
Diego Alejandro Arroyo, joven volante ofensivo surgido de Malvinas, atraviesa un destacado presente en Volantes Unidos, donde se afianza por su talento individual, compromiso colectivo y proyección dentro del renovado fútbol malarguino.

Por Eduardo Julio Castón.
Después del resurgimiento del fútbol malargüino con su nueva afiliación a la Asociación del Fútbol Argentino (AFA), decisión tomada por la hoy Asociación Independiente Fútbol Amateur (AIFA) se ha potenciado la aparición de jugadores destacados no solo en la Primera División, sino en las inferiores, nivel que se observa especialmente en aquellos que están muy cerca de llegar a la categoría máxima.
Hoy vamos a presentar a Diego Alejandro Arroyo, distinguido junto a otros jugadores por el medio Visión Deportiva, reconocimiento merecido, que si no era tenido en cuenta, igual había hecho méritos en el 2025 para aparecer en el radar de los que poseen cualidades en el aspecto individual, pero también en lo colectivo, en el funcionamiento del equipo, sin egoísmos para el crecimiento del grupo.


«Soy jugador de Esperanza de Malvinas», que momentáneamente no participa y prestado a Volantes Unidos. Diego tiene 18 años y desde los 4 y hasta los 16 pasó por las Inferiores del dueño de su pase. Daniel y Gustavo Reyes estuvieron al frente de ese prolongado periodo para moldear al futbolista que hoy muestra sus virtudes.
Tal vez superada una etapa breve de indecisiones, se encontró con Miguel Panelo, por entonces trabajando con Volantes Unidos. «Miguel fue el que me ayudó y me invitó a sumarme al equipo rojo». Ahí sigo, el trabajo es distinto, me han recibido excelente, estoy muy bien y encontré muy buenos compañeros».

Su función dentro del equipo de primera división es volante ofensivo, «viejo enganche, como se le decía antes», afirmó Diego. Estamos frente a un jugador hábil, de gambeta corta cuando los espacios son reducidos y velocidad cuando hay que resolver en los últimos metros de la cancha.
Le juega en contra a veces querer hacer una de más. Llega la infracción del rival que a veces ignora el árbitro. «Me han dicho que a veces mandan a pegarme, en la final del clausura me desubiqué, me saqué y vi la tarjeta roja».
Ingresando por unos instantes en la intimidad de su familia, el papá de Diego juega al fútbol en Veteranos, (Club Los Cumpas). Su hermano mayor de vez en cuando en Ferrosol y Rodrigo en La Amistad de Cipolletti jugando el Regional.
¿Qué va a pasar en el futuro con Diego Arroyo? «No sé qué decisión va a tomar Malvinas. Lo más seguro es que siga en Volantes Unidos. Estoy cómodo y tranquilo».



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