

Este lunes 23 de febrero, el Honorable Concejo Deliberante aprobó por mayoría la ratificación del Decreto 152/2026, mediante el cual el Municipio de Malargüe acepta un crédito del Banco Nación. Además, sancionó otra ordenanza que establece el uso exclusivo del financiamiento en obras de servicios públicos e infraestructura, en un debate que comenzó con el Decreto 104/2026 y fue reencauzado tras observaciones realizadas en parlamentaria.

El Honorable Concejo Deliberante de Malargüe realizó este lunes 23 de febrero una sesión extraordinaria y aprobó por mayoría una ordenanza que ratifica el Decreto N° 152/2026 del Departamento Ejecutivo, mediante el cual el Municipio acepta un crédito de $2.400 millones otorgado por el Banco de la Nación Argentina.
En la misma sesión, el Cuerpo Deliberativo también aprobó una segunda ordenanza que establece el uso exclusivo del financiamiento en obras de servicios públicos e infraestructura, con el objetivo de delimitar el destino de los fondos y enmarcar su aplicación en inversiones concretas.
La votación del 23/02 actualiza un proceso que venía en debate desde febrero, cuando el Ejecutivo había enviado al Concejo un proyecto para ratificar el Decreto 104/2026 vinculado al crédito. Ese antecedente ya había tomado estado parlamentario en sesiones extraordinarias previas.

Según la aclaración aportada desde el ámbito legislativo, el cambio de numeración se produjo porque el Decreto 104/2026 fue anulado y reemplazado por uno nuevo, el Decreto 152/2026, incorporando modificaciones sugeridas por concejales durante el tratamiento en parlamentaria. En ese proceso, se realizaron consultas técnicas con el tesorero municipal Pablo Cuello y con la contadora Paula Rodríguez para evacuar dudas y ajustar el texto.
En el contexto previo, el intendente Celso Jaque había defendido la toma del crédito como una herramienta para sostener obras en curso y avanzar con proyectos de infraestructura, señalando que se trataba de una operación documentada y sujeta a controles.

Desde el plano institucional, el Ejecutivo también había vinculado el endeudamiento a la autorización general prevista en el Presupuesto 2025, marco que fue mencionado como sustento para tramitar el financiamiento.
La aprobación por mayoría ordena un debate que tenía dos tensiones principales. Por un lado, la necesidad del Ejecutivo de sostener capacidad de gestión y continuidad de obras en un escenario de recursos ajustados. Por otro, el interés del HCD de reforzar el control y limitar el margen de discrecionalidad, lo que queda expresado en la ordenanza que fija el uso exclusivo del crédito en infraestructura y servicios públicos.

Con la ratificación ya aprobada, el foco político se traslada de la discusión del endeudamiento a la discusión de su ejecución: prioridades, trazabilidad de desembolsos y resultados en servicios esenciales. En Malargüe, donde la infraestructura impacta de forma directa en la vida cotidiana y en la actividad económica local, la etapa de implementación será decisiva para sostener respaldo social.
Finalmente, el hecho de que el decreto original haya sido reemplazado por uno nuevo con cambios sugeridos en parlamentaria deja un dato político adicional: el Concejo no solo votó, sino que intervino en la redacción final, buscando equilibrar financiamiento para obras con reglas más claras sobre su destino y control.








