

Postales del cielo nocturno capturadas en Malargüe y el Área Natural Protegida La Payunia fueron difundidas por APOD (Astronomy Picture of the Day), uno de los espacios de divulgación astronómica más reconocidos del mundo. El trabajo, realizado por el astrofotógrafo Lucas D’Ortone, refuerza el posicionamiento de este lugar como destino de cielos oscuros y fotografía nocturna.

Malargüe volvió a colarse en una conversación global que, a simple vista, parece reservada para observatorios, telescopios y comunidades científicas: la del cielo profundo y sus imágenes más buscadas. Esta vez, el disparador llegó desde APOD (Astronomy Picture of the Day), el popular espacio de divulgación vinculado a la NASA que publica y comparte material astronómico destacado. Según informaron medios provinciales, imágenes tomadas en Malargüe y La Payunia fueron publicadas en las redes sociales oficiales de APOD, un gesto que funciona como sello de calidad para fotógrafos del cielo y, al mismo tiempo, como vidriera turística para territorios con baja contaminación lumínica.
Las postales difundidas pertenecen al astrofotógrafo argentino Lucas D’Ortone, marplatense con más de 15 años de trayectoria en planificación y captura de escenas nocturnas. En el enfoque del autor aparece una idea que no es menor para la credibilidad de este tipo de registros: buscar que el cosmos se vea “como es”, respetando colores y rasgos reales, más allá de la tentación de “sobreprocesar” imágenes. Además de producir, D’Ortone trabaja en formación y talleres de divulgación científica, un puente clave para que el público no especialista entienda qué está mirando cuando observa una galaxia, una nebulosa o el rastro de un cometa sobre el horizonte.

El dato que explica por qué Malargüe y La Payunia aparecen reiteradamente en este tipo de noticias no se resume en una frase linda: cielos oscuros. Para la astrofotografía, el “oscuro” no es poético, es técnico. Significa menos interferencia de iluminación artificial, mejor contraste, más detalle en estructuras tenues de la Vía Láctea, nebulosas y galaxias, y la posibilidad de exposiciones largas con menos “ruido” lumínico. En términos simples: donde hay menos luces urbanas, el cielo “rinde” más. Y eso transforma a determinados paisajes en escenarios codiciados por fotógrafos de todo el país.
Las imágenes destacadas incluyen postales donde el cielo y el territorio se vuelven una sola escena. Entre los ejemplos citados aparecen la Vía Láctea sobre los Castillos de Pincheira y el volcán Payén Liso, la presencia de las Nubes de Magallanes y la Cruz del Sur recortadas en el horizonte, y también capturas de cometas recientes como el C/2025 R3 PanSTARRS y el cometa SWAN fotografiados junto a volcanes y rutas del sur provincial. A eso se suman referencias a objetos de cielo profundo como la galaxia de Andrómeda y la región de Rho Ophiuchi, conocida por sus colores y nubes interestelares.

Ahora bien, hay un matiz importante para no sobredimensionar (ni subestimar) el reconocimiento. D’Ortone aclaró que, aunque las imágenes ya están en el Instagram oficial de APOD, todavía no fueron publicadas como la “Imagen Astronómica del Día” en el sitio web principal del programa. Es decir: hoy el destaque es real y valioso, pero existe una instancia “mayor” dentro del mismo ecosistema APOD que aún no ocurrió. Ese tipo de precisión es clave para sostener la credibilidad del dato y evitar titulares engañosos.
Más allá del detalle técnico, el efecto local es tangible: cada vez que un paisaje de Malargüe o La Payunia circula en cuentas internacionales, se activa una cadena de interés que suele traducirse en búsquedas, consultas a prestadores y planificación de viajes. En otras palabras: una buena foto no es solo una foto; puede ser el inicio de una visita, una excursión o una temporada. Por eso, desde el Gobierno de Mendoza remarcaron que este tipo de publicaciones vuelve a poner en valor a la provincia como escenario para el astroturismo, apoyado en la mezcla de paisajes, cielos de calidad y baja contaminación lumínica.
El desafío, a partir de estos reconocimientos, es que el “boom” no choque con el territorio. La Payunia es un área protegida con reglas específicas, y el interés creciente exige mensajes claros sobre acceso responsable, cuidado del ambiente nocturno y planificación segura. Convertir la viralización en desarrollo sostenible implica ordenar: información para visitantes, coordinación con guías habilitados, y difusión de buenas prácticas para no degradar aquello que hace único al destino: la noche.
Fuente: Prensa Gobierno de Mendoza


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