
Ariadna, una joven oriunda de Las Heras que trabaja como moza en un hotel de Los Molles, contó cómo fue mordida cuando intentaba sacar un murciélago que había ingresado por una ventana. La rápida comunicación entre el Centro de Salud 248 de Los Molles y el Vacunatorio de Malargüe permitió avanzar con el procedimiento sanitario correspondiente.

Un murciélago ingresó por una ventana de un hotel de Los Molles durante el pasado fin de semana y terminó mordiendo a una joven que trabaja como moza en el establecimiento. Ariadna, oriunda de Las Heras y que se encuentra trabajando temporalmente en Malargüe, contó a Ser y Hacer cómo ocurrió el episodio y destacó el acompañamiento que recibió desde el primer momento por parte del personal de salud.
Según relató, el murciélago entró al lugar y fue visto por unos turistas estudiantes que se encontraban allí. Ante el temor que generó la presencia del animal, Ariadna decidió intervenir para ayudarlos “Yo trabajando obviamente interferí y quise ayudar a estos chicos y explicarles que no iba a pasar nada”, contó.
Junto con uno de los profesores comenzó a intentar llevar al murciélago hacia una ventana. Para hacerlo utilizaron una escoba y una caja con la intención de sacarlo al exterior. “En un momento el murciélago llegó como a la esquina de la ventana y lo agarramos con una escoba y con una caja como para sacarlo para afuera y en ese momento yo lo agarré con la mano inconscientemente”, relató. La joven explicó que “Me puse guantes descartables cuando tenía que haberme puesto guantes de cuero o agarrar un trapo”, señaló.
Ariadna contó que el murciélago era pequeño y que, cuando intentaba llevarlo hacia la ventana para liberarlo, terminó tomándolo entre sus manos. “Cuando yo lo agarré lo hice como un bollito entre mis manos porque es súper pequeñito y lo llevé hacia afuera, como hacia la ventana, y ahí fue cuando me mordió, cuando lo estaba por liberar”, explicó.

Según describió, no sintió que el animal le provocara una herida profunda, sino que apretó sus dientes sobre sus dedos. Después del episodio, la joven comunicó lo sucedido a sus compañeros y acudió al Centro de Salud 248 de Los Molles perteneciente al Área Sanitaria. “Lo comuniqué con mis compañeros y fuimos al centro de salud. Ahí otros doctores también nos atendieron, nos comunicaron lo que había que hacer, el procedimiento y al día siguiente bajé a Malargüe a vacunarme”, relató.
A partir de esa primera atención comenzó una coordinación entre el personal del centro de salud de Los Molles, el Vacunatorio de Malargüe y el Vacunatorio Central de Mendoza. Para Ariadna, ese acompañamiento fue una parte importante de la experiencia. “La atención fue perfecta y siempre me estuvieron indicando lo que había que hacer, cómo iba a ser el procedimiento, muy atentos conmigo. La verdad que no tengo nada malo que decir, siempre fue todo muy bueno y perfecto y muy acompañada me sentí”, expresó.
La joven destacó que esa atención se mantuvo durante las distintas instancias del procedimiento. “Desde todo. Desde Los Molles hasta Malargüe, los médicos y enfermeros me acompañaron y me dieron indicaciones de que todo iba a estar bien, y desde Mendoza también porque hubo comunicación para otras vacunas y más información sobre esto”, contó.

Para ella, la experiencia dejó una recomendación concreta para quienes puedan encontrarse en una situación similar: no intentar agarrar un animal silvestre con las manos, buscar ayuda especializada y acudir rápidamente a un centro de salud ante cualquier mordedura o contacto de riesgo. “Voy a volver a mi trabajo, pero con más precaución, la verdad que Malargüe me atendió súper bien y estoy muy agradecida”, expresó.
El episodio también puso en evidencia la importancia de contar con atención sanitaria en Los Molles y de que exista una comunicación rápida entre los equipos. La intervención del Centro de Salud 248, la coordinación con el Vacunatorio de Malargüe y el contacto con el Vacunatorio Central de Mendoza permitieron avanzar con el procedimiento indicado para la paciente.
El procedimiento que se activó tras la mordedura
El licenciado en Enfermería Jorge Martínez, encargado del Vacunatorio de Malargüe, explicó a Ser y Hacer que ante una mordedura de este tipo se debe actuar con el protocolo correspondiente, debido a que no es posible realizar un seguimiento del animal.
La mujer recibió la vacuna antirrábica y la gammaglobulina y, como no contaba con registros de vacunación antitetánica, también se le colocó la doble bacteriana. La aplicación de la gammaglobulina requiere un procedimiento específico y cuidadoso, por lo que las enfermeras del Vacunatorio de Malargüe realizaron la intervención correspondiente para completar la atención.
Martínez explicó que la gammaglobulina aporta anticuerpos ya formados, que comienzan a actuar de manera inmediata, mientras que la vacuna necesita tiempo para que el organismo genere sus propios anticuerpos. Por tratarse de un procedimiento que requiere una aplicación precisa y personal capacitado, la intervención del equipo de enfermería fue una parte fundamental de la atención.
El caso también dejó un mensaje de prevención: no se deben manipular murciélagos ni otros animales silvestres con las manos. Ante una mordedura o contacto de riesgo, la recomendación es acudir rápidamente a un centro de salud. La comunicación inmediata entre el Centro de Salud 248 de Los Molles, el Vacunatorio de Malargüe y el Vacunatorio Central de Mendoza permitió coordinar la atención y completar el procedimiento indicado.
La rabia, el principal riesgo ante una mordedura de murciélago
El principal riesgo sanitario asociado a la mordedura de un murciélago es la transmisión de la rabia, una enfermedad viral que afecta el sistema nervioso central y que puede transmitirse a través de la saliva de un animal infectado, principalmente mediante mordeduras o contacto de la saliva con heridas o mucosas. Por eso, ante una mordedura o contacto de riesgo con un murciélago, es fundamental consultar rápidamente en un centro de salud para que el personal evalúe la situación e indique el procedimiento correspondiente.

LECTURA RÁPIDA
¿Qué ocurrió?
Un murciélago ingresó por una ventana de un hotel de Los Molles y mordió a una trabajadora cuando intentaba retirarlo.
¿Dónde fue atendida inicialmente?
La joven recibió la primera atención en el Centro de Salud 248 de Los Molles y luego continuó el procedimiento en Malargüe.
¿Qué tratamiento recibió?
Recibió vacuna antirrábica, gammaglobulina y vacunación de doble bacteriana.
¿Qué recomendó la joven después de la experiencia?
Pidió no manipular animales silvestres con las manos, buscar asistencia especializada y acudir rápidamente a un centro de salud ante una mordedura.









