

En el Hospital de Malargüe se realizó una jornada interdisciplinaria con equipos de salud y educación para fortalecer la prevención y posvención del suicidio.

Malargüe fue escenario de una jornada de trabajo interdisciplinario orientada a fortalecer la prevención y posvención del suicidio, con la participación de equipos de salud, educación y referentes provinciales. El encuentro se desarrolló en el hospital local y permitió avanzar en la articulación de estrategias comunitarias frente a una problemática de creciente preocupación.
La actividad se enmarca en el Programa Provincial de Abordaje del Suicidio. En ese contexto, el licenciado Nicolás Ramos, referente del programa en el departamento, explicó que el objetivo central fue compartir el funcionamiento del dispositivo y consolidar el trabajo en red entre instituciones.
Durante la jornada también participó la licenciada Claudia Motta, referente provincial del programa, cuya presencia fue valorada por los equipos locales como un respaldo institucional en una temática compleja. Según se indicó, el acompañamiento provincial resulta clave para fortalecer las herramientas disponibles en cada territorio.

Ramos destacó que el programa aborda tres ejes principales: prevención, intervención y posvención. Este último punto refiere al acompañamiento que se brinda a las familias tras una muerte por suicidio, mediante espacios de escucha y contención, así como la articulación con servicios de salud mental para facilitar el acceso a tratamientos.
En cuanto a la realidad local, el profesional señaló que durante el último año se registraron casos en distintos grupos etarios, lo que refuerza la necesidad de un abordaje integral. En este sentido, subrayó que el suicidio es un fenómeno multicausal, atravesado por factores personales, sociales, económicos y problemáticas de consumo.
Uno de los aspectos centrales del encuentro fue la participación de diversas instituciones del departamento, lo que permitió avanzar en la construcción de líneas de acción conjuntas. Desde la organización se destacó que el trabajo articulado es fundamental para generar respuestas efectivas y sostenidas en el tiempo.

En relación con la prevención, Ramos explicó que existen señales de alerta a las que la comunidad puede prestar atención, como el aislamiento, el desinterés por actividades habituales o expresiones de desesperanza. En estos casos, recomendó promover la escucha activa y acompañar a la persona hacia la consulta profesional.
Actualmente, Malargüe cuenta con guardias de salud mental activas en el hospital local, disponibles todos los días, así como con la línea telefónica 148, opción 0, destinada a brindar orientación y asistencia en situaciones de crisis.
En este marco, el referente local remarcó la importancia de actuar de manera temprana ante cualquier señal de alerta y fortalecer los espacios de contención comunitaria. “Es importante prestar atención a estas cosas y generar escuchas activas”, expresó Ramos, al destacar el rol de la familia, las instituciones y el entorno cercano en la detección de situaciones de riesgo.

Asimismo, subrayó que la prevención requiere un compromiso sostenido y colectivo, donde la información y la formación cumplen un papel clave. Desde el programa se promueve la generación de factores protectores, el acompañamiento oportuno y la articulación entre organismos, con el objetivo de reducir la incidencia de estos casos y fortalecer el cuidado de la salud mental en la comunidad.
Finalmente, desde el equipo organizador remarcaron que el abordaje del suicidio requiere del compromiso de toda la comunidad. En ese sentido, se convocó a instituciones y actores sociales a sumarse a las instancias de formación y trabajo conjunto, con el objetivo de fortalecer las redes de contención y reducir el impacto de esta problemática en el departamento.
Fuente: Entrevista a Lic Nicolas Ramos y fotos Hospital Malargüe.









