En el marco de una conferencia organizada por el Movimiento Malargüe, el profesor universitario en historia, Fabián Agostini, visitó nuestra ciudad para disertar sobre las virtudes del liderazgo sanmartiniano y su vigencia en los tiempos actuales.
La charla, titulada «El liderazgo sanmartiniano para el siglo XXI», tuvo lugar en las instalaciones de la Cámara de Comercio de Malargüe, donde Agostini expuso ante un auditorio atento y participativo.
Durante la conferencia, Agostini destacó que San Martín representa un arquetipo fundamental para la Argentina y América Latina, subrayando que su liderazgo es a la vez ético y efectivo. Según el profesor, este liderazgo se caracteriza por un profundo compromiso con los valores y una visión estratégica clara, aspectos que lo diferencian de otros líderes históricos. «San Martín podría haber sido un conquistador como Napoleón, pero eligió un camino diferente, guiado por la libertad de los pueblos sudamericanos», señaló Agostini.

Seguidamente compartimos una entrevista del director de diario Ser y Hacer, Eduardo Araujo, respecto del legado sanmartiniano en nuestros tiempos.
La entrevista, realizada por Eduardo Araujo para el Diario Ser y Hacer, explora en profundidad cómo los principios que guiaron al General José de San Martín pueden y deben servir como modelo para los líderes de hoy.

Eduardo Araujo (E.A.): Profesor Agostini, ¿Por qué hablar de San Martín y sus valores en estos tiempos que vivimos?
Fabián Agostini (F.A.): Creemos firmemente que el liderazgo sanmartiniano tiene una vigencia notable y que es un arquetipo esencial de nuestra patria. Su liderazgo es ético y efectivo, a diferencia de otros tipos de liderazgo que pueden ser negativos. San Martín se distingue por liderar con valores sólidos y por desarrollar su liderazgo a partir de una visión estratégica clara.
E.A.: ¿Cuáles son esos valores que destacan en el liderazgo de San Martín?
F.A.: Uno de los valores más destacados es su humildad, a pesar de su formación militar de alto nivel y su estatus como héroe de la historia. San Martín es un líder que renuncia a la gloria personal en favor del bien común. A pesar de sus numerosos logros y honores, como haber sido condecorado en la Batalla de Bailén y haber sido un militar autodidacta con una vasta biblioteca personal, nunca dejó que la soberbia guiara sus acciones. Por ejemplo, después de la Batalla de Chacabuco, rechazó una considerable suma de dinero que le ofrecieron y la donó para la construcción de la Biblioteca de Santiago. Además, rechazó ascensos y honores, como cuando cruzó los Andes de regreso a Buenos Aires y evitó deliberadamente los homenajes que le tenían preparados.

E.A.: Ese acto de renuncia constante parece ser un hilo conductor en su vida, algo no muy común en la política actual donde vemos personas que están prácticamente desde el retorno de la democracia y otros que sólo han vivido de la política, teniendo profesiones universitarias que hemos pagado todos en instituciones públicas.
F.A.: Exactamente. San Martín nos muestra que el verdadero liderazgo no es soberbio, sino que está dispuesto a dar un paso al costado cuando es necesario. Este es un mensaje poderoso, especialmente en el ámbito político, donde muchas veces el poder se aferra y se evita el relevo generacional. San Martín nos presenta dilemas éticos profundos. Es un personaje del que todos hablamos, pero pocos conocemos realmente, y menos aún imitamos. Es difícil seguir su ejemplo de renuncia a la gloria y al reconocimiento, algo que él hacía constantemente.

E.A.: En su rol político, como gobernador de Cuyo, también dejó una marca significativa. ¿Cómo se reflejan sus principios de liderazgo en su gestión?
F.A.: San Martín fue un político exitoso y transformador. Durante su tiempo como gobernador intendente de Cuyo, cambió la fisonomía de Mendoza, San Juan y San Luis para siempre. Transformó la economía, promovió la industrialización y la minería, y amplió las tierras irrigadas. Fue pionero en la educación, promoviendo la primera vacunación antibacteriana y fundando la Biblioteca de Mendoza. Todo esto mientras preparaba su ejército para la gesta libertadora. San Martín lideraba con el ejemplo, y su capacidad para manejar tanto los detalles más pequeños como las grandes estrategias es un testimonio de su liderazgo integral.

E.A.: Para finalizar, ¿cuál es el mensaje que San Martín deja para los líderes actuales y para aquellos que se están formando?
F.A.: El gran mensaje de San Martín es que la política, y cualquier forma de liderazgo, debe hacerse de manera ética, con servicio y desprendimiento. La organización de la sociedad, de la «polis», debe basarse en la honestidad, el sacrificio y la visión estratégica. San Martín nos enseña que no cualquiera puede ser líder; se requiere una formación personal profunda y un compromiso con el bienestar del pueblo. Su liderazgo ético es un modelo que debemos aspirar a seguir en todos los ámbitos de la vida, desde la familia hasta la política y la sociedad civil.
Para hacerte llegar lo que pasa en Malargüe y en la provincia de manera personal, te invitamos a que seas parte del grupo de WhatsApp de Ser y Hacer en donde sólo recibirás noticias, en ningún momento estará abierto, por lo que sólo te llegará lo que subamos a nuestra web. Te dejamos el link para que te puedas unir: https://chat.whatsapp.com/HtBckzLubhR57FuvLfq3ZX









