

Prestadores turísticos de Malargüe aseguraron que la reunión con el municipio no dejó definiciones concretas sobre promoción, controles e informalidad. Advierten caída de la rentabilidad y plantean reformular la estrategia turística local.

La reunión entre prestadores turísticos y autoridades municipales dejó más dudas que certezas. Según manifestaron referentes del sector, no hubo definiciones concretas sobre los principales reclamos y la actividad continúa atravesando un escenario complejo, marcado por baja ocupación, reducción de tarifas y creciente informalidad.
El encuentro había sido convocado luego de que los empresarios elevaran una nota con más de 25 puntos considerados urgentes para abordar la situación del turismo local. Sin embargo, aseguran que solo algunos temas fueron tratados y sin soluciones de fondo.
“Prácticamente no tuvimos respuesta a lo que íbamos a buscar. Salieron 25 puntos y se trataron tres o cuatro”, expresó Ricardo Jakovcevic al término de la reunión. El empresario sostuvo que la sensación general fue que desde el Ejecutivo se considera que las acciones implementadas son correctas, aunque los resultados no se reflejan en la realidad del sector.
Uno de los ejes centrales del planteo fue la estrategia de promoción turística. Para los prestadores, la falta de visitantes responde directamente a fallas en la planificación y en la elección de los mercados donde se difunde el destino. “Algo está fallando, porque si no tenemos turistas en Malargüe es porque algo no está bien”, afirmó.

En ese sentido, cuestionaron que gran parte de la promoción esté orientada hacia Chile y señalaron que históricamente los mayores flujos de visitantes llegaron desde provincias como Buenos Aires, Córdoba, Santa Fe y Entre Ríos. Desde el sector consideran que es necesario replantear la estrategia, analizar estadísticas reales y priorizar acciones digitales de mayor alcance.
Otro punto crítico es la rentabilidad. Varios prestadores admitieron haber bajado tarifas para intentar sostener niveles mínimos de ocupación. Sin embargo, advierten que esa decisión terminó afectando la sustentabilidad económica de los emprendimientos.
“Cuando no podés pagar sueldos, la luz o el gas y tenés un 50% de ocupación, es porque bajaste tanto las tarifas que deja de ser rentable”, explicó Jakovcevic. Según indicaron, la competencia con alojamientos informales agrava la situación, ya que operan sin los costos fiscales y regulatorios que sí afrontan los establecimientos habilitados.
La informalidad fue otro de los reclamos reiterados durante el encuentro. “Lo que hay que hacer es solucionar el problema de los ilegales”, insistieron, señalando que existen herramientas normativas que podrían aplicarse con mayor firmeza para equilibrar las condiciones del mercado.

Por su parte, Johnny Albino destacó la amplia participación de prestadores en la reunión, algo que consideró positivo. No obstante, remarcó la necesidad de una mesa de trabajo permanente. “Esto tiene que ser un trabajo conjunto mixto, público y privado, pero sentarnos en una mesa a trabajar”, expresó.
Albino también apeló a una metáfora para graficar la situación: “Podés tener el mejor vino, pero si lo tenés escondido en tu cava nadie va a saber que existe”. Con esa frase, insistió en la importancia de una promoción estratégica que realmente impacte en la decisión del turista.
Además, sostuvo que el contexto nacional influye, pero que eso no puede ser excusa para no actuar. “Es cierto que el contexto está complicado, pero lo poco que hay tenemos que salir a buscarlo”, afirmó.

Ante la falta de respuestas concretas, los prestadores adelantaron que avanzarán en acciones propias, entre ellas la creación de una plataforma digital gestionada por el sector para promocionar el destino de manera independiente.
El panorama, según describen, es preocupante: baja ocupación, visitantes que permanecen pocas horas y un destino que corre el riesgo de consolidarse como punto de paso. El desafío ahora será transformar el reclamo en una agenda de trabajo concreta que permita revertir la crisis y recuperar competitividad.
Mientras tanto, el sector espera una nueva instancia de diálogo que permita avanzar en definiciones claras y medidas que impacten directamente en la llegada de turistas a Malargüe.

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