

La Laguna Llancanelo, ubicada en Malargüe, fue incorporada a la Red Hemisférica de Reservas de Aves Playeras. El reconocimiento internacional destaca su rol clave en la conservación de aves migratorias en América.

La Laguna Llancanelo, ubicada en Malargüe, fue incorporada a la Red Hemisférica de Reservas de Aves Playeras, un reconocimiento internacional que la posiciona como un sitio estratégico para la conservación de aves migratorias en el continente americano.
La designación responde a estudios científicos realizados entre 2023 y 2025, que confirmaron el rol del humedal como área clave de descanso y alimentación para especies que recorren miles de kilómetros cada año.
Este reconocimiento ubica a Llancanelo dentro de una red internacional de humedales esenciales para las aves migratorias, que dependen de estos ecosistemas para completar sus rutas entre América del Norte y el sur del continente.

Para celebrar este importante reconocimiento, se realizará un acto el viernes 27 de marzo a las 20:00 horas en el Centro de Convenciones Thesaurus – Sala Caldén. El encuentro reunirá a autoridades, especialistas y vecinos en una jornada que busca poner en valor la riqueza natural de Llancanelo y fortalecer la conciencia sobre la importancia de cuidar los humedales.
Uno de los datos más relevantes es que la laguna alberga de forma regular más del 1% de la población mundial del playero de Baird, un indicador clave a nivel global para definir áreas prioritarias de conservación.
Durante los monitoreos se registraron miles de ejemplares en distintas épocas del año, cifras que consolidan la importancia ecológica del sitio y su valor para la biodiversidad.

La Red Hemisférica de Reservas de Aves Playeras conecta humedales estratégicos de todo el continente, permitiendo coordinar acciones de conservación y gestión para proteger especies migratorias y sus hábitats.
En este contexto, Llancanelo cumple una función fundamental como punto de reabastecimiento para aves que recorren grandes distancias, utilizando estos espacios para alimentarse y recuperar energía antes de continuar su trayecto.
Además de su valor ecológico, la incorporación fortalece las políticas ambientales de Mendoza, al aportar información científica actualizada, mejorar los sistemas de monitoreo y consolidar la planificación del área protegida.
La laguna, que ya contaba con reconocimiento internacional como sitio Ramsar, reafirma así su relevancia dentro de las estrategias globales de conservación de biodiversidad.
Desde una mirada local, este reconocimiento posiciona a Malargüe como un territorio clave en materia ambiental, destacando la importancia de preservar sus ecosistemas naturales y promover un desarrollo sostenible vinculado al patrimonio natural.
Fuente: Gobierno de Mendoza / Municipalidad de Malargüe / Wetlands International









