

El 12º Campeonato Internacional de Judo comenzó en Malargüe con la organización de la escuela municipal y la presencia de destacadas luchadoras argentinas, entrenamientos intensivos y un cierre con torneo de alta competencia.

Comenzó en nuestra ciudad el 12º Campeonato Internacional de Judo. Organiza la escuela municipal y participan dos destacadas luchadoras argentinas, Lorena Briceño y Mariana López.
Unos 100 judocas entre olímpicos, de selección, extranjeros, mendocinos y de otros lugares de la Argentina se entrenarán hasta el próximo sábado para cerrar con un torneo de alta competencia.


Primeros detalles brindados por el profesor Pablo Villarruel para tener muy en cuenta. Muy feliz por todo lo que estaba ocurriendo en el polideportivo municipal.
Villarruel subrayó que “todo esto trasciende lo que creíamos en un primer momento que era acercar una actividad social”. Añadió que ahora “hay muchos que están involucrados y queremos agradecer a los que ayudaron a construir este camino cargado de logros. Además, para nuestros alumnos será recibir conocimientos de primera mano”.
Cuando se acercaba y con puntualidad la primera capacitación, conversamos con las judocas Briceño y López. La primera de las nombradas, que tiene su escuela en la ciudad de Neuquén, dijo: “Es la primera vez que visito Malargüe. Conocía algunos luchadores locales por haberlos visto en algunos torneos y estamos aquí para que el judo siga creciendo”.

Le consultamos cómo lo ve al judo argentino y respondió que en la actualidad hay un cambio de camada. Se han retirado algunas leyendas como Paula Pareto y Emanuel Lucenti.
En los Panamericanos del año pasado lograron insertarse algunos luchadores y ahora el objetivo es Los Ángeles, anticipó Lorena, que con un poco de pudor todavía luce el título de maestra otorgado por la Confederación Argentina de Judo.

Mariana López, en tanto, es argentina y cuando dejó la selección viajó a Brasil y se quedó definitivamente y continúa ligada al judo. Allá, por la cantidad de personas, los proyectos sociales, lo que invierten, lo que divulgan, el nivel es elevado.

“Y quería volver a Malargüe, me encanta el trabajo de Pablo, es muy solidario, generoso y creo que como deportistas nos debemos ese intercambio, devolver y compartir lo que se aprende. Los más graduados y los menos graduados vamos a poder intercambiar conocimientos muy valiosos”, concluyó Mariana.

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