Un accidente de tránsito ocurrió en la madrugada en Ruta Nacional 40, a la altura del puente del Arroyo La Bebida (ingreso norte a Malargüe), cuando dos vehículos que circulaban hacia San Rafael impactaron. Según se pudo saber, hubo dos fallecidas y varios heridos, uno de ellos derivado al Hospital Central.
Un accidente de tránsito ocurrido este domingo en la madrugada en Ruta Nacional 40, a la altura del puente del Arroyo La Bebida (ingreso norte a Malargüe), dejó dos personas fallecidas y varios heridos. Según se pudo saber, el episodio fue alrededor de las 5.30.
De acuerdo con la información recabada, en el lugar se constató el fallecimiento de una mujer Vilma Guanco (36) y una adolescente de 14.
En relación con los lesionados, un hombre de 37 años presentó fracturas y fue internado en terapia intensiva. Además, un joven de 17 años sufrió contusión pulmonar y fractura de fémur, y fue derivado al Hospital Central para atención de mayor complejidad.
En tanto, por el segundo vehículo involucrado, ingresó una mujer de 30 años para constatación de lesiones y permaneció en observación junto a sus dos hijas, de 10 y 7 años, quienes presentaban escoriaciones.
De acuerdo con datos recabados por Ser y Hacer en el lugar, ambos vehículos circulaban en el mismo sentido, de sur a norte por Ruta 40 con dirección a San Rafael. Tras el impacto, una camioneta Toyota Hilux quedó debajo del puente, mientras que el otro rodado, un Fiat, fue el que trasladaba a las personas lesionadas.
Las fotos del operativo son exclusivas de Ser y Hacer de Malargüe y muestran la intervención de los servicios de emergencia y señalización preventiva sobre la calzada, a fin de ordenar la circulación y permitir las tareas de asistencia y control en el sector.
Por tratarse de un acceso clave para la ciudad, se recomienda transitar con máxima precaución por el ingreso norte y respetar las indicaciones del personal apostado en la zona, además de consultar el estado de las rutas antes de circular.
El hecho quedó sujeto a las actuaciones y pericias correspondientes. A medida que se conozcan más reportes oficiales de las autoridades intervinientes, esta información será ampliada.
Kobrea Exploration Corp. comenzó la movilización de personal y maquinaria para dar inicio a su primera campaña de perforaciones en El Perdido, dentro del Distrito Minero Malargüe Occidental, en Mendoza. La etapa inicial prevé 2.500 metros de perforación diamantina y apunta a objetivos geofísicos y geoquímicos de alta prioridad, asociados a un sistema de pórfido de cobre.
Kobrea Exploration Corp. (CSE: KBX) anunció el inicio de la movilización de sus equipos y personal de campo para comenzar perforaciones en su proyecto de cobre y oro El Perdido, ubicado en el Distrito Minero Malargüe Occidental, en el oeste cordillerano de Malargüe, en la zona conocida como La Matancilla. La compañía informó que la campaña inicial contempla 2.500 metros de perforación diamantina y que el arribo de maquinaria pesada ya está en marcha.
Según el comunicado corporativo difundido en Canadá, las cuadrillas ya se encuentran en el área y el equipo de perforación fue movilizado para preparar el programa Fase 1 en el sistema de pórfido de El Perdido. Desde la empresa indicaron que esperan iniciar la perforación la próxima semana y que comunicarán detalles del programa una vez que el equipo esté instalado en sitio.
En el mismo reporte se precisa que El Perdido abarca 6.878 hectáreas y corresponde a un sistema Cu-Au-Mo definido en superficie pero que, hasta ahora, no había sido perforado. El objetivo geológico está asociado a una huella de alteración hidrotermal de aproximadamente 2 por 2 kilómetros, con geoquímica anómala de cobre, oro y molibdeno, intrusivos tipo pórfido y brechas hidrotermales.
Figura 1. Planos del sistema pórfido El Perdido. A) Mapa geológico que muestra la extensión de la alteración potásica y fílica. B) Magnetismo reducido a polos de 2025. C) Datos ASTER de 2025 que muestran la alteración sericítica-arcillosa. Para ver una versión mejorada de este gráfico, visite:
Desde medios sectoriales se agregó que el plan buscará evaluar anomalías geofísicas y geoquímicas de alta prioridad identificadas en campañas previas, que sugerirían un sistema de pórfido de cobre a gran escala. En paralelo, se informó que el acceso al sitio fue adecuado para permitir el movimiento de equipos pesados y reforzar condiciones de seguridad operativa durante la temporada de verano.
El anuncio se enmarca en el avance institucional del Distrito Minero Malargüe Occidental, impulsado por la Provincia a través de Impulsa Mendoza, que presenta al distrito como una herramienta para organizar la exploración en una zona con potencial cuprífero en el departamento de Malargüe. El esquema incluye estudios ambientales de base y líneas de trabajo para acortar tiempos de exploración, bajo controles previstos para la actividad.
En ese contexto, el Gobierno de Mendoza comunicó que los proyectos del distrito se tramitan mediante Declaraciones de Impacto Ambiental y seguimiento ambiental, con participación de organismos técnicos y municipales. También se mencionó el rol de la Policía Ambiental Minera y la Unidad de Gestión Ambiental como parte del control permanente en proyectos activos.
A fines de diciembre, Panorama Minero informó que la UGA realizó una inspección técnica en El Perdido, considerada una instancia previa clave para el inicio de la perforación diamantina. El mismo medio indicó que participaron equipos de la Dirección de Minería, áreas ambientales provinciales y el municipio, dentro de un esquema de supervisión multiagencia.
En declaraciones reproducidas por prensa especializada, el CEO James Hedalen calificó el comienzo de la campaña como un hito tras meses de preparación técnica y legal, y vinculó el avance del proyecto con la demanda de cobre asociada a la transición energética global. La empresa anticipó que publicará actualizaciones periódicas a medida que avance la perforación y se reciban resultados de laboratorio.
En términos técnicos, la perforación diamantina es un método de exploración que recupera testigos cilíndricos de roca, útiles para estudiar litología, alteraciones y mineralización con precisión. En proyectos tipo pórfido, estos datos ayudan a ubicar zonas con potencial continuidad en profundidad y a definir próximos pasos, siempre dentro de los permisos y controles ambientales establecidos para la actividad.
“No pienses si lo merecés o no: ahora lo único importante es que Renzo esté bien”
Nos sentamos frente a frente, en mi casa. No había distancia, ni apuro. Francisco Pinol —Pancho para todos— había vuelto a Malargüe por unos días, por primera vez desde la tragedia. Volvió con Renzo. Volvió atravesado por el dolor y mirando, al acercarse, el inmenso cielo que parecía darle la bienvenida. Volvió con una necesidad profunda y urgente: agradecer.
Habla despacio. Elige las palabras. A veces se detiene, como si necesitara tomar aire antes de seguir. “Este accidente nos arrebató y nos destruyó completamente”, dice, sin dramatizar, con la voz de alguien que ya no necesita exagerar para que se entienda.
Pancho es médico de familia. Está acostumbrado a acompañar procesos difíciles. Pero esta vez le tocó estar del otro lado: ser papá, sostener, dejarse sostener. La muerte de Selena Jazmín Teresa y la lucha diaria de Renzo reorganizaron todo. La vida, los tiempos, las prioridades.
Renzo sigue su recuperación en el Hospital Humberto Notti, en Mendoza. Ya atravesó múltiples cirugías para recomponer sus piernas y todavía queda un camino largo: nuevas intervenciones, rehabilitación, evaluaciones traumatológicas y el seguimiento de posibles secuelas físicas y emocionales. “Renzo no va a ser el mismo”, dice Pancho con una honestidad que duele. Y agrega algo aún más profundo: “Él también tiene que duelar, a su ritmo”.
Pero Renzo no solo pelea por recuperarse. También sostiene. Sostiene a su mamá, Belén, enfermera, atravesada por el dolor más grande que puede vivir una madre. “Él la tuvo muy presente”, me cuenta Pancho fuera de micrófono. Como si, incluso herido, supiera que también tiene que cuidar.
Pancho intenta estar para todos: para Renzo, para Belén, para sí mismo. Y también para la familia que quedó de pie, aunque golpeada. Habla sin vergüenza de psicólogos, psiquiatras, medicación, de la necesidad de salir a caminar un rato para poder volver. “Si no estamos bien nosotros, no podemos ayudar a Renzo”, reflexiona.
Cuando le pregunto por Oriana, la hermana mayor, la respuesta es inmediata: “Creció de golpe”. Mientras ellos estaban en Mendoza, ella, acompañada de personas que la contuvieron se hizo cargo de que todo estuviera bien en Malargüe. Asumió responsabilidades. El dolor también hace madurar de golpe.
En medio de ese derrumbe, hubo algo que los sostuvo cuando parecía imposible seguir: Malargüe. “La gente nos permitió seguir adelante”, repite varias veces, como si al decirlo volviera a apoyarse en esa red invisible.
Habla de los mensajes constantes, del cariño, del acompañamiento. Pero también de hechos concretos: rifas solidarias, cortes de pelo a beneficio, eventos organizados por vecinos, amigos y desconocidos. “Eso nació desde la gente”, aclara. No hubo obligación. Hubo empatía. Comunidad. Y agrego yo una vida de siembra que recoge sus frutos.
Un amigo le dijo algo que hoy funciona como faro: no pienses si lo merecés o no; ahora preocúpense de que Renzo esté bien. Gracias a ese acompañamiento, pudieron concentrarse en lo esencial: estar con su hijo, acompañarlo en cada cirugía, en cada traslado, sin tener que sumar la angustia de no llegar.
El agradecimiento vuelve una y otra vez. Por las donaciones. Por los pedidos de justicia. Por los pequeños gestos. “Gente que dona lo que muchas veces no tiene”, dice, y esa frase explica mejor que nada lo que significó —y significa— el apoyo recibido.
Pancho también habla de memoria. No quiere que Selena quede reducida a una estrella pintada en el asfalto. Quiere que lo sucedido sirva para tomar conciencia. Para hablar de educación vial. Para revisar conductas. Se incluye en esa reflexión. Recuerda el día en que su hija se puso el cinturón y él no. “Hay un problema de base”, dice. Y no acusa: interpela.
La justicia es un camino que decidieron transitar. Se reunieron con la fiscal, iniciaron acciones legales y tomaron un abogado particular. Saben que nada les va a devolver a su hija. Nada va a borrar el dolor ni las noches largas junto a Renzo. Pero necesitan que haya consecuencias. Necesitan que no sea en vano.
Hoy Renzo sigue luchando. Vendrán nuevas cirugías. Habrá cicatrices que quedarán para siempre. Pero hay algo que Pancho agradece por encima de todo: “Sigue con su humor, con su chispa”. Reconocer a su hijo, verlo reír, saber que está ahí, es lo que hoy les da fuerza.
Antes de despedirse, vuelve al mismo lugar del que partió: el agradecimiento. A la comunidad entera. A la zona urbana y rural. A cada gesto que los acompañó en los momentos más oscuros.
Por ahora, seguir. Agradecer. Y respirar.
Nota de redacción
El 4 de diciembre de 2025, en la intersección de calles Roca y Llancanelo, en Malargüe, ocurrió un siniestro vial en el que murió Selena Jazmín Teresa, de 13 años, y resultó gravemente herido su hermano Renzo, de 10.
El conductor del automóvil, William Letelier González, fue imputado por el Ministerio Público Fiscal por el delito de homicidio simple con dolo eventual en concurso ideal con homicidio simple en grado de tentativa. De acuerdo con la información oficial, conducía sin licencia habilitante, a una velocidad muy superior a la permitida y con alcoholemia positiva. Actualmente permanece detenido en un penal de la provincia, mientras avanza la causa judicial.
La Fiesta Nacional del Chivo vuelve a reunir a miles de personas en Malargüe, pero detrás de cada porción hay meses de trabajo silencioso en el campo. Crianceros y trabajadores locales recuerdan que el chivo nace mucho antes de la fiesta, en una tarea diaria marcada por el esfuerzo, el clima y la tradición.
El chivo que se sirve en la Fiesta Nacional no comienza en la parrilla ni en el horno. Su historia arranca mucho antes, lejos del ruido y de los festejos, en los puestos del campo malargüino, donde el trabajo es diario, silencioso y muchas veces invisible.
Durante la fiesta, en uno de los quinchos nos encontramos a don Ariel Pacheco, encargado de preparar el chivo al horno, nacido y criado en Malargüe, en la zona de Arroyo Loncoche. “El proceso del chivo comienza desde mucho antes de meterlo al horno. Comienza en el campo, en el trabajo del campo”, explicó.
“Todos los días hay que mamantarlo, ahijarlo, como se dice en criollo”, relató, describiendo una rutina constante que no siempre se ve reflejada en el plato final.
“Al mes y medio más o menos ya pueden salir chivitos de cinco o seis kilos, pero eso no es un trabajo sencillo”, aclaró. “Nosotros comemos el chivito, pero no vemos el proceso desde el día uno”, agregó.
El campo presenta dificultades permanentes. “Están los daños del puma y del zorro. Están los temporales”, enumeró. Sobre el último año fue claro: “Ha sido malísimo. No hay chivo grande”.
Hijo de puesteros, don Pacheco conoce esa vida desde adentro. “Yo soy hijo de puesteros. No ejerzo, pero la conozco bien clara. Del chivo al plato es totalmente diferente”, sostuvo.
Este año, por primera vez, la fiesta incorporó el espacio que antes se usaba para el concurso gastronomico y que tiene hornos de barro y fue adquiridos por familias y asociaciones. “En el horno de barro, el chivito tiene otro sabor”, explicó, y destacó la importancia de la preparación. “La leña, el condimento, todo tiene su secreto”.
Más allá de la fiesta, remarcó que el chivo es un alimento de todo el año. “Se hace charqui, se hacen muchas comidas. El chivo no es solo para estos días”, afirmó.
Mientras acomodaba el pancito casero en el horno de barro, Ariel Pacheco se detuvo un momento y resumió el sentido profundo de todo ese trabajo. “Se tiene que valorar y reconocer el trabajo del campo”, expresó con calma, mirando el fuego. “Porque muchas veces se ve el chivo en el plato, pero no todo lo que hay detrás”.
“Detrás del chivo hay historias de esfuerzo, de identidad y de tradición”, continuó. “Es un trabajo que empieza mucho antes, en el campo, con frío, con viento, con años buenos y años malos. Todo eso llega al plato, aunque no siempre se note”.
Con la organización de Malargüe Volley comenzó ayer en horas de la tarde un torneo de Beach Voley para damas y caballeros en las canchas ubicadas en el sector este del predio del polideportivo municipal.
Por Eduardo Julio Castón.
Bruno Gil, uno de los referentes junto a Daniel Balverdi, le comentó a Diario Digital Ser y Hacer de Malargüe que «por el receso de esta época la idea es retomar la actividad, en este caso al aire libre, aprovechando que el tiempo acompaña y el buen estado de las canchas».
El cuadro femenino cuenta con 5 equipos: Bubalú, Suar, Kalilas, Las XX y Pivinas. También son 5 las formaciones integradas por hombres: Demons Beach, Los Crocantes, Tie Brek, FM y Cualquiera.
La fase regular en las dos categorías finaliza hoy al mediodía y por la tarde será el turno de las semifinales y finales. Los equipos están integrados por 4 jugadores o jugadoras ante la posibilidad de que alguno de ellos por distintas razones no pueda jugar.
Cada partido se disputa a dos set de 21 puntos cada uno y en caso de igualdad el tie brek es a 15 puntos. El partido inaugural entre mujeres fue entre Suar y Pivinas ganando las primeras 23-21, 15-21 y 15-3.
Entre los varones rompieron el hielo Cualquiera y Los Crocantes, venciendo el primero 2 set a 1 con parciales 20-22, 21-15 y 15-11.
En el predio Raíces Malargüinas, la Fiesta Nacional del Chivo suma un fuerte enfoque económico con el Paseo de los Artesanos. Reúne a emprendedores y artesanos locales y de otros departamentos y potencia la visibilidad de sus proyectos.
La Fiesta Nacional del Chivo es el evento cultural y económico de Malargüe. En el predio «Raíces Malargüinas», el movimiento no solo se concentra en el escenario principal, sino también en el sector emprendedor, donde este año se implementó el Paseo de los Artesanos, un espacio especialmente diseñado para potenciar el trabajo de productores y artesanos.
En esta edición, nuevamente la Cámara de Comercio y afines de Malargüe asumió la organización del sector gastronómico y emprendedor, realizando una inversión en infraestructura que incluyó la compra de gazebos, la unificación estética y la disposición ordenada de los puestos. La iniciativa buscó generar un entorno más armónico, funcional y atractivo tanto para quienes venden como para el público que recorre la fiesta.
Emprendedores y artesanos provenientes de distintos puntos de la provincia de Mendoza y malargüinos coincidieron en que la Fiesta del Chivo representa mucho más que una celebración cultural. Para ellos, es una oportunidad concreta de visibilidad, comercialización y fortalecimiento de proyectos que, en muchos casos, sostienen economías familiares.
En esta edición, el Paseo de los Artesanos reunió a emprendedores y artesanos, varios de ellos llegaron desde Luján de Cuyo, donde cinco emprendedores participaron acompañados por el municipio a través de un programa de desarrollo social que los inserta y acompaña durante un año en el proceso de fortalecimiento y posicionamiento de sus proyectos productivos. A este espacio se sumaron los artesanos malargüinos de siempre, quienes año tras año forman parte de la Fiesta Nacional del Chivo y encuentran en este evento una oportunidad clave para mostrar su trabajo y sostener su economía.
Pasión, familia y proyectos que nació en Pandemia.
Uno de esos proyectos es “La Pasión y la Locura”, un emprendimiento familiar de licores artesanales representado por Angelina Benito y su compañero Jeremías Gutiérrez. El proyecto nació durante la pandemia, impulsado por los padres de Jeremías, docentes jubilados que decidieron reinventarse. Elaboran limoncello, naranchelo, licores cremosos y un licor de Malbec, un producto poco habitual que se destaca entre los visitantes. Angelina valoró especialmente el recibimiento del público malargüino y resaltó la importancia de participar en una fiesta de alcance provincial.
Emprender para darse a conocer: cuando el producto es único
Desde Luján de Cuyo, llegó a Malargüe con su emprendimiento «Beanca Amigurumi», dedicado a la confección de muñecos tejidos a crochet para el público infantil. Cada pieza está realizada con materiales seguros y resistentes, pensados para el uso cotidiano. La emprendedora participa gracias a la articulación con Pro Malargüe y destacó que su producto no se repite en otros stands del predio, lo que genera interés inmediato en el público. A pesar del tiempo que demanda cada creación, aseguró que la experiencia ha sido positiva y confirmó su intención de volver en próximas ediciones.
Arte, energía y organización: una experiencia que deja huella
Otra de las emprendedoras que resaltó la organización fue Soledad Oliva, creadora de Sol y Arte, un proyecto que combina acero inoxidable, diseño artesanal y cristales que interactúan con la luz solar. Proveniente también de Luján de Cuyo, destacó la separación clara entre artesanos, emprendedores y reventa, lo que jerarquiza el trabajo artesanal. Además, valoró el acompañamiento de la Cámara de Comercio, especialmente en lo referido a la provisión de gazebos y soluciones ante las condiciones climáticas propias de Malargüe. INSTAGRAM: @sol.arte08
Emprender también como complemento económico
La mirada local estuvo representada por Miriam, emprendedora malargüina y jubilada, quien junto a su marido elabora amigurumis, artesanías en madera y productos en hierro como parrillas y ollas. Para ellos, la Fiesta del Chivo es una instancia clave para mostrar lo que producen durante todo el año y generar un complemento económico. Si bien reconoció que el contexto económico actual incide en las ventas, destacó la estética y el orden del Paseo de los Artesanos, que facilita el trabajo de los emprendedores locales.
Oficio, cuero y recorrido nacional
Con más de diez años de participación en la fiesta, Juancho, artesano del cuero y la madera, llegó desde Villanueva, Mendoza. Con un taller propio y recorrido por ferias nacionales e internacionales, señaló que la Fiesta del Chivo sigue siendo una plaza fuerte para la comercialización y la difusión de su trabajo. A pesar de las dificultades climáticas, consideró que el balance general es positivo y que el evento ha crecido en concurrencia en los últimos años.
«Una fiesta que mueve la economía real» Las voces coinciden en un mismo punto: la Fiesta Nacional del Chivo genera trabajo, visibilidad y oportunidades concretas sin importar el gobierno de turno. El Paseo de los Artesanos no solo ordena y embellece el predio, sino que pone en valor el esfuerzo, la creatividad y la constancia que hay detrás de cada proyecto, consolidando a la fiesta como un espacio donde cultura, identidad y economía real se encuentran.
Un seleccionado femenino juvenil de Malargüe viajará a Chile para disputar la Linares Cup, pero aún necesita colaboración económica para cubrir gastos del viaje. El equipo será el único representante de Mendoza en el torneo.
El fútbol femenino juvenil de Malargüe está ante una oportunidad histórica, aunque todavía necesita del acompañamiento de la comunidad para concretarla. Un seleccionado integrado por niñas de distintos clubes locales viajará a Chile para participar de la Linares Cup, un torneo internacional formativo que reunirá equipos juveniles de distintas regiones.
El equipo se conformó tras un año de trabajo deportivo, a partir de la iniciativa de entrenadores locales que detectaron el potencial del grupo y decidieron ofrecer una experiencia inédita para categorías tan jóvenes. El objetivo es que las jugadoras sumen aprendizaje deportivo y vivan un intercambio que fortalezca su formación personal.
El cuerpo técnico está integrado por Omar Becerra, Cristian «Checho» Valdés y Lucas Álvarez, con el acompañamiento permanente de las familias. La organización del viaje se realizó en poco tiempo y con recursos limitados, lo que llevó a realizar un esfuerzo colectivo para que el proyecto avance.
La Linares Cup se disputa en la ciudad chilena de Linares y es considerada un encuentro de gran valor formativo. En esta edición, el seleccionado de Malargüe será el único representante de Mendoza, lo que le otorga una relevancia especial a la participación.
Si bien la Municipalidad de Malargüe colaboró con la movilidad para el traslado, aún quedan gastos por cubrir, principalmente vinculados a combustible, alojamiento y alimentación. Por este motivo, desde el seleccionado se convoca a la comunidad a colaborar para completar el financiamiento del viaje.
El grupo que viajará está compuesto por entre 20 y 22 personas, incluyendo jugadoras, entrenadores y padres acompañantes. La salida está prevista para mañana domingo a las 7 de la mañana, con destino a Chile.
Quienes puedan colaborar o deseen más información pueden comunicarse al teléfono 2604 085947 (Nelsol Sáez). Desde la organización remarcaron que cada aporte es importante para que las niñas puedan cumplir este sueño deportivo.
La experiencia no solo representa un desafío futbolístico, sino también una oportunidad para visibilizar el crecimiento del fútbol femenino en Malargüe y fortalecer el acompañamiento comunitario al deporte juvenil.
La elección de la Reina Nacional del Chivo se realizó pasada la medianoche en el predio Raíces Malargüinas, tras una breve e intensa lluvias. Yasmina González, representante de El Manzano, fue elegida soberana.
Fueron ocho jóvenes representantes de distintos parajes del departamento, quienes subieron al escenario poniendo en valor la identidad territorial y el arraigo rural de Malargüe. Participaron Tamara Abigail Guajardo por Las Loicas, Vanina Jaque por Bardas Blancas, Eva Villarruel por La Junta, Tania Nazarena Escobar Cortez por El Alambrado, Yasmina González por El Manzano, Victoria Carrasco por El Cortaderal, Trinidad Cortez por Salitral y Sasha Katherina Nicol Lamas Cuitiño por Agua Escondida.
Las precipitaciones obligaron a suspender por algunos minutos la música sobre el escenario y a interrumpir momentáneamente el espectáculo. Una vez que las condiciones climáticas lo permitieron, la organización retomó el acto y dio continuidad a la elección de la soberana que representa a los crianceros.
Ante un público que permaneció en el predio pese a la lluvia, los locutores comenzaron a cantar los votos, en un clima de expectativa y con una destacada presencia de la hinchada de El Manzano. La elección se desarrolló de manera ágil y ordenada.
Del total de 225 votos emitidos, Yasmina González, representante de El Manzano, fue elegida Reina Nacional del Chivo con 60 votos, mientras que Victoria Carrasco, de El Cortaderal, fue proclamada Virreina Nacional del Chivo con 47 votos.
Tras conocerse el resultado, se vivieron momentos de emoción y reconocimiento por parte del público, con numerosas muestras de afecto hacia las soberanas, que agradecieron el acompañamiento recibido durante toda la noche.
En sus primeras declaraciones, Yasmina González destacó el valor del trabajo de los crianceros y remarcó su vínculo personal con la actividad, al señalar que es hija de crianceros y que conoce en profundidad el esfuerzo cotidiano del campo.
La flamante Reina Nacional del Chivo expresó además su compromiso de trabajar durante todo el año para que la labor criancera y la identidad rural de Malargüe tengan mayor visibilidad y reconocimiento.
La elección volvió a reafirmar el sentido de pertenencia y la importancia cultural de la Fiesta Nacional del Chivo, que logró concretar uno de sus momentos más esperados pese a las condiciones climáticas adversas.
La noche del viernes volvió a poner en valor la propuesta artística de la Fiesta Nacional del Chivo, con una grilla que acompañó el crecimiento de público respecto a la jornada del jueves. Los primeros en subir al escenario fueron La Manta de Tres Colores, seguidos por Grupo Alternativa, que aportó ritmo y frescura. Más tarde fue el turno de Aliados, cuya propuesta generó una fuerte conexión con la gente, y de Jarillales, que cerraron este tramo con una presentación cargada de energía bajo la intensa lluvia.
El momento más destacado llegó con la presentación de los artistas principales, Paquito Ocaño y Lázaro Caballero, quienes lograron mantener al público en el predio pese a la lluvia y la humedad. Con sus actuaciones, ambos generaron un clima de cercanía y disfrute que hizo que muchas familias permanecieran en sus sillas hasta el amanecer, compartiendo música y mates, en una postal que volvió a reflejar el espíritu popular de la Fiesta Nacional del Chivo.
Un operativo coordinado por la Policía Turística y el Centro Estratégico de Operaciones permitió ubicar a dos viajeros chaqueños que habían perdido contacto mientras recorrían una zona rural de Malargüe.
Una pareja de turistas proveniente de la provincia del Chaco fue localizada en nuestro departamento luego de haberse desorientado durante un recorrido por una zona rural del sur mendocino, en un operativo coordinado por la Policía Turística y el Centro Estratégico de Operaciones.
La intervención se inició tras la alerta de un familiar que informó la falta de comunicación con los viajeros, quienes se desplazaban por la Ruta Provincial 180, un sector con amplias distancias y escasa señal telefónica.
Ante esta situación, el Centro Estratégico de Operaciones activó el protocolo correspondiente y coordinó acciones con personal policial de Malargüe, además de recabar información brindada por puesteros de la zona.
Los datos obtenidos permitieron establecer que el vehículo había sido visto en cercanías de la Escuela 8-384 Carlos Rusconi, lo que facilitó la delimitación del área de búsqueda.
Finalmente, los efectivos lograron establecer contacto con uno de los turistas, quien confirmó que ambos se encontraban en buen estado de salud, aunque habían sufrido una pinchadura en el vehículo y permanecieron resguardados durante la noche en un puesto rural.
Una movilidad policial se entrevistó luego con la pareja, constatando que no presentaban lesiones ni complicaciones médicas.
Tras la asistencia brindada, los viajeros continuaron su recorrido, mientras desde las autoridades se reiteró la importancia de planificar los trayectos y mantener comunicación al transitar por zonas rurales del departamento.
Fuente: Gobierno de Mendoza – Prensa Gobierno de Mendoza
Diego Alejandro Arroyo, joven volante ofensivo surgido de Malvinas, atraviesa un destacado presente en Volantes Unidos, donde se afianza por su talento individual, compromiso colectivo y proyección dentro del renovado fútbol malarguino.
Por Eduardo Julio Castón.
Después del resurgimiento del fútbol malargüino con su nueva afiliación a la Asociación del Fútbol Argentino (AFA), decisión tomada por la hoy Asociación Independiente Fútbol Amateur (AIFA) se ha potenciado la aparición de jugadores destacados no solo en la Primera División, sino en las inferiores, nivel que se observa especialmente en aquellos que están muy cerca de llegar a la categoría máxima.
Hoy vamos a presentar a Diego Alejandro Arroyo, distinguido junto a otros jugadores por el medio Visión Deportiva, reconocimiento merecido, que si no era tenido en cuenta, igual había hecho méritos en el 2025 para aparecer en el radar de los que poseen cualidades en el aspecto individual, pero también en lo colectivo, en el funcionamiento del equipo, sin egoísmos para el crecimiento del grupo.
«Soy jugador de Esperanza de Malvinas», que momentáneamente no participa y prestado a Volantes Unidos. Diego tiene 18 años y desde los 4 y hasta los 16 pasó por las Inferiores del dueño de su pase. Daniel y Gustavo Reyes estuvieron al frente de ese prolongado periodo para moldear al futbolista que hoy muestra sus virtudes.
Tal vez superada una etapa breve de indecisiones, se encontró con Miguel Panelo, por entonces trabajando con Volantes Unidos. «Miguel fue el que me ayudó y me invitó a sumarme al equipo rojo». Ahí sigo, el trabajo es distinto, me han recibido excelente, estoy muy bien y encontré muy buenos compañeros».
Su función dentro del equipo de primera división es volante ofensivo, «viejo enganche, como se le decía antes», afirmó Diego. Estamos frente a un jugador hábil, de gambeta corta cuando los espacios son reducidos y velocidad cuando hay que resolver en los últimos metros de la cancha.
Le juega en contra a veces querer hacer una de más. Llega la infracción del rival que a veces ignora el árbitro. «Me han dicho que a veces mandan a pegarme, en la final del clausura me desubiqué, me saqué y vi la tarjeta roja».
Ingresando por unos instantes en la intimidad de su familia, el papá de Diego juega al fútbol en Veteranos, (Club Los Cumpas). Su hermano mayor de vez en cuando en Ferrosol y Rodrigo en La Amistad de Cipolletti jugando el Regional.
¿Qué va a pasar en el futuro con Diego Arroyo? «No sé qué decisión va a tomar Malvinas. Lo más seguro es que siga en Volantes Unidos. Estoy cómodo y tranquilo».