En estos días el diario “La arena” de La Pampa, bajo el titular “Un límite trucho le quita petróleo a La Pampa”, con la etiqueta “robo de tierras de Mendoza”, afirmó que reconsideración del límite político que separa a la vecina provincia con la de Mendoza en la zona del Meridiano X, favorecería en forma importante a La Pampa por cuanto el área en litigio alcanza unas 200.000 hectáreas que si bien no son las mejores para las actividades agroganaderas, poseen cientos de pozos petroleros, varios manantiales, costa sobre el río Colorado y sectores con potencial minero.


La publicación cuenta del viejo reclamo de La Pampa por un supuesto límite mal amojonado con Mendoza, disparó la inquietud para determinar qué recursos naturales posee esa franja de 197.600 hectáreas, de orientación norte-sur.


El tema se reactualizó a partir de un estudio presentado en 2014 por Sylvia Colonna (Petrobras) y Gabriel Alvarez (YPF) en el V Simposio de Geotécnica en el IX Congreso de Exploración y Desarrollo de Hidrocarburos que se realizó precisamente en Mendoza. En ese trabajo, los autores advirtieron que «aún perdura una cantidad importante de conflictos limítrofes entre provincias, sin vistas de resolverse» y se centran en algunos casos puntuales, «donde a la fecha existen cuestiones pendientes en la definición de los límites».


De esos muchos conflictos vigentes, Colonna y Alvarez se centraron en el deslinde norte-sur entre La Pampa y Mendoza, que si bien «sería el límite más fácil de demarcar, ya que lo conforman un paralelo y un meridiano, es quizás uno de los más controversiales». Esto porque La Pampa que exige «que se revea el amojonamiento» del Meridiano X debido a que «según presenta en las Memorias de pretensión de territorio, y según indica la ley 1.532, esta línea, originalmente mensurada por los ingenieros Otamendi, Cagnoni y Domínguez (año 1881), no es la misma que, por pedido del Gobierno nacional en 1904, fuera a medir el ingeniero Norberto Cobos».

El Corcobo.


Merced a este supuesto incorrecto amojonamiento, y siempre según la postura pampeana, el límite interprovincial estaría corrido unos 12 kilómetros hacia dentro de nuestra provincia, lo que implica una ganancia de tierras de casi 200.000 hectáreas por parte de Mendoza.


Esta lonja de orientación norte-sur está ubicada en una zona eminentemente desértica y con escasas posibilidades productivas, como ocurre con gran parte del oeste pampeano. Pero allí también se encuentra uno de los yacimientos hidrocarburíferos que más ha crecido en los últimos años: El Corcobo. Se trata de un área petrolera que se extiende con orientación submeridiana entre las dos provincias, pero con su mayor desarrollo, según la cartografía actual, del lado mendocino.

Manantiales.


El área El Corcobo ya se encuentra delimitada y en desarrollo, pero hay otras zonas petroleras que están en vías de estudio y también podrían aportar nuevos pozos productivos. De hecho, la actividad de prospección geológica en la zona es continuada. Al sur de El Corcobo se encuentra una de las áreas denominada Gobernador Ayala, en este caso íntegramente del lado pampeano, mientras que, dentro de la provincia de Mendoza, no muy lejos del límite se halla Jagüel Casa de Piedra, un yacimiento que por ahora cuenta con pocas perforaciones.


Los pozos petroleros no serían el único beneficio para nuestra provincia. También habría que sumar una importante cantidad de costa sobre el río Colorado, zona donde la belleza del lugar ha potenciado interesantes proyectos turísticos, las áreas también con potencial turístico ubicadas más arriba -vinculadas principalmente a las manifestaciones superficiales del campo volcánico de Payunia-, y a algunos manantiales que, al igual que los más conocidos del oeste pampeano, se alimentan del agua que escurre a través de las coladas que conforman la Payunia.

Oro
También en la zona hay lugares donde se ha denunciado la presencia de rocas con mineralizaciones susceptibles de ser explotadas.

Una de las explotaciones de la zona es el proyecto minero Don Sixto, un depósito plata y oro de baja sulfuración, en la provincia geológica del Bloque de San Rafael, cuya veta llegaría hasta la superficie puesta en discusión. Este proyecto minero no solo es de interés económico, por tener un recurso aurífero de 1.258.000 onzas, sino que también constituye una de las pocas mineralizaciones epitermales de su tipo vinculada al extenso magmatismo del Grupo Choiyoi.

El depósito se encuentra ubicado a una altitud de 1.200 metros y el clima de la zona es árido. Esas características posibilitan que el acceso al yacimiento se realice de modo sencillo durante las cuatro estaciones del año. Fue descubierto en 1996 por Argentina Mineral Development (AMD).

La exploración a escala de distrito permitió definir una significativa y extensa zona de mineralización de oro que podría estar dentro del límite ahora puesto en discusión por La Pampa.

En las zonas de influencia de los proyectos mineros (especialmente el proyecto Don Sixto) se encuentran los principales y más puros reservorios de agua mineral del sur provincial.