

Un enfrentamiento fue registrado frente a un local bailable en calle Cuarta División durante la madrugada del viernes. No se informaron denuncias oficiales y vecinos reiteran reclamos por ruidos molestos en la zona.

Un violento enfrentamiento entre varias personas fue registrado en video durante la madrugada del viernes frente a un local bailable ubicado sobre calle Cuarta División, en pleno centro de Malargüe. Las imágenes comenzaron a circular a través de redes sociales y servicios de mensajería, generando preocupación entre vecinos de la zona. Hasta el momento, no se informó oficialmente la existencia de denuncias formales ni intervenciones posteriores al hecho.
En el material audiovisual se observa que la pelea no se limita a un único punto, sino que se desplaza por distintos sectores de la cuadra. Se registran discusiones simultáneas entre varios grupos y forcejeos que se extienden incluso cruzando la calle. En ese contexto, puede advertirse que una mujer es agredida por un hombre, lo que agrava la gravedad del episodio.
El enfrentamiento llega hasta el sector de ingreso de una estación de servicio ubicada frente al local bailable, exponiendo a personas ajenas al conflicto. La situación genera especial preocupación debido a la circulación constante de vehículos y la presencia de personal que cumple funciones laborales durante la madrugada.

Según antecedentes conocidos por los vecinos del sector, no es la primera vez que ese establecimiento debe adoptar medidas preventivas. En otras oportunidades, la estación de servicio se vio obligada a restringir el estacionamiento dentro de su playa de carga de combustible e incluso a cercar sectores específicos, debido a episodios similares que pusieron en riesgo tanto la integridad física de los empleados como el equipamiento con el que se trabaja diariamente.
Este nuevo episodio se suma a un reclamo formal, detallado y reiterado que vecinos del centro elevaron por escrito ante las autoridades competentes. En el documento denuncian ruidos molestos persistentes provenientes del local nocturno, música a volumen extremo desde la una de la madrugada hasta altas horas de la noche, ingreso de público fuera de horario y bloqueos de accesos a viviendas particulares.
Si bien reconocen la importancia de los espacios de esparcimiento nocturno, insisten en que la convivencia urbana requiere reglas claras, controles reales y procedimientos transparentes.



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