Numerosos fieles de Malargüe participaron este 1 de mayo, día del trabajo, de la peregrinación y Misa por el Jubileo de los Trabajadores, una jornada que comenzó en el Monumento a los Crianceros sobre avenida San Martín Sur y culminó con la celebración litúrgica en la Parroquia Nuestra Señora del Rosario, templo jubilar de este 2025.
Organizada en forma conjunta por las parroquias Nuestra Señora del Rosario, San Cayetano y Virgen de Luján y Nuestra Señora del Carmen, la peregrinación reunió a trabajadores y familias enteras que caminaron con esperanza bajo el lema del año jubilar convocado por el papa Francisco. Entre los presentes estuvo el intendente municipal Celso Jaque, quien acompañó la caminata junto a otros funcionarios y vecinos.
La misa fue presidida por monseñor Marcelo Mazzitelli, administrador diocesano de San Rafael, quien ofreció una profunda homilía centrada en el sentido del trabajo y su dimensión espiritual. “Nos reunimos hoy para celebrar el Jubileo de los Trabajadores. Ocasión para elevar nuestra oración agradecida, para expresar nuestros deseos y esperanzas y dejarnos interpelar”, expresó en el inicio de su mensaje.

“El trabajo dignifica y permite poner pan en la mesa, aporta dignidad y paz”, dijo el prelado, pero también advirtió que la jornada es “un día de súplica, no solamente de gratitud”, porque “con fe peregrina en las manos también se hermana con lágrimas caídas silenciosamente por el trabajo que falta, que no se tiene o se teme perder”.
Mazzitelli hizo memoria de San José Obrero, patrono de los trabajadores, y recordó que “Jesús, el hijo de Dios, creció custodiado por el amor viendo a José en su taller, reconociendo el esfuerzo de llevar la vida con generosidad y misterio tejidos en la sencillez”. Así, destacó que “el trabajo se hace ofrenda, servicio y oración”.

Durante la homilía también evocó el origen del Día del Trabajador, recordando “la lucha para alcanzar jornadas laborales justas” en la Revolución Industrial. “El peregrino en la vida sabe de luchas, fiestas, lágrimas e impotencias. En ese peregrinar agradecemos el gozo de la fatiga por el trabajo”, afirmó.
Pero también denunció las injusticias laborales de hoy. “No están exentos muchos niños de la explotación, ni los migrantes, que son explotados valiéndose de su necesidad. Existe el riesgo, y más que el riesgo, la tentación de acostumbrarse al drama de los que quedan al costado del camino y son despersonalizados en estadísticas”, advirtió con firmeza.

El administrador diocesano llamó a los cristianos a ser “instrumentos de la reconstrucción de la fraternidad tan herida en nuestro país” y recordó que “no hay camino legítimo de crecimiento económico sin el reconocimiento de la dignidad de las personas y sin sensibilidad social”.
Tras la misa, que contó con la participación de coros y sacerdotes de distintas comunidades parroquiales, los asistentes compartieron un pequeño ágape fraterno. La jornada concluyó con un ambiente de oración, compromiso y gratitud, bajo la intercesión de San José Obrero, “custodio de la Iglesia, que nos enseña a hacer de lo ordinario algo grande, siendo fieles al Señor”.
Para hacerte llegar lo que pasa en Malargüe y en la provincia de manera personal, te invitamos a que seas parte del grupo de WhatsApp de Ser y Hacer en donde sólo recibirás noticias, en ningún momento estará abierto, por lo que sólo te llegará lo que subamos a nuestra web. Te dejamos el link para que te puedas unir: https://chat.whatsapp.com/EOLgCv3eBtE8l8ypNnja6M









