

El presidente de la Cámara Inmobiliaria de Mendoza, Roberto Irrera, analizó el cierre de la transición de los contratos regidos por la Ley de Alquileres. Advirtió que hay más oferta, valores más ajustados a la capacidad de pago y rescisiones anticipadas por la pérdida de ingresos reales.

El mercado de alquileres en Mendoza atraviesa una etapa de reacomodamiento tras la derogación de la Ley de Alquileres y el vencimiento progresivo de los contratos que todavía se regían por el Índice de Contratos de Locación.
El diagnóstico fue planteado por Roberto Irrera, presidente de la Cámara Inmobiliaria de Mendoza, en declaraciones a FM Vos 94.5, reproducidas por Diario San Rafael. Según el referente del sector, la mayor oferta de inmuebles modificó la dinámica entre propietarios e inquilinos y obligó a revisar valores que habían quedado por encima de la capacidad real de pago.
Irrera explicó que muchos contratos firmados bajo la legislación anterior ingresan ahora en una etapa de revisión. En ese marco, señaló que algunos aumentos calculados por índices pueden superar los valores que hoy admite el mercado, por lo que propietarios e inquilinos avanzan en acuerdos directos para evitar que las viviendas queden desocupadas.

El cambio normativo comenzó con el DNU 70/2023, que derogó la Ley 27.551. Desde entonces, los nuevos contratos dejaron de estar sujetos al esquema anterior, aunque todavía subsisten acuerdos firmados antes de esa modificación y con actualizaciones vinculadas al Índice de Contratos de Locación.
De acuerdo con lo expresado por Irrera, la aparición de una mayor cantidad de propiedades disponibles ayudó a moderar los precios. El dirigente sostuvo que los inmuebles que quedan fuera de los valores reales del mercado directamente no se alquilan.
Sin embargo, el escenario no está exento de dificultades. El presidente de la Cámara Inmobiliaria de Mendoza advirtió que en los últimos meses se registraron rescisiones anticipadas, vinculadas a la diferencia entre la evolución de los alquileres, las actualizaciones pactadas y los ingresos de los inquilinos.
El fenómeno también alcanza al segmento comercial. Según el análisis difundido, los locales céntricos y las grandes estructuras enfrentan mayores dificultades por el crecimiento del comercio electrónico, los cambios en los hábitos de consumo, el costo de los servicios y la aparición de centros comerciales más pequeños en zonas residenciales.
En ese contexto, algunos propietarios optan por retirar inmuebles del mercado de alquiler y volcarlos a la venta, ante una rentabilidad considerada insuficiente. La situación también genera cautela entre desarrolladores, que evalúan con más cuidado nuevos proyectos de construcción o inversión.
Para Mendoza, el reacomodamiento del mercado inmobiliario combina más oferta, menor margen de rentabilidad y negociaciones más frecuentes. Para los inquilinos, el punto central sigue siendo la capacidad de pago; para los propietarios, el desafío pasa por sostener ingresos sin perder ocupación.
Aunque el análisis fue realizado a escala provincial, el tema también resulta relevante para los vecinos de Malargüe que alquilan, ofrecen inmuebles o evalúan invertir. Hasta el momento, no se informaron datos específicos del departamento dentro del informe citado.

LECTURA RÁPIDA
¿Qué está pasando con los alquileres en Mendoza?
El mercado atraviesa una etapa de reacomodamiento con más oferta y mayor negociación entre propietarios e inquilinos.
¿Qué cambió con la derogación de la Ley de Alquileres?
Los nuevos contratos dejaron de regirse por el esquema anterior, aunque todavía vencen acuerdos firmados bajo la ley derogada.
¿Qué advirtió Roberto Irrera?
El presidente de la Cámara Inmobiliaria de Mendoza señaló que hay rescisiones anticipadas por la pérdida de capacidad de pago.
¿Qué ocurre con los locales comerciales?
El segmento comercial enfrenta menor demanda para grandes superficies y cambios vinculados al comercio electrónico y nuevas zonas de consumo.
Fuentes:Diario San Rafael

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