

La DGE de Mendoza confirmó que los estudiantes que no alcancen el 80% de asistencia deberán asistir al período de intensificación de diciembre, aun si aprobaron todas las materias. La medida se enmarca en el calendario de 190 días de clases y en los lineamientos del Plan Estratégico 2026, con foco en alfabetización, matemática y reducción del ausentismo.

La Dirección General de Escuelas (DGE) de Mendoza estableció que, desde el ciclo lectivo 2026, los estudiantes que no alcancen el 80% de asistencia anual deberán concurrir obligatoriamente al período de intensificación de diciembre, incluso si tienen todas las materias aprobadas. La definición fue explicada por la subsecretaria de Educación, Claudia Ferrari, al señalar que se busca recuperar saberes y también la presencia institucional que no se sostuvo durante el año.
Según lo planteado por las autoridades educativas, cuando se habla de 80% de asistencia se trata, en términos prácticos, de estudiantes que pueden haber faltado alrededor de 40 días en el ciclo, lo que equivale a cerca de dos meses efectivos de clases. En ese escenario, la intensificación de diciembre funcionará como instancia obligatoria de acompañamiento para recomponer aprendizajes y trayectorias escolares.
La DGE vinculó la decisión con el cumplimiento de los días de clase establecidos por normativa nacional. El calendario escolar mendocino se apoya en la obligación de garantizar al menos 180 días efectivos y en el objetivo de llegar a 190 días, conforme resoluciones del Consejo Federal de Educación y normativa provincial.

En paralelo, el Gobierno escolar presentó los principales lineamientos del Plan Estratégico 2026, que suma medidas para fortalecer aprendizajes de base y reducir el ausentismo. Entre los ejes informados por la Provincia figura la universalización de la sala de 3 años, con la meta de ampliar la cobertura en el nivel inicial como parte de una estrategia temprana de alfabetización.
Otro punto destacado es el refuerzo de la alfabetización y la matemática en los primeros años. En ese marco, la DGE comunicó que, si un estudiante finaliza primer grado sin los aprendizajes esperados de lectura y escritura, podrá repetir el año, con el objetivo de asegurar los saberes indispensables a tiempo.

Además, Mendoza anunció una distribución masiva de libros para fortalecer la lectura en el aula: la DGE informó la entrega de más de 100.000 ejemplares destinados a sala de 5 y a 1°, 2° y 3° grado durante el ciclo 2026, como parte de una política de acompañamiento pedagógico.
El plan también incorpora un enfoque de seguimiento más estricto del ausentismo y el rol de los adultos responsables, con intervención del sistema cuando se detecten inasistencias reiteradas. La provincia enmarca estas acciones en la necesidad de asegurar continuidad escolar y condiciones para la enseñanza.

En el nivel secundario y superior, los lineamientos provinciales apuntan a ampliar oportunidades de formación para el empleo y la continuidad de estudios, con impulso a títulos técnicos en la secundaria y nuevas ofertas formativas en educación superior vinculadas a áreas tecnológicas y productivas.
Para departamentos como Malargüe, donde las distancias, el clima y la logística familiar pueden impactar en la asistencia, la medida pone el foco en la regularidad como condición para sostener aprendizajes. El desafío local será articular el acompañamiento escolar con las realidades de transporte y conectividad, para que la intensificación sea una instancia efectiva de recuperación.
Fuente: Dirección General de Escuelas (DGE) de Mendoza

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