mis anexos aparecen programas con nombre y apellido: turismo, ambiente, desarrollo humano, producción, discapacidad, planificación, incubadora, entre otros. No se sabe cuánto se ejecutará, pero en el papel la plata hacia terceros crece fuerte.
Explicación técnica
En el analítico 2025, el rubro transferencias del Ejecutivo suma aproximadamente $ 589,8 millones, mientras que en el proyecto 2026 las transferencias corrientes se elevan a alrededor de $ 1.740 millones, y el total de transferencias (corrientes y de capital) alcanza cerca de $ 1.859 millones.
El Plan Operativo Anual 2026 y sus compilados (por ejemplo, en ambiente, turismo, desarrollo humano y producción) muestran numerosos programas financiados con estas transferencias: desde políticas ambientales y de gestión de residuos hasta programas de turismo sostenible, apoyo productivo, cultura, deporte y discapacidad, entre otros.
Aunque este informe no evalúa la ejecución efectiva de cada programa, sí puede constatar que, en el proyecto 2026, el peso relativo de las transferencias en el gasto municipal crece de forma significativa.
7. Funcionamiento vs inversión
Presupuesto 2025:
—Si miran mis números, van a ver que casi un tercio de lo que gastaba era inversión de capital: obras, bienes de capital, mejoras. El resto era funcionamiento.Proyecto 2026:
—En mi caso, la foto se inclina: la inversión baja a poco más del 11 % del gasto total y el peso grande se lo llevan sueldos, servicios, transferencias y programas. Soy un presupuesto más orientado a mantener y menos a construir nuevo.Presupuesto 2025:
—Yo era el presupuesto del “hacer visible”: obras que se ven en la calle.Proyecto 2026:
—Yo soy más el presupuesto del “hacer funcionar”: pagar equipos, personal, servicios, deudas y algunos proyectos seleccionados. Lo que el Concejo tiene que decidir es si esa nueva balanza refleja la ciudad que quiere.
Explicación técnica
Como se vio en la escena de obra pública, las erogaciones de capital (inversión) pasan de alrededor de $ 11.647 millones en 2025 a unos $ 4.934 millones en el proyecto 2026.
En paralelo, las erogaciones corrientes (personal, bienes de consumo, servicios, transferencias, intereses de la deuda) crecen de aproximadamente $ 24.227 millones a $ 38.622 millones, según el analítico general.
Si se pone todo en proporción al gasto total de cada año, la inversión pasa de ser casi un tercio del presupuesto municipal a ubicarse en el orden del 11 %, mientras que el gasto corriente absorbe el resto, con fuerte protagonismo del personal y los servicios generales.
8. Formato político: listado de obras vs mapa de programas
Presupuesto 2025:
—Mi lenguaje era el del catálogo: renglones de obras, una atrás de otra. Red de gas acá, pavimento allá, construcción más allá. Todo en clave de “obra física”.Proyecto 2026:
—Yo hablo otro idioma: el del Plan Operativo Anual. Me organizo en seis ejes —planificación, producción y turismo, conectividad, ambiente, desarrollo humano y Gobierno digital— y dentro de cada eje agrupo programas completos, con objetivos, población y resultados esperados.Presupuesto 2025:
—El vecino me entendía con una pregunta simple: “¿qué van a hacer en mi barrio?”.Proyecto 2026:
—Conmigo aparecen otras preguntas: “¿a qué eje pertenece esta política?”, “¿qué programa financia esto?”, “qué resultados se prometen?”. No tengo tantas obras nuevas, pero sí más políticas integradas sobre cómo usar la plata.
Explicación técnica
En 2025, el Plan de Trabajos Públicos funciona como eje del presupuesto de capital: la ordenanza y los anexos detallan un listado de obras (redes de gas, asfaltos, infraestructura turística, espacios públicos, edificios, etc.) muchas veces condicionadas a la obtención de financiamiento.
En el proyecto 2026, si bien se mantiene un plan de obras, el énfasis se desplaza hacia el Plan Operativo Anual Malargüe 2026, que organiza la acción municipal en seis ejes (“Malargüe Planificado y Participativo”, “Malargüe Productivo y Sostenible”, “Malargüe Conectado”, “Malargüe Capital Natural y Sostenible”, “Desarrollo Humano y Políticas Sociales” y “Gestión Digital – Modernización del Gobierno”).
Cada eje se despliega en programas con nombre, objetivos, población objetivo, resultados esperados y montos (por ejemplo, programas ambientales, de turismo experiencial, incubadoras productivas, desarrollo humano, discapacidad, planificación urbana y modernización del Estado), que aparecen en los compilados sectoriales.
Eso implica un cambio de formato político: el presupuesto pasa de ser leído principalmente como lista de obras a presentarse como un mapa de programas y políticas públicas que usan el dinero municipal con un marco estratégico definido.

Lo que todavía está en juego
El experimento con IA no reemplaza el debate político: lo ilumina.
De la comparación entre el presupuesto 2025 y el proyecto 2026 surgen, al menos, estas conclusiones:
- el municipio propone dedicar una porción mucho mayor de su gasto a sueldos, servicios generales y transferencias, mientras reduce el peso de la obra pública y de la inversión de capital;
- algunos rubros sensibles —como honorarios, seguros y publicidad— crecen muy por encima del aumento general del presupuesto y de la inflación proyectada;
- el ahorro previo (remanentes y fondo anticíclico) deja de ser un componente central y es reemplazado por un esquema de financiamiento con crédito y aportes no reintegrables;
- la dependencia de la coparticipación y de las regalías sigue siendo alta, aun cuando se proyecta una mayor recaudación local;
- aparecen programas nuevos o reforzados en áreas como discapacidad, ambiente, turismo, producción y planificación, en línea con el POA.
Todo lo analizado corresponde a un proyecto que todavía está en manos del Honorable Concejo Deliberante. Lo que se publique en el Boletín Oficial dependerá de las modificaciones, acuerdos y rechazos que se construyan en el recinto.
El diálogo entre el presupuesto 2025 y el proyecto 2026 ya está escrito en los números. Falta ahora el diálogo político que definirá qué parte de este experimento llega a convertirse en realidad para Malargüe.
Fuente: Presupuesto 2025 , Proyecto de presupuesto 2026, Redacción Diario digital Ser y Hacer de Malargüe.

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