
La Cámara de Diputados de Mendoza avaló la extensión de la suspensión de desalojos en tierras no irrigadas hasta 2026. La medida alcanza a puesteros rurales y tiene impacto directo en Malargüe.

La Cámara de Diputados de Mendoza dio media sanción al proyecto de ley que prorroga hasta el 31 de diciembre de 2026 la suspensión de la ejecución de sentencias y procesos de desalojo contra puesteros rurales que habitan tierras no irrigadas. La iniciativa extiende la vigencia de la Ley de Arraigo de Puesteros y representa un nuevo paso legislativo en una problemática de larga data.
El proyecto, impulsado por el diputado Emanuel Fugazzotto, modifica el artículo 1.º de la Ley N.º 9.297 y establece que, a los efectos previstos en el artículo 39.º de la Ley provincial N.º 6.086, se amplía el plazo de suspensión de los procesos iniciados, cualquiera sea su estado, incluidos aquellos que se encuentren en ejecución de sentencia.
La Ley 6.086 fue sancionada en 1993 y creó el Programa de Promoción y Arraigo de Puesteros en Tierras no Irrigadas de Mendoza. En su articulado, la norma contempló la suspensión de desalojos como una herramienta transitoria para permitir la regularización dominial de las familias que ocupan históricamente estos territorios rurales.

Desde su sanción, el plazo original de dos años fue prorrogado en más de veinte oportunidades, debido a que los procesos administrativos y técnicos necesarios para regularizar la tenencia de la tierra no lograron completarse. La nueva prórroga vuelve a extender ese marco de protección hasta fines de 2026.
Durante el tratamiento en el recinto, Fugazzotto explicó que la iniciativa busca evitar desalojos forzosos y reconoció que este año se trabajó en una reforma integral de la ley. No obstante, señaló que no se llegó a tiempo para completar ese proceso, por lo que se recurrió nuevamente a la prórroga como medida de resguardo.

El legislador también planteó la necesidad de avanzar hacia una solución permanente y señaló que el desafío es dar una respuesta concreta a unas 3.000 familias de puesteros en la provincia, promoviendo el desarrollo productivo de los puestos y la correspondiente registración dominial.

En contraposición, el diputado Germán Gómez anticipó su voto negativo al considerar que la situación constituye una deuda histórica de los distintos gobiernos y que continuar prorrogando la norma sin una resolución definitiva prolonga el problema sin atender su raíz.
La extensión del plazo resulta especialmente significativa en el sur mendocino, donde amplias zonas rurales se encuentran bajo el régimen de tierras no irrigadas. En estos territorios, la prórroga brinda previsibilidad a numerosas familias que dependen de la tierra para su subsistencia, mientras se mantiene vigente el marco legal destinado a sostener el arraigo rural.
Fuente: Honorable Cámara de Diputados de Mendoza


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