

El Gobierno de Mendoza activó el procedimiento de evaluación del Informe de Impacto Ambiental (IIA) de Malargüe Distrito Minero Occidental III, que reúne 71 proyectos de exploración en Malargüe. La revisión incluye dictamen de la UNCuyo en San Rafael, informes sectoriales y participación ciudadana antes de cualquier autorización.

El Gobierno de Mendoza puso en marcha esta semana el proceso formal de evaluación del Informe de Impacto Ambiental (IIA) de Malargüe Distrito Minero Occidental III, una etapa que incorpora 71 proyectos de exploración dentro del polígono minero planificado en el sector cordillerano y centro-sur de Malargüe. La medida abre un trámite técnico y administrativo previo a cualquier actividad en territorio y recién podría derivar, más adelante, en eventuales Declaraciones de Impacto Ambiental y su posterior análisis legislativo.
Según el Informe Técnico del Área Técnico Ambiental del Ministerio de Energía y Ambiente, el proyecto declarado abarca 18.754 km² (1.875.484 hectáreas) en Malargüe. El documento remarca que se trata de exploración, es decir, tareas de búsqueda y evaluación de recursos, principalmente cobre, y no de minas en producción.

Con la resolución de inicio, se activan pasos que incluyen un dictamen técnico independiente a cargo de la Facultad de Ciencias Aplicadas a la Industria de la Universidad Nacional de Cuyo, con sede en San Rafael, además de la intervención de organismos sectoriales vinculados a agua, biodiversidad, glaciares, ganadería y pueblos originarios. El circuito previsto contempla que, si los dictámenes resultan favorables, se avance hacia audiencia pública y otros mecanismos de participación ciudadana antes de definir autorizaciones.
Uno de los ejes técnicos señalados por el Ministerio es la necesidad de especial atención sobre glaciares y ambiente periglaciar. El informe identifica que el proyecto “Las Damas” presenta gran parte de su superficie cubierta por glaciares y posibles zonas periglaciares, y menciona superposiciones menores con glaciares inventariados en “El Vasco”, el cateo 02471862-2019, “Cobre Rosario”, “Pinot IX” y “San Francisco”.

Otro punto sensible es el recurso hídrico. El informe enumera proyectos con interacción directa con ríos, arroyos u otros cauces, y advierte que esos casos deben evaluarse en detalle por su posible incidencia en la calidad y disponibilidad del agua. Además, dentro del dimensionamiento operativo de máxima, estima que una campaña de 100.000 metros perforados demandaría alrededor de 25.000 m³ de agua, con límites sujetos a autorizaciones de la autoridad hídrica.
En materia sociocultural, el documento incorpora referencias a comunidades indígenas con presencia en el área de estudio y plantea que, para proyectos con relación por distancia con esas comunidades, debe iniciarse el proceso de consulta previa, libre e informada conforme a la normativa vigente. También identifica sitios de interés arqueológico y paleontológico en distintos proyectos y recomienda articular con las áreas competentes para definir condiciones o restricciones específicas.
Para Malargüe, el avance reabre el desafío de compatibilizar actividad exploratoria, resguardo ambiental y usos tradicionales del territorio. El informe técnico menciona puestos, rutas de arreo y actividades ganaderas que deben contemplarse en la evaluación de impactos y en la planificación de eventuales campañas. En ese marco, la continuidad del trámite y la futura participación ciudadana serán claves para definir el alcance real de esta tercera etapa.

Fuente: Ministerio de Energía y Ambiente del Gobierno de Mendoza.

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