

Este 15 de mayo se celebra por primera vez en Malargüe el Día de la Trashumancia y del Transhumante, tras la aprobación de la ordenanza que declaró a esta práctica como Patrimonio Cultural Intangible del departamento. La iniciativa busca reconocer la identidad rural y el legado de las familias crianceras del sur mendocino.

Malargüe vive hoy una jornada histórica y profundamente emotiva. Este 15 de mayo se celebra por primera vez el Día de la Trashumancia y del Transhumante, una fecha que nació tras la aprobación de la ordenanza que declaró a esta práctica ancestral como Patrimonio Cultural Intangible del departamento. La iniciativa representa un reconocimiento largamente esperado por las familias crianceras y por quienes mantienen viva una de las tradiciones más representativas del sur mendocino.
La Ordenanza N.º 2.322/2025 fue aprobada días atrás por el Honorable Concejo Deliberante de Malargüe y marcó un antes y un después para la cultura rural del departamento. Rolando Poblete, integrante del Archivo Histórico y uno de los impulsores del proyecto, explicó que esta pieza legal es la primera que reconoce de manera integral el movimiento del ganado desde las invernadas hacia las veranadas, una práctica que atraviesa rutas y caminos de gran parte del territorio malargüino.
Pero detrás de la trashumancia hay mucho más que arreos y recorridos. “La transhumancia no existe si no existe la persona”, expresó Poblete, destacando que el reconocimiento también pone en valor al hombre y la mujer de campo que sostienen esta tradición generación tras generación.

La emoción de este primer día oficial también tiene relación con el trabajo realizado para llegar hasta aquí. Según relató Poblete, el proyecto comenzó como una iniciativa conjunta impulsada desde el Archivo Histórico y distintas áreas municipales con el objetivo de revitalizar las expresiones culturales rurales de Malargüe.
El proceso incluyó investigaciones académicas, relevamientos en territorio y registros fotográficos y audiovisuales realizados durante el verano. El equipo estuvo integrado por trabajadores y colaboradores vinculados al rescate patrimonial, quienes reunieron documentación y material de campo para fundamentar la importancia cultural de la trashumancia.
Poblete señaló además que la intención es que mayo se convierta en un mes dedicado a las tradiciones rurales, aprovechando que muchos crianceros regresan de la cordillera y permanecen en la zona. En ese contexto, el Día de la Trashumancia busca transformarse en una celebración permanente dentro del calendario cultural de Malargüe.

La aprobación de la ordenanza fue acompañada por unanimidad y abrió nuevas expectativas para extender este reconocimiento a nivel provincial. El objetivo ahora es avanzar en una legislación más amplia que permita proteger esta práctica en otras regiones de Mendoza donde también forma parte de la vida rural.
Además de impulsar el reconocimiento legal, Poblete desarrolla desde hace tiempo un trabajo de rescate cultural a través de su proyecto “Malargüe Gaucho”, donde comparte imágenes y registros de la vida en los puestos, arreos y tareas rurales. Allí busca reflejar la identidad profunda del campo malargüino y preservar escenas cotidianas que forman parte de la memoria colectiva del departamento.
Hoy, mientras cientos de familias rurales continúan con las tareas propias de la temporada, Malargüe suma una nueva fecha a sus efemérides culturales. Un día que no solo homenajea el traslado del ganado, sino también el sacrificio, la memoria y la identidad de quienes hicieron de la montaña y del campo una forma de vida.
Fuente: Honorable Concejo Deliberante de Malargüe – Entrevista a Rolando Poblete


.








