
El JIN N° 0-101 Rosa Isabel Andino celebró el cierre del proyecto institucional “Las maravillas de mi ciudad” e inauguró el senderito nativo “Ayelén Mapu”, un nuevo espacio educativo dedicado a la flora y fauna de Malargüe. La comunidad educativa participó con trabajos, esculturas familiares y actividades de investigación.

La comunidad educativa del JIN N° 0-101 “Rosa Isabel Andino” inauguró el senderito nativo “Ayelén Mapu”, un espacio diseñado para revalorizar la flora y fauna característica de Malargüe. La actividad formó parte del cierre del proyecto institucional regional “Las maravillas de mi ciudad”, que cada noviembre convoca a docentes, alumnos y familias a trabajar sobre las tradiciones locales.
La directora Ivana Núñez explicó que este proyecto tiene varios años de desarrollo y busca fortalecer el vínculo de los pequeños con su entorno. En esta edición surgió la necesidad de embellecer el patio del jardín, proteger las plantas nativas y crear nuevos espacios verdes. Para lograrlo, la institución trabajó en conjunto con áreas municipales y con el profesor Nito Ovando, cuyos aportes fueron fundamentales para concretar la iniciativa.

El senderito “Ayelén Mapu”, cuyo nombre significa “Tierra de sonrisa”, fue elegido por votación dentro de la institución. Núñez señaló que el objetivo principal es transmitir a los pequeños el amor y el cuidado por la naturaleza, promoviendo desde la infancia la valoración de las plantas y de los animales del ambiente local. Además, destacó que se busca ofrecer un espacio de juego, exploración y aprendizajes significativos.
Durante el proyecto, cada una de las 12 salas investigó sobre un animal nativo. Los alumnos, guiados por las docentes, realizaron producciones, maquetas, láminas, folletos y distintas propuestas educativas. Las familias acompañaron el proceso elaborando esculturas de la fauna, las cuales fueron incorporadas al Parque Nativo inaugurado dentro del jardín, consolidando un trabajo conjunto muy valorado por la comunidad.

Los pequeños vivieron la experiencia con entusiasmo y curiosidad. Disfrutaron especialmente de las canciones, dramatizaciones y actividades de exploración, que les permitieron aprender a través del juego. La directora destacó que los aprendizajes fueron profundamente significativos, ya que cada contenido se vivenció con el cuerpo y se integró en un proceso activo.
La inauguración tuvo un componente emotivo, ya que parte de la flora presente fue plantada hace 15 años por Nito Ovando y Amalia Ramírez. Núñez señaló que este espacio representa el aporte de muchas personas a lo largo del tiempo y reafirma la importancia de preservar las raíces locales.
La institución continuará trabajando con el proyecto “Las maravillas de mi ciudad” en las próximas ediciones, con el propósito de seguir fortaleciendo la educación ambiental y el sentido de pertenencia. La directora agradeció al equipo docente, no docente, estudiantes y familias por su compromiso y expresó la alegría de la comunidad educativa por el logro alcanzado.








Fuente: JIN N° 0-101 Rosa Isabel Andino










