Por Fer Tau

Dibujemos las estadísticas, esta temporada invernal 2020 va a ser mejor que la de 1982.

¡Comenzó la temporada de invierno!, y a nivel turismo, para ser optimistas, va a ser un poquito mejor que en 1982, un año antes que el Valle de Las Leñas abra sus pistas y hoteles al público en general. Antes de esa fecha casi no existía la actividad turística en Malargüe, teníamos la ruta 40 que sigue pasando por la puerta de nuestras casas ya sea si ibas a Ushuaia o a La Quiaca. Pasaba gente que recorría la ruta de punta a punta, a dedo o en vehículo propio, la capacidad hotelera era limitada, donde el motor de ingresos estaba en los empleados petroleros de diversa jerarquía. Casi cuarenta años después vamos a vivir un año con un escenario similar, pero mas preocupante. La torta del turismo va a ser la misma que en 1982, con la diferencia que hay que repartirla entre muchísimos operadores más que los que había en ese entonces. Los operadores que ya ven de qué tamaño va a ser su porción, si es que les toca algo, se están poniendo nerviosos y tienen razón.

La preocupación es grande, desde mediados de marzo, con el inicio de la cuareeterna, no tienen ingresos, lo poquito que pudieron juntar, lo reinvirtieron para poder abrir sus puertas con los nuevos protocolos para turismo y hotelería. Pero qué pasa? La cuareeterna no se levanta, el turismo esta muy limitado (ya sabíamos que iba a pasar eso), las cuentas de servicios siguen llegando (como mal menor, en casa tengo una garrafita, así que no le tengo miedo a la cuenta del gas) y las amenazas de corte&suspensión están a la orden de día. Como fruto rojo que corone la torta (en Malargüe tenemos cultivos de frutos rojos), está nevando como hace muchísimo tiempo que no ocurría. Hubiera sido una gran temporada invernal.

¿Qué hacemos, qué se puede hacer? Esto de la pandemia, con una cuarentena así, no se lo esperaba nadie, ni los pesimistas ni los grandes guionistas de Hollywood. Era más fácil resumir una gran tragedia en dos horas de pantalla que los casi 120 días que vamos a cumplir aislados y distanciados. Con la parte económica en el sector y los demás sectores que se manejan al ritmo de la economía, o sea casi todos, reclaman soluciones, pero los que tendrían que darlas, están con el tema de la manta corta, «Si tapas la cabeza, dejas los pies afuera. Si tapas los pies, del obligo para arriba, vas a tener frío». La clase dirigente de Malargüe está con ese dilema y en vez de manta corta, solo tienen un pañuelo para cubrirnos. Están haciendo lo imposible para tomar decisiones correctas. A veces, a la distancia es mas fácil criticar que construir, tenemos que pensar que nuestra clase dirigente, hasta el año pasado, se dedicaba a sus vidas particulares, y, lo que lleguen a 2023, después de las próximas elecciones a intendente, en su mayoría volverán a sus vidas de antes, tenemos pocos políticos de carrera en Malargüe que están dejando lo mejor de sí para nuestro bienestar. Eso ya lo vimos con el gobierno anterior y el anterior también.
Este año se han alineado los planetas en contra, apareció el covid-19, el valor del barril de petróleo se desplomó y la terrible recesión económica mundial nos está destrozando. Estamos al horno y por más que presionemos al Intendente a que ponga huevos de oro, no lo va a poder hacer.

Todo esto hace que la gente se ponga impaciente y hasta nerviosa, hacen cosas que nunca se nos hubiese ocurrido que pasarían en Malargüe: escraches y amenazas. Está bien expresarse pero llegar a amenazar a alguien porque no se comparte un pensamiento, estamos errando. Vamos al tema de la empatía, que pasaría si fuese al revés? Si me amenazan a mí o a vos? Seguramente irías a la comisaria a realizar la denuncia penal correspondiente. Con el covid nos estamos cuidando muy bien, pero también hay una encrucijada, no sabemos realmente qué alcance tiene este virus y todos los cuidados son preventivos, por las dudas. Hay gente que se asusta o es asustada y se equivoca.

Volviendo al tema económico, la manta es muy corta, la billetera esta casi vacía y la ayuda del gobierno para empresas, laburantes y pymes queda muy linda en la propaganda que hace, pero no le llega a casi nadie ese beneficio. Se está haciendo cuesta arriba el día a día.
Falta cada vez menos para pasar el invierno, la luz al final del túnel parece que está ubicada en el inicio de la primavera, ya anduvimos bastante, todo parece indicar que, al menos en el tema covid, con el calorcito del 21 de septiembre se ira disipando. ¿Qué pasara con la economía? Qué buena pregunta…

Hasta la semana que viene, nevada de por medio.