

Con la llegada del otoño, surge la duda sobre qué hacer con las hojas secas. Opciones prácticas para reutilizarlas y cómo denunciar la quema en Malargüe.

Con la llegada del otoño, la caída de las hojas en la vía pública genera siempre una interrogante entre los vecinos: ¿qué hacer con las hojas que no sea quemarlas?
Desde hace tiempo existe una normativa vigente que prohíbe esta práctica, ya que la quema de hojas genera efectos negativos para la salud y el ambiente. Produce humo contaminante, deteriora la calidad del aire y puede afectar especialmente a personas con problemas respiratorios.
Frente a este escenario, surgen alternativas simples y accesibles que permiten aprovechar este residuo estacional y evitar su impacto ambiental.
Desde el Diario Digital Ser y Hacer se propone una guía práctica con opciones para reutilizar las hojas secas sin necesidad de descartarlas ni quemarlas.

Una de las alternativas más efectivas es el compostaje domiciliario. Las hojas secas pueden mezclarse con restos orgánicos como cáscaras de frutas, verduras o yerba, generando un abono natural rico en nutrientes que mejora la calidad del suelo.
Otra opción es utilizarlas como cobertura del suelo en jardines o huertas. Esta técnica ayuda a conservar la humedad, proteger las raíces del frío y reducir el crecimiento de malezas.
También pueden triturarse para acelerar su descomposición e incorporarlas directamente a la tierra, donde aportan materia orgánica y mejoran su estructura.
En espacios más amplios, es posible acumularlas en un sector del patio o terreno para que se descompongan de manera natural, formando con el tiempo un sustrato fértil.

Incluso pueden utilizarse para proteger plantas sensibles durante las bajas temperaturas, actuando como una capa aislante natural.
Por otro lado, es importante destacar que la quema de hojas puede ser denunciada. Los vecinos pueden comunicarse de manera anónima al número 2604 63-2611, enviar la ubicación o una imagen del hecho, lo que permite la intervención de la Dirección de Ambiente municipal para realizar las inspecciones correspondientes.
Estas acciones no solo contribuyen a evitar sanciones, sino que también promueven un manejo más responsable de los residuos y el cuidado del entorno.









