

En Malargüe, Avecobam reafirmó que seguirá ayudando animales pese a dejar su personería jurídica. El trabajo voluntario, sostenido por pocas personas, pone en evidencia la necesidad de mayor compromiso social.

En Malargüe, el trabajo voluntario en favor de los animales vuelve a ponerse en el centro de la escena , Avecobam, protectora de animales continuará activa, aunque dejará de funcionar con personería jurídica.
Lejos de significar un cierre, la decisión refleja una adaptación a la realidad actual: pocas personas sosteniendo una tarea que crece día a día. Hoy, solo dos integrantes llevan adelante el trabajo cotidiano de la organización.
Detrás de cada rescate, traslado o publicación en redes sociales, hay un esfuerzo constante que muchas veces no se ve. Se trata de un trabajo silencioso, sostenido también por algunos colaboradores que aportan de manera ocasional con alimento, asistencia o tiempo.
La demanda, sin embargo, es alta. En muchos casos, la comunidad recurre automáticamente a la organización ante la aparición de animales abandonados, lo que genera una presión difícil de sostener para un grupo tan reducido.

Desde Avecobam insisten en que el cuidado animal es una responsabilidad compartida. Acciones simples como brindar tránsito temporal, acercar un animal a una veterinaria o colaborar con insumos pueden ser determinantes.
Actualmente, Avecobam cuenta con un grupo aproximado de diez voluntarios, aunque la participación es variable y no todos se encuentran activos de manera permanente. Según explicó Silvina Molina, algunas personas colaboran de forma ocasional, ya sea con donaciones de alimento, traslados o ayuda puntual, mientras que el trabajo cotidiano recae principalmente en dos integrantes. “La realidad es que hoy somos muy pocas personas. De las últimas comisiones quedamos solo dos trabajando activamente”, explicó la referente de Avecobam.
Esta dinámica refleja la importancia del voluntariado, pero también evidencia la necesidad de sumar más personas comprometidas para sostener la tarea de asistencia a los animales en Malargüe.

En este contexto, dejar la personería jurídica permite aliviar una carga administrativa y económica. “Mantener toda la parte legal implica un costo que hoy no podemos afrontar y no lo estábamos aprovechando”, explicó.
A pesar de ello, el compromiso se mantiene. “Avecobam no se termina, se adapta. Vamos a seguir trabajando como podamos con quienes se quieran sumar”, aseguró.
La situación sanitaria en Malargüe continúa siendo un desafío. “Hay mucho abandono, mascotas sueltas y falta tenencia responsable. Es algo que nos cuesta cambiar”, advirtió.
También consideró necesario fortalecer las campañas públicas. “Estamos conformes con el trabajo de zoonosis, pero hacen falta más recursos y presencia en distintos sectores”, señaló.
Finalmente, dejó un mensaje claro a la comunidad. “Al final del día somos un grupo de personas ayudando animales. Necesitamos que más gente se involucre para poder seguir”, concluyó.
Fuente: Entrevista de Diario Digital Ser y Hacer de Malargüe.










