

El Gobierno de Mendoza formalizó un aporte de $2.290.411.000 al Fideicomiso para el Desarrollo del Capital Emprendedor. La medida, oficializada por decreto y publicada en el Boletín Oficial, apunta a fortalecer startups y programas de innovación en la provincia.

El objetivo central del desembolso es fortalecer la inversión en proyectos tecnológicos e innovadores, promoviendo la coinversión en startups con base tecnológica y consolidando a Mendoza como un polo regional de innovación.
Según el texto oficial del decreto, los fondos estarán destinados a financiar una red de programas que apuntan al desarrollo del ecosistema emprendedor. Entre ellos se encuentran “Mendoza Emprende Entrena II” y “Formación de Formadores II”, orientados a la capacitación y el entrenamiento de emprendedores.
También se incluyen iniciativas vinculadas a la gestión y el desarrollo de ideas, como “Mendoza Emprende Gestiona” y “Produce Ideas”, que buscan acompañar proyectos en etapas tempranas. A su vez, se contemplan instrumentos de incentivo a la inversión, como “Mendoza + 365”, “Raíces Mendoza” y “Mendoza Produce III”.

La ejecución de estos recursos se enmarca en el contrato de fideicomiso vigente desde 2019, que regula el funcionamiento del fondo y establece los mecanismos de administración. La normativa habilita al Poder Ejecutivo a incrementar su patrimonio mediante decretos específicos, en función de las necesidades del sector productivo.
La administración del fideicomiso estará a cargo de Mendoza Fiduciaria S.A., bajo la supervisión de un Comité Ejecutivo, tal como lo establece el esquema institucional vigente. El gasto será imputado a las partidas presupuestarias correspondientes.

Desde el Gobierno provincial se remarcó que esta decisión forma parte de una política orientada a la diversificación de la matriz productiva mendocina, con foco en sectores de alto valor agregado y base tecnológica.
En un contexto económico desafiante, el fortalecimiento de herramientas de financiamiento para emprendedores resulta clave para sostener el desarrollo de nuevas empresas, generar empleo calificado y ampliar las oportunidades de inversión.
Para departamentos como Malargüe, donde el desarrollo productivo enfrenta desafíos estructurales vinculados a la distancia de los grandes centros urbanos, el acceso a programas provinciales de apoyo puede representar una oportunidad para potenciar iniciativas tecnológicas y diversificar la economía local.










