

Más de 60 familias que viven de manera casi permanente en el Valle de Los Molles, aseguran que llevan más de dos décadas sin red de agua potable y que la situación empeoró tras las tormentas de fines de enero. A través de una juntada de firmas, solicitan al Municipio y al Gobierno provincial que intervengan con urgencia para concretar la obra y garantizar un suministro seguro para vecinos, instituciones y el turismo.

Más de 60 familias que residen de manera casi permanente en el Valle de Los Molles, en Malargüe, impulsan una juntada de firmas para exigir la construcción de una red de agua potable que, aseguran, se reclama desde hace más de 20 años sin resultados concretos. La iniciativa apunta a que el Municipio y el Gobierno de Mendoza intervengan de manera urgente y pasen de los anuncios a la obra finalizada.
De acuerdo con el planteo vecinal, el valle depende de sistemas precarios de abastecimiento, lo que expone a la población a riesgos sanitarios y limita el desarrollo ordenado de la zona. Señalan que la falta de infraestructura básica impacta en la vida cotidiana y también en la actividad turística, una de las principales fuentes de trabajo local en el corredor de la Ruta Provincial 222.

El reclamo cobró fuerza luego de las tormentas de fines de enero, cuando crecieron arroyos y ríos en distintos puntos del departamento. En la zona de Los Molles se registraron crecidas y daños que profundizaron la fragilidad del sistema de provisión de agua.
En comunicación con Ser y Hacer Natalia, vecina del lugar, indicó que la última gran tormenta del 30 de enero afectó el arroyo del que se abastecen de manera precaria y destruyó mangueras, tanques y conexiones improvisadas. En ese contexto, describió que hoy cada familia debe resolver el acceso al agua como puede, incluso trasladándola desde el río en baldes en algunos casos.
En la petición, los firmantes sostienen que la problemática también compromete el funcionamiento de instituciones y servicios esenciales, como la escuela, la policía, el centro de salud, vialidad y emprendimientos turísticos, que no contarían con un suministro seguro y continuo.

Además, remarcan que la falta de agua potable no solo deteriora la calidad de vida de quienes viven en el valle, sino que perjudica la imagen del destino y el desarrollo turístico del lugar y del departamento.
El reclamo tiene antecedentes en gestiones anteriores y fue mencionado en diferentes momentos como una meta pendiente. Para los vecinos, el punto central es contar con una solución definitiva, con obras concretas y plazos verificables.
Desde la comunidad aseguran que, en distintas oportunidades, ofrecieron aportar materiales y solicitaron que el Estado se haga cargo de la mano de obra y de las gestiones de permisos. Según afirman, esa propuesta no se tradujo en avances sostenidos.
En Malargüe, donde la distancia entre parajes y la estacionalidad del turismo exigen servicios confiables, el acceso al agua potable es clave para la salud pública y el desarrollo local. Por eso, los vecinos piden que la demanda sea tratada como prioritaria y que se avance con una respuesta concreta.

Como forma de juntar firmas y hacer más visible el problema los vecinos subieron también la petición a sitio web peticiones.net con una nota dirigida al Sr. Intendente Celso Jaque,Sr. Aníbal Pérez, Director de Desarrollo y Producción, Sra. María Graciela Viollaz, Secretaria de Desarrollo Económico, Sr. Daniel Von Zedwich, Director de Turismo de Malargüe, Sr. Carlos Wiener, Responsable de EMETUR por el Sur de Mendoza









