

El SEGEMAR instalará cinco nuevas estaciones multiparamétricas en el volcán Planchón Peteroa. El operativo contará con apoyo de Protección Civil de la provincia y medios aéreos para fortalecer el sistema de vigilancia.

El Servicio Geológico Minero Argentino instalará cinco nuevas estaciones multiparamétricas en el volcán Planchón Peteroa, en el sur de Mendoza, con el objetivo de fortalecer el monitoreo tras el nivel de alerta técnica amarilla vigente. La información fue confirmada por Sebastián García, director del Observatorio Argentino de Vigilancia Volcánica.
“Si todo sale bien, vamos a estar trasladándonos hasta la base del volcán, donde durante los próximos 15 días un equipo de más de 11 personas realizará el despliegue de cinco nuevas estaciones multiparamétricas”, explicó García. El operativo contará con apoyo de Protección Civil de Malargüe, de la provincia y con medios aéreos oficiales.
La inversión supera los 280 mil dólares en equipamiento de última generación y permitirá ampliar la red instrumental del lado argentino, que hasta ahora contaba con una sola estación propia.

Actualmente, el monitoreo del complejo volcánico se realiza en coordinación con el servicio geológico de Chile, que dispone de entre cuatro y cinco estaciones en su territorio. “Del lado argentino contábamos solamente con una estación. A partir del cambio de alerta amarilla surgió la necesidad de ampliar la red e invertir en nueva tecnología”, indicó.
Con esta incorporación se sumarán cuatro nuevas estaciones sismológicas, tres equipos GPS de alta precisión para medir deformación del terreno, tres sensores de gases volcánicos y dos cámaras de vigilancia continua. “Una de las cámaras estará monitoreando directamente el cráter”, precisó el director del observatorio.


El despliegue depende de las condiciones meteorológicas propias de la alta montaña. “El trabajo es muy complejo y totalmente dependiente del clima. Solo podemos hacerlo durante la ventana entre enero y marzo”, explicó.
En relación con la actividad actual, García señaló que “hoy el volcán nos está dando un poco de respiro”. Tras los episodios de emisión de ceniza de octubre y noviembre, la actividad superficial disminuyó y actualmente se registran pequeñas emanaciones de gases.
Durante la campaña de noviembre también se tomaron muestras de agua y ceniza. Los análisis no detectaron contaminación en cursos hídricos ni afectación a la salud de personas o animales en las zonas de veranadas.
Además, García destacó el trabajo preventivo que realiza el equipo de salud del Área Sanitaria Malargüe, que visita a los puesteros en cercanías al volcán para brindar información y entregar elementos de protección como barbijos y antiparras. “Es muy importante que estas acciones continúen, porque la prevención y la información oficial son fundamentales para la comunidad”, señaló.
“Más allá de que monitoreamos desde Buenos Aires, esta información es para las autoridades locales y para la población. Buscamos brindar datos oficiales y fidedignos”, concluyó


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