

La transición energética ha dejado de ser una cuestión de «conciencia ecológica» para convertirse en una decisión estratégica de rentabilidad. En Los Molles, donde los servicios básicos enfrentan desafíos constantes de infraestructura y el clima no da tregua, la ingeniería aplicada se presentó como la única solución real para este emprendimiento privado.

En el paraje Los Molles, Natalia Genoud y Cristian Piaser, propietarios del complejo de cabañas «El Legado», decidieron enfrentar los crecientes costos operativos mediante la energía fotovoltaica. El resultado fue contundente: un ahorro real y medido del 50% en su factura de energía eléctrica. «Veníamos con un incremento de costos e inconvenientes con el sistema de energía importantes, estuvimos mucho tiempo analizando alternativas, pero siempre las cosas en este lugar presentan un poco más de dificultad, que es lo que también le da su encanto a lo que hacemos, amamos este lugar», comentaron.
No es un presupuesto, es ingeniería
Desde la firma KWSolar, responsables del proyecto, marcan una diferencia fundamental que el empresario local debe conocer: «Cualquiera puede presentar un presupuesto de paneles, pero muy pocos realizan un cálculo de ingeniería preciso, con herramientas informáticas y controles internacionales. Lograr este grado de análisis es complejo, y solo se puede desarrollar con sistemas y profesionales con experiencia».
El trabajo en «El Legado» no comenzó con la instalación, sino con meses de mediciones previas, estudios de carga y un análisis riguroso del clima de la zona. En Malargüe, donde las ráfagas de viento pueden superar los 100 km/h y las temperaturas de 2025 han registrado extremos históricos, la improvisación se paga cara. El trabajo de ingeniería de KWSolar garantiza que las estructuras no solo generen energía, sino que resistan mecánicamente las cargas de viento y nieve sin sufrir daños estructurales.

Tecnología de punta: El panel que «entiende» la nieve
Uno de los grandes diferenciales de este proyecto fue la elección de tecnología de los paneles LONGI, en su modelo Anti-Dust. «Vimos cientos de paneles, pero estos se consideran ‘Top Mundiales’, y a diferencia de los equipos convencionales que pierden eficiencia por la acumulación de polvo o nieve, cuentan con una superficie que facilita el deslizamiento y la autolimpieza. Es increíble verlos funcionar en plena tormenta de nieve», comentó Cristian.
Desde KWSolar también explicaron que la eficiencia del panel mejora con temperaturas más frías, al contrario de lo que se piensa habitualmente. Mientras más radiación reciba el panel en un ambiente frío, la producción será mayor; un punto muy fuerte para la zona de Malargüe.
Financiación y Beneficios: La solución llave en mano
Un punto clave para la viabilidad de estos proyectos es el acompañamiento financiero. Además de la ejecución técnica, KWSolar gestiona activamente el acceso a créditos con tasas subsidiadas por el gobierno y la aplicación de Bonos Verdes. Esto permite que la inversión inicial se amortice mucho más rápido, transformando un ahorro operativo en un beneficio impositivo y financiero directo para la empresa.
Autonomía para el sector productivo
Para el sector hotelero y comercial, los cortes de servicio o las fluctuaciones de tensión son moneda corriente. Implementar sistemas de este nivel de sofisticación no solo baja costos, sino que otorga una autonomía operativa invaluable. «Lo importante para nosotros es poder gestionar nuestra propia energía», concluyeron los propietarios.
En un contexto económico donde cada punto de eficiencia cuenta, el caso de «El Legado» demuestra que, con la ingeniería correcta y la tecnología adecuada, la energía solar es hoy una sólida inversión para el empresario y familias de Malargüe.

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