
Con el inicio de 2026, el Gobierno de Mendoza actualizó el valor de las sanciones por encender fuego en zonas no habilitadas. La medida busca prevenir incendios forestales en un contexto de riesgo climático extremo y alcanza tanto a zonas rurales como urbanas.

Con la llegada de 2026, Mendoza endureció las sanciones económicas para quienes enciendan fuego en lugares prohibidos de la provincia. A partir de la actualización de la Unidad Fiscal, las multas por este tipo de infracciones pueden alcanzar montos de hasta 70 millones de pesos en los casos más graves, según lo establece la normativa vigente.
La medida se enmarca en una política de prevención impulsada por el Gobierno provincial ante el aumento del riesgo de incendios forestales, favorecido por las altas temperaturas, la escasez de precipitaciones y la acumulación de material vegetal seco en distintas zonas del territorio mendocino.
Desde el Ministerio de Energía y Ambiente recordaron que está prohibido encender fuego fuera de los espacios expresamente habilitados, ya sea para quemar basura, limpiar terrenos, realizar fogatas, asados al aire libre o quemas de pastizales. Estas conductas, aun cuando parezcan controladas, representan un alto riesgo para la seguridad de las personas, el ambiente y la infraestructura pública y privada.

El marco legal que regula estas sanciones está establecido principalmente en la Ley Provincial 6099 y en el Código Contravencional de Mendoza. Ambas normativas contemplan multas económicas y otras sanciones para quienes provoquen incendios o situaciones de peligro mediante el uso indebido del fuego, tanto en áreas urbanas como rurales.
Con la actualización de la Unidad Fiscal dispuesta por la Ley Impositiva 2026, los valores de las multas se incrementaron de manera automática. En función de la gravedad de la infracción, las sanciones pueden variar desde montos menores hasta el máximo previsto, que alcanza las 140.000 Unidades Fiscales, equivalentes a aproximadamente 70 millones de pesos.
Las autoridades explicaron que el monto final de la multa se determina según distintos factores, como el lugar donde se produjo el hecho, las condiciones climáticas, el riesgo generado, los daños ocasionados y la reincidencia del infractor. En casos extremos, cuando el fuego provoca daños ambientales o pone en riesgo a la población, las sanciones pueden ser más severas.

En paralelo, el Plan Provincial de Manejo del Fuego mantiene activos operativos de control y prevención en todo el territorio mendocino, con patrullajes en zonas rurales, áreas turísticas y sectores de interfaz urbano-rural. También se reforzó el monitoreo para la detección temprana de focos de incendio y la respuesta rápida ante emergencias.
Desde el Gobierno provincial insistieron en la importancia de la colaboración ciudadana para prevenir incendios. Se solicita denunciar de inmediato cualquier situación peligrosa o foco ígneo a través del 911, especialmente en jornadas de viento, altas temperaturas o riesgo extremo.

En el sur mendocino, y particularmente en Malargüe, las autoridades locales reiteraron el llamado a la responsabilidad individual y colectiva. La extensión del territorio y las características climáticas de la región hacen que un foco ígneo pueda propagarse rápidamente, generando consecuencias ambientales y económicas de gran magnitud.
Especialistas remarcan que la mayoría de los incendios forestales tienen origen humano y podrían evitarse con conductas responsables. Por ello, además del régimen sancionatorio, se refuerzan las campañas de concientización para promover una cultura de prevención y cuidado del ambiente en toda la provincia.
Fuente: Gobierno de Mendoza – Ministerio de Energía y Ambiente – Plan Provincial de Manejo del Fuego

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