
Tras la publicación de su historia, recibió ayuda inmediata; sus hijos ya están en vías de escolarización y cuentan con turnos para documentación. Solicita no recibir más ropa. Sigue con necesidad de alimentos, harina, cama cuchetas, colchones y ofertas laborales.

La respuesta de la comunidad de Malargüe no se hizo esperar. Luego de la difusión de su historia, Débora Liz Martínez comenzó a recibir ayuda ese mismo domingo. Vecinos y vecinas se acercaron con ropa, calzado y distintos elementos que eran urgentes para su familia, logrando cubrir una de las necesidades más inmediatas.
Gracias a ese acompañamiento, también comenzaron a resolverse cuestiones clave: sus hijos ya están en vías de escolarización y cuentan con turnos asignados para realizar los trámites de documentación que estaban pendientes. Este punto era central, ya que cuatro de ellos aún no habían podido comenzar las clases por la falta de papeles.

Débora pidió hacer público su agradecimiento. Destacó la rapidez y el compromiso de la comunidad, que se movilizó de manera concreta tras la publicación de la nota. En pocos días, la familia logró acceder a abrigo y calzado suficiente para afrontar las bajas temperaturas que están próximas a llegar.
En ese sentido, solicitó que ya no le acerquen más ropa, dado que esa necesidad fue satisfecha. Propone que quienes deseen donar prendas las destinen a otras familias o niños que también puedan estar atravesando situaciones difíciles en Malargüe.

Actualmente, lo que continúa necesitando la familia son alimentos no perecederos, especialmente harina para poder seguir elaborando y vendiendo sus tortitas, camas cuchetas dado el pequeño espacio con el que cuentan, y sobre todo oportunidades laborales que le permitan generar un ingreso estable.
Aunque la situación aún es compleja, Débora remarca que lo más importante comenzó a encaminarse: la escolarización de sus hijos y la regularización de su documentación. La historia que comenzó con un pedido urgente hoy suma un nuevo capítulo, marcado por la respuesta solidaria de la comunidad malargüina.


.








