

El caso de Roberto Arredondo expone la foto completa: levantaron la ciclovía para hacer las cloacas, dejaron de pagar los avances en medio del recorte de la obra pública y hoy Malargüe convive con una obra esencial frenada y sin fecha de reactivación.

En Malargüe hay un problema que se volvió paisaje. No porque sea menor, sino porque convivimos con él tanto tiempo que terminó pareciendo normal: la obra de cloacas que se anunció como integral, se inició, se intervino el espacio público para ejecutarla y quedó detenida con apenas un tercio realizado. En las últimas semanas, un reclamo ciudadano volvió a poner el tema sobre la mesa. Lo importante es lo que quedó expuesto: hay una obra esencial frenada, con datos oficiales disponibles sobre su avance y su paralización, y una ausencia que pesa más que cualquier comunicado: no hay un cronograma público de reactivación ni de finalización.
Bajo la discusión cotidiana —cortes, roturas, tramos intervenidos— está el núcleo de la historia: el “Sistema Integral de Recolección y Tratamiento de Efluentes Cloacales de la Ciudad de Malargüe, Mendoza”. No se trata de una mejora menor, sino de infraestructura básica para salud pública, ambiente y desarrollo urbano. Una ciudad que crece sin saneamiento integral queda atada a soluciones fragmentadas: pozos, cámaras sépticas, camiones atmosféricos, costos domiciliarios que no todos pueden sostener y un techo estructural para planificar expansión con calidad de vida.

Según la ficha oficial del proyecto en la plataforma MapaInversiones del Ministerio de Obras Públicas de la Nación, la obra presenta un avance físico del 31,11% y está catalogada como “obra integral de cloacas”. El mismo registro consigna que el proyecto se inició en 2022 y tenía finalización prevista para 2023. Allí también se informa que el financiamiento está asociado al Banco Interamericano de Desarrollo (BID), con un costo estimado de US$ 15.580.540, y que la contratista es la UTE Corporación del Sur S.A. – Laugero Construcciones S.A. Es decir: existe un crédito internacional, existe una obra iniciada, existe un porcentaje oficial de avance y, sin embargo, no existe una fecha pública de cierre.
Parte del impacto se ve en superficie porque este tipo de proyecto exige intervenir calles y trazas urbanas para colocar cañerías y cámaras. En particular, se ejecutaron trabajos vinculados a la cañería de impulsión, la infraestructura que conduce los efluentes hacia la futura planta de tratamiento, proyectada en cercanías del barrio Virgen de los Vientos. Eso implicó demoler tramos y alterar recorridos. Cuando una obra de esta escala se completa, la etapa final no es un detalle: incluye recomponer lo intervenido, devolver condiciones de transitabilidad y seguridad, y cerrar el circuito de saneamiento que la ciudad necesita. Cuando se frena, la marca queda: roturas que se prolongan, tramos incompletos y espacios públicos que pasan de ser infraestructura a ser recordatorio.
El proyecto, además, tenía plazos definidos. En la documentación referida en el texto, la obra contó con un plazo original de 14 meses y una ampliación posterior de 8 meses, totalizando 22 meses desde el inicio de los trabajos. Ese marco debía alcanzar para ejecutar la infraestructura principal y restituir lo intervenido. La realidad hoy es otra: la obra no solo no terminó en 2023, sino que quedó detenida desde fines de 2023.
La razón de la paralización también fue comunicada. Según informó la Dirección de Obras Públicas del municipio, a través del Ing. Sergio Ojeda, la obra se paralizó el 29 de diciembre de 2023 porque numerosos certificados de obra no fueron abonados a la empresa contratista. La misma comunicación oficial señaló que el municipio no es el comitente ni quien paga esos certificados, ya que el financiamiento es del BID y la gestión se canaliza a través de Aysam. Para entenderlo sin vueltas: los certificados de obra son los documentos que respaldan lo ya ejecutado y habilitan el cobro. Si esos pagos no se concretan, la obra se frena porque la empresa no puede sostener personal, maquinaria y logística sin cobrar.
En el trasfondo aparece un contexto nacional que ya forma parte de la explicación pública: desde noviembre de 2023 se registró un congelamiento de pagos vinculados a obra pública y, con el recambio de gobierno, demoras o desorden en circuitos administrativos. En ese escenario, la obra de Malargüe quedó atrapada. Un dato que conviene sostener con precisión —porque en la conversación pública suele simplificarse— es que no hay evidencia pública de que el BID se haya “bajado” del proyecto. Lo que aparece, hasta ahora, es un freno asociado a la ejecución y los pagos dentro del Estado argentino, con la obra detenida pese a contar con financiamiento internacional previsto.

En 2024 hubo un movimiento político-administrativo que, en teoría, debía evitar que obras esenciales quedaran abandonadas. En junio de 2024, Nación y Provincia firmaron un convenio para sostener la asistencia financiera a determinadas obras hídricas consideradas prioritarias, y el sistema cloacal de Malargüe figura incluido. El problema para la comunidad es que esa inclusión, por sí sola, no resuelve lo principal: no se difundieron públicamente fechas, montos asignados por etapa ni un calendario detallado que permita saber cuándo se reinicia y cuándo se termina.
La cronología ayuda a dimensionar por qué el tema duele: entre 2018 y 2019 se firmó el préstamo del programa de agua y saneamiento que incluye Malargüe y Mendoza adhirió como provincia ejecutora. En 2021 se anunció el financiamiento de la obra. En marzo de 2022 comenzó con acto oficial. En 2022 y 2023 se informaron avances parciales, hasta el 31,11%. En noviembre de 2023 se reportó el congelamiento de pagos de certificados a nivel nacional. El 29 de diciembre de 2023 se paralizó en Malargüe por certificados impagos, según Obras Públicas municipal. En junio de 2024 se firmó el convenio Nación–Provincia para sostener obras esenciales. En mayo de 2025, el Concejo Deliberante aprobó una resolución dejando constancia del 31,11% ejecutado y reclamando la finalización. Y en 2025–2026 la situación de fondo sigue igual: la obra permanece sin fecha pública de reactivación y sin un cronograma oficial de cierre.
En ese vacío, Malargüe queda en una zona conocida: la de las promesas sin fecha. Y eso es lo que más preocupa, porque las cloacas no son un tema “para más adelante”. Son parte del piso mínimo de una ciudad. Sostener por años un sistema basado en soluciones individuales no es neutro: implica costos directos para las familias, limita la planificación urbana, encarece el desarrollo y posterga mejoras sanitarias que deberían estar resueltas.
Hoy, con la información disponible, hay certezas y hay un hueco. La certeza es que existe una obra integral identificada, con financiamiento internacional, con un avance oficial del 31,11% y con una fecha de paralización explícita: 29 de diciembre de 2023. La certeza es también la causa informada: certificados impagos, en un marco donde el municipio sostiene que no es quien paga esos certificados. El hueco es el que toda la comunidad necesita que se complete con datos: cuándo se reactiva, con qué etapas, en qué plazos y cuándo se devolverán plenamente las condiciones de transitabilidad y seguridad en los sectores intervenidos.
La pregunta que queda, entonces, no es retórica ni abstracta. Es concreta y medible. ¿En qué fecha —o al menos bajo qué calendario público— se terminará la obra clave de saneamiento que Malargüe necesita, y qué compromisos verificables asumirán los responsables de reactivarla? Mientras esa respuesta no exista por escrito, la obra seguirá donde ya estuvo demasiado tiempo: en pausa, en el terreno de lo inconcluso y en el lugar donde el abandono corre el riesgo de seguir pareciendo normal.

Las notas de Ser y Hacer vinculadas a cloacas ordenadas cronológicamente
26 de agosto de 2020 – EL SENADO PIDIÓ POR LAS CLOACAS Y EL TRANSPORTE DE PASAJEROS A LA ZONA RURAL
https://seryhacerdemalargue.online/5550/
15 de diciembre de 2020 – Reclamo por falta de desagote de pozo séptico
https://seryhacerdemalargue.online/9071/
31 de diciembre de 2020 – Cloacas, Aguas Mendocinas instaló cartel en terreno de la futura planta de efluentes Malargüe
https://seryhacerdemalargue.online/9502/
2 de mayo de 2021 – Suarez y las cloacas para Malargüe
https://seryhacerdemalargue.online/13210/
20 de mayo de 2021 – Publican llamado a licitación para ejecutar el sistema cloacal de Malargüe
https://seryhacerdemalargue.online/13900/
22 de julio de 2021 – 9 oferentes para hacer el sistema cloacal de Malargüe
https://seryhacerdemalargue.online/16487/
9 de marzo de 2022 – Cloacas, hoy dan comienzo a la obra
https://seryhacerdemalargue.online/22895/
Marzo de 2022 (mismo día del acto de inicio) – Comenzó la obra para construir el sistema cloacal de Malargüe
https://seryhacerdemalargue.online/22918/
29 de mayo de 2023 – Sistema cloacal de Malargüe tiene un 30 % de avance
https://seryhacerdemalargue.online/34410/
8 de junio de 2024 – Acuerdan continuidad del sistema de cloacas en Malargüe
https://seryhacerdemalargue.online/43716/
3 de junio de 2025 – Concejo Deliberante pidió reactivar la obra de cloacas en Malargüe
https://seryhacerdemalargue.online/50643/
7 de octubre de 2025 – Jaque respondió a las acusaciones de un diario sanrafaelino y repasó la historia de la obra de cloacas en Malargüe
https://seryhacerdemalargue.online/55636/
10 de febrero de 2026 – Pedido de Robertito Arredondo al ingeniero Ojeda por el estado de la ciclovía norte
https://seryhacerdemalargue.online/64826/
11 de febrero de 2026 – Ciclovía levantada: la respuesta del Ingeniero Ojeda ante los reclamos
https://seryhacerdemalargue.online/64942/

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