

La Municipalidad de San Clemente anunció el avance de un estudio técnico integral para el Complejo Fronterizo Pehuenche, que realizará IDIEM, centro especializado en ingeniería de la Universidad de Chile. El diagnóstico evaluará normativa, funcionamiento y seguridad para proyectar mejoras que apunten a un cruce más eficiente y sostenible en la Región del Maule.

El Paso Internacional Pehuenche, corredor estratégico entre la Región del Maule y el sur de Mendoza, sumó un anuncio de planificación concreta del lado chileno. La Municipalidad de San Clemente informó la presentación oficial del estudio “Diagnóstico Técnico, Propuesta de Normalización y Mejoras de Conservación” para el Complejo Fronterizo Pehuenche, trabajo que será desarrollado por el Centro de Investigación, Desarrollo e Innovación de Estructuras y Materiales (IDIEM), organismo especializado en ingeniería de la Universidad de Chile.
Según lo comunicado por el municipio, el objetivo del estudio es evaluar el estado actual del complejo, verificar el cumplimiento de la normativa técnica vigente, revisar el funcionamiento de sus sistemas y ponderar condiciones de seguridad para usuarios y operarios. La idea de base es clara: antes de invertir o intervenir, se busca un diagnóstico profesional que ordene prioridades y proponga soluciones realizables para mejorar la operación y conservación del recinto.

El diagnóstico anunciado se enfocará de manera integral en cuatro áreas: arquitectura, instalaciones eléctricas (fuerza y alumbrado), climatización e instalaciones sanitarias (agua potable, alcantarillado y aguas lluvia). Estas especialidades, aunque suenen “de obra”, impactan en cuestiones muy concretas para el paso: continuidad de atención, condiciones mínimas ante frío y temporales, y seguridad en espacios de alto recambio de público.
En cuanto a la metodología, se detalló un proceso por etapas: revisión de antecedentes, levantamiento en terreno, análisis técnico y formulación de propuestas, para terminar con validación y entrega de informes. El anuncio remarca que el resultado permitirá proyectar mejoras que fortalezcan operatividad, conservación y sostenibilidad, con un efecto esperado sobre turismo, comercio e integración binacional.
Este movimiento local también dialoga con un marco más amplio de modernización fronteriza en Chile. En julio de 2025, el sitio oficial de Pasos Fronterizos informó un avance institucional relevante: la destinación de un terreno para concretar la reposición del Complejo Pehuenche, con un proyecto que apunta a infraestructura más adecuada para las condiciones climáticas y los requerimientos operativos actuales. En ese contexto, el diagnóstico presentado en San Clemente puede leerse como una herramienta para ordenar mejoras y conservación del complejo en funcionamiento, mientras avanzan definiciones mayores de reposición.

Del lado argentino…
Sin embargo, para el corredor Talca–San Clemente–Pehuenche–Las Loicas–Malargüe, la noticia abre inevitablemente un contraste. Chile planifica mejoras sobre un complejo que ya cuenta con infraestructura consolidada, mientras que del lado argentino, en el área de Las Loicas, continúan señalándose deficiencias edilicias y de servicios que no han crecido en proporción al peso que tiene el paso en la conectividad regional. En temporada alta, el esquema operativo argentino se resiente: la atención en casillas y la disponibilidad limitada de servicios generan cuellos de botella, y ante mal tiempo el resguardo para viajeros puede resultar insuficiente.

Uno de los puntos críticos es la energía. Las Loicas no cuenta con un tendido eléctrico robusto y depende de generación local, una fragilidad que condiciona horarios y capacidad operativa. Además, episodios previos mostraron que fallas en grupos electrógenos pueden afectar la atención, con impacto directo en quienes quedan “entre controles” o deben reorganizar su viaje por una contingencia de servicios básicos.


El contraste deja un mensaje de agenda pública: si el objetivo binacional es un Paso Pehuenche más seguro, moderno y eficiente, la mejora del lado chileno debería empujar también una discusión equivalente en Argentina sobre infraestructura mínima (energía estable, áreas de espera protegidas, sanitarios suficientes y espacios de atención adecuados). De lo contrario, el corredor seguirá funcionando como dos realidades desparejas a ambos lados de la frontera, con costos en tiempos, seguridad y experiencia para quienes transitan por este cruce clave del sur mendocino.
Fuente: Municipalidad de San Clemente

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