

El Área Sanitaria Malargüe realizó la tercera etapa de un programa preventivo en zonas rurales cercanas al volcán Planchón Peteroa, con controles de salud, entrega de insumos e información a familias de parajes alejados. El operativo puso en valor el trabajo sostenido del personal de salud en todo el departamento.

El Área Sanitaria Malargüe continúa fortaleciendo la atención de salud en zonas rurales mediante recorridos territoriales que combinan prevención, controles médicos e información clave para las familias que viven en parajes alejados del casco urbano. En este marco, se concretó la tercera etapa de un programa especial de prevención ante el riesgo volcánico asociado al volcán Planchón Peteroa.
La jornada se desarrolló el miércoles 28 de enero y alcanzó a unas 15 familias que habitan puestos y veranadas de difícil acceso. El equipo de salud recorrió varios kilómetros, utilizando vehículo 4×4 y, en algunos casos, atravesando el río en jaula, para llegar a lugares donde la presencia del Estado resulta fundamental.
Durante esta etapa, personal de Enfermería del Vacunatorio y Agentes Sanitarios visitó La Cancha, en la zona del río Grande, Rawe, Mallín de la Leona, Mallín Largo, Piedra Hernández, El Petizo, Arroyo Los Terneros, Vega Ferraina y Rincón de las Bardas Bayas. En cada puesto se realizaron controles de signos vitales a todos los integrantes de las familias, con especial atención a adultos mayores y niños.


Además de los controles de salud, se brindó información preventiva sobre cómo actuar ante una eventual caída de ceniza volcánica. Si bien la actividad del volcán se mantiene dentro de parámetros normales, el objetivo del programa es que los vecinos conozcan las medidas de cuidado necesarias ante cualquier eventualidad.
Durante los encuentros, varios pobladores compartieron experiencias vinculadas a episodios de mayor actividad volcánica registrados meses atrás, cuando se percibieron olores intensos y molestias en los ojos. Estos testimonios permitieron reforzar las recomendaciones sanitarias y responder inquietudes concretas.


Otro aspecto destacado fue la entrega de pastillas antiparasitarias para perros y gatos, una acción clave para prevenir la hidatidosis en zonas rurales. Muchos puestos cuentan con varios animales, por lo que esta medida resulta fundamental para el cuidado de la salud comunitaria.
Estas acciones forman parte de un trabajo sostenido del Área Sanitaria Malargüe. Los enfermeros cumplen guardias rurales las 24 horas durante los siete días de la semana, durante todo el mes, garantizando atención continua en los centros de salud rurales. En el área urbana, la atención se brinda de lunes a viernes de 7 a 21 y los sábados de 7 a 12, mientras que el Vacunatorio Central funciona todos los días de 7 a 14 y los sábados de 7 a 12.
A este esquema se suman las rondas sanitarias que realizan los agentes sanitarios en sus zonas asignadas. Aunque aún restan nuevas etapas y más familias por visitar, el Área Sanitaria Malargüe reafirma su compromiso de llegar, escuchar y acompañar.



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