
Catalina Di Marco y Guadalupe Vázquez, su paso por el reinado estuvo marcado por la presencia constante, el compromiso social y un profundo agradecimiento hacia la comunidad de Malargüe.

El mandato de las reinas de la Vendimia departamental 2025 de Malargüe, Catalina Di Marco y Guadalupe Vázquez, finalizará el próximo 7 de enero durante la Fiesta Departamental de la Vendimia, cuando entreguen sus coronas. Más allá del acto formal, el cierre simboliza el final de un año vivido con entrega, responsabilidad y un profundo vínculo con la comunidad.
A lo largo del reinado, ambas asumieron su rol desde la cercanía y la presencia constante, entendiendo que representar a Malargüe implicaba escuchar, acompañar y estar. Cada actividad, visita y encuentro se transformó en una oportunidad para construir lazos y devolver, en acciones concretas, el cariño recibido.
Catalina Di Marco expresó que ser reina fue una experiencia que la marcará para siempre. Destacó el crecimiento personal compartido con la virreina desde el primer día y agradeció especialmente el apoyo de los vecinos, su familia y amigos, quienes estuvieron presentes en cada paso del camino. A pesar de cursar el Profesorado de Educación Física en San Rafael, Catalina reorganizó estudios y viajes para cumplir con cada compromiso. Reconoció que no fue un año sencillo.

Hubo momentos en los que Catalina debió ausentarse de la facultad, adelantar trabajos prácticos o salir antes de alguna clase para poder tomar el colectivo y regresar a Malargüe. Cada uno de esos esfuerzos respondió a una decisión clara: priorizar la presencia en su departamento y cumplir con las responsabilidades asumidas como reina, acompañando a su comunidad aun cuando eso implicara reorganizar tiempos y asumir sacrificios personales.
Entre los momentos más significativos, recordó las visitas a jardines de infantes, escuelas y clubes, así como la colecta de ropa de invierno realizada gracias a la solidaridad de la comunidad y al acompañamiento de distintas áreas municipales. Cada abrazo, cada palabra y cada gesto fueron parte de un aprendizaje profundo, expresó.
Como cierre de un camino atravesado por aprendizajes profundos, Catalina destacó con especial emoción su participación en la maratón nocturna junto a Octavio, vecino con disminución visual. Esa experiencia, vivida desde el compañerismo y el trabajo en equipo, reafirmó el valor de la inclusión y dejó una huella significativa en su recorrido. Desde esa vivencia, remarcó que ser reina no es tan simple como muchas veces se percibe desde afuera, ya que implica compromiso, responsabilidad y mucho corazón. El balance final deja un año cargado de experiencias inolvidables y el orgullo de haber representado a Malargüe con respeto, dedicación y amor.

El reinado también estuvo atravesado por actividades inclusivas, desfiles barriales, la Fiesta provincial de la Nieve y acciones solidarias. Catalina resaltó la importancia de haber acompañado causas sociales, difundido emprendimientos locales y participado en experiencias que reflejan valores de inclusión y compañerismo, como su acompañamiento al Tenis Adaptado junto al doctor Federico Espeche.
Guadalupe Vázquez, por su parte, definió el año como una experiencia intensa y transformadora. Si bien expresó que le hubiera gustado contar con mayor presencia en algunas instancias, agradeció profundamente a quienes la acompañaron y valoró cada momento vivido como parte de su crecimiento personal.
Estas reinas dejan un mensaje claro: ser reina implica compromiso, empatía y gratitud. El paso de Catalina Di Marco y Guadalupe Vázquez por el reinado departamental quedará marcado por una representación cercana, humana y profundamente agradecida con la comunidad de Malargüe.
Entrevista de Diario Digital Ser y Hacer de Malargüe.

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