
Este domingo 21 de diciembre se realizarán dos pesebres vivientes abiertos a la comunidad, una de las tradiciones más significativas del calendario cristiano. Las actividades tendrán lugar en la Plaza de la Amistad y en la Parroquia San Cayetano, con participación de niños y grupos comunitarios.

La primera convocatoria se realizará a las 19 horas en la Plaza de la Amistad, donde se presentará un pesebre viviente acompañado por villancicos interpretados por niños. La iniciativa propone un espacio de encuentro familiar, con una puesta en escena que destaca la participación de los más pequeños y la recreación del nacimiento de Jesús a través del canto y la representación.

Más tarde, a las 21 horas, tendrá lugar otra representación del pesebre viviente en la Parroquia San Cayetano. La actividad es organizada por el grupo scout Nuestra Señora de Luján y busca invitar a la reflexión sobre el verdadero sentido de la Navidad, a partir de escenas que recrean el relato bíblico del nacimiento de Jesús.


El pesebre viviente tiene su origen en el año 1223, cuando San Francisco de Asís impulsó en Italia la primera representación del nacimiento de Jesús con personas y animales reales. Su objetivo fue transmitir el mensaje cristiano de manera sencilla, cercana y comprensible para el pueblo, resaltando valores como la humildad, la solidaridad y la esperanza.

A lo largo de los siglos, esta tradición se extendió a diferentes regiones del mundo y se adaptó a cada comunidad. En Argentina, los pesebres vivientes forman parte de las celebraciones navideñas tanto en parroquias como en espacios públicos, con una fuerte impronta comunitaria y educativa.
Las propuestas previstas para este domingo reflejan esa continuidad histórica, poniendo en valor la participación de niños, jóvenes y organizaciones sociales. Además de su dimensión religiosa, estas representaciones fortalecen los lazos comunitarios y promueven espacios de encuentro y reflexión compartida.

Desde la organización se invita a los vecinos a participar de ambas actividades, acompañando estas expresiones culturales que mantienen viva una tradición arraigada y significativa para la comunidad.
Fuente: Organización de los Pesebres Vivientes










