

El intendente Celso Jaque se metió de lleno en el debate por la reforma del artículo 197 de la Constitución de Mendoza y defendió que los municipios puedan dictar su propia Carta Orgánica. Desde Malargüe, pidió voluntad política para avanzar rápido y sostuvo que la autonomía debe impactar en decisiones reales para los vecinos.

La discusión por la autonomía municipal sumó una voz con peso propio en el Sur mendocino: la del intendente de Malargüe, Celso Jaque. En medio de la agenda política provincial marcada por la enmienda constitucional que impulsa el gobernador Alfredo Cornejo —y que apunta a modificar el artículo 197—, Jaque apareció como uno de los jefes comunales más enfáticos al reclamar que la autonomía deje de ser una promesa y se convierta en herramientas concretas de gobierno local.
Según la cobertura publicada el 2 de abril de 2026 por Los Andes, la propuesta oficial habilitaría a que los municipios dicten Cartas Orgánicas propias; y, si no lo hacen, seguiría vigente la Ley Orgánica de Municipalidades como marco general. En ese escenario, Jaque planteó que hoy Mendoza sigue con una cuenta pendiente: “Hoy Mendoza está en deuda con la Constitución Nacional desde 1994. Esta discusión llega tarde, pero es necesaria”, afirmó.

El intendente marcó una idea central que funciona como diagnóstico político e institucional: sostuvo que actualmente ningún municipio cuenta con Carta Orgánica porque “no hay autonomía plena”, y celebró que se abra la posibilidad de avanzar con normas propias. El concepto no es menor: para Jaque, la autonomía no se agota en el reconocimiento formal, sino que debe plasmarse en un diseño institucional propio, con reglas claras para gobernar, controlar y definir prioridades sin quedar atado a un esquema único para realidades municipales muy diferentes.
En el caso de Malargüe, el planteo se apoya además en un antecedente político reciente. Jaque recordó que ya intentó impulsar ese camino en diciembre de 2024, pero que no prosperó en el Concejo Deliberante. Esa mención cumple un doble propósito: muestra que la idea no es nueva en su gestión y, al mismo tiempo, funciona como explicación de por qué ahora busca capitalizar el momento provincial para “acelerar” el proceso si la reforma avanza.
En esa línea, el intendente fue directo: “Si hay voluntad política, Malargüe puede recuperar tiempo perdido”, dijo, al proyectar un escenario donde se elijan convencionales y se redacte la norma local. Pero el punto más relevante de sus declaraciones es el contenido: Jaque anticipó que una eventual discusión de Carta Orgánica debería incluir mecanismos de participación ciudadana e incluso revocación de mandato, y lanzó una advertencia que busca fijar estándar de calidad para la reforma: “La autonomía no puede ser una declaración simbólica”.

La frase no está puesta al azar. En el debate mendocino, uno de los nudos es si la reforma habilitará una autonomía “real” o quedará limitada por restricciones que, en la práctica, vacíen el concepto. De hecho, Los Andes señala que, aun con respaldo amplio a las Cartas Orgánicas, aparecen diferencias al discutir el alcance de la autonomía. Jaque, según esa misma publicación, se mostró plenamente a favor pero advirtió que el texto debe evitar “limitaciones solapadas” y planteó una consigna que apunta a la gestión diaria: “Tiene que permitir tomar decisiones reales sobre la vida cotidiana del vecino”.
Para Malargüe, este debate tiene un valor adicional: si la autonomía se traduce en Carta Orgánica, el municipio podría diseñar con mayor detalle su arquitectura institucional —cómo se organiza, qué mecanismos de control establece, qué canales de participación habilita— con un marco adaptado a la identidad y los desafíos del departamento. En otras palabras: Jaque intenta poner a Malargüe en la primera línea de una discusión que combina política, derecho y administración, pero que termina impactando en algo muy tangible: cómo se decide y cómo se controla el poder local.
Por último, el intendente dejó clara su intención de llevar el tema al terreno social y electoral. En la nota, anticipó que acompañará el proyecto enviado a la Legislatura y remarcó: “Seré uno de los que militaré para que la sociedad en las próximas elecciones acompañe la enmienda constitucional…”. El mensaje es estratégico: busca transformar un debate técnico en una conversación pública que sume respaldo ciudadano, condición clave para presionar por acuerdos políticos y acelerar tiempos.
FUENTE: Los Andes: “Oficialistas y opositores: quiénes son los intendentes que impulsarán la autonomía municipal”

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