

La comunidad educativa de la Escuela James Watson Cronin celebró este lunes sus 25 años de vida institucional con un acto especial en el Centro de Convenciones y Exposiciones Thesaurus de Malargüe. Exdocentes, egresados, autoridades y representantes del Observatorio Pierre Auger participaron de una jornada cargada de emoción, memoria y reconocimiento.

La comunidad educativa de la Escuela James Watson Cronin celebró este lunes sus Bodas de Plata con un acto que quedará en la memoria de quienes formaron parte de la institución. El encuentro, realizado en el Centro de Convenciones y Exposiciones Thesaurus de Malargüe, reunió a exdocentes, alumnos egresados que viajaron desde distintas cuidades, familias, autoridades y representantes del Observatorio Pierre Auger, institución estrechamente vinculada con la historia del establecimiento.
Lejos de ser un acto protocolar tradicional, la celebración apostó por una propuesta diferente. Bajo el formato de una «Radio Tertulia», docentes, exdocentes, jubilados y antiguos alumnos protagonizaron una puesta en escena que repasó anécdotas, momentos históricos y vivencias compartidas durante estos 25 años. La creatividad, sello distintivo de la institución desde sus comienzos, volvió a hacerse presente en una ceremonia donde las emociones estuvieron a flor de piel.
El actual director, profesor Miguel Herrera, expresó la satisfacción de llegar a una fecha tan esperada después de meses de preparación. Señaló que parecía muy lejano alcanzar este aniversario y destacó que la escuela continúa cumpliendo un papel que va mucho más allá de la enseñanza, acompañando y conteniendo a los estudiantes junto con sus familias.

Uno de los momentos más significativos fue el reconocimiento al vínculo que une a la institución con el Observatorio Pierre Auger. La escuela lleva el nombre del físico estadounidense James Watson Cronin, Premio Nobel de Física, cuya relación con Malargüe nació a partir de la instalación del observatorio internacional y dio origen a una historia de cooperación que permanece vigente.
La primera directora de la institución, Stella Maris Campi, recordó cómo surgió la idea de bautizar la escuela con el nombre del científico. También repasó las gestiones que permitieron conseguir los fondos para construir el edificio y evocó la visita del propio Cronin a Malargüe, un momento que todavía emociona a quienes lo vivieron.
El intendente Celso Jaque destacó que desde sus comienzos la escuela fue concebida como una propuesta innovadora para la comunidad, combinando arte y ciencia en una modalidad que no existía hasta entonces en Malargüe. También valoró el esfuerzo colectivo que hizo posible convertir aquel proyecto en una realidad.
La docente jubilada Leticia Martínez recordó que la institución marcó un antes y un después en la educación secundaria local. Entre sus iniciativas más representativas mencionó a Cosmomanía, la feria científica creada por los propios estudiantes y que continúa desarrollándose después de más de dos décadas.

Las palabras de la preceptora Valeria De Miguel sintetizaron el sentimiento de muchos de los presentes. Integrante de la escuela desde el primer día de clases, definió a la institución como su segunda casa y agradeció a quienes le enseñaron a construir una comunidad educativa basada en el compromiso, el respeto y el trabajo compartido.
La celebración también permitió pensar en el futuro. Entre los desafíos pendientes figura la construcción de un espacio cubierto para actividades deportivas, culturales y sociales, una obra considerada necesaria para seguir fortaleciendo el desarrollo de los estudiantes.
El aniversario dejó una certeza compartida por todos los presentes: la historia de la Escuela James Watson Cronin no se explica solamente por sus edificios o por sus proyectos educativos. Se sostiene, sobre todo, en el compromiso de quienes la construyeron desde el primer día y en las miles de historias que, durante estos 25 años, encontraron allí un lugar para aprender, crear, crecer y soñar.


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