Con profundo pesar anunciamos el fallecimiento de Luis Alonso a sus 69 años. Sus restos están siendo despedidos hasta la media noche en sala velatoria La Santa Cruz sobre calle Adolfo Puebla, para posterior cremación.
Luis Alonso: una vida marcada por la fe, el servicio y la alegría
La comunidad de Malargüe despide con profundo respeto y gratitud a Luis Alonso, un hombre recordado por su fe, su compromiso con los demás y una sonrisa que lo acompañó a lo largo de toda su vida.
Quienes lo conocieron coinciden en un rasgo que definía su presencia: su permanente cordialidad. Luis tenía una manera serena y cercana de relacionarse con las personas. Siempre dispuesto a saludar, a escuchar y a brindar una palabra amable, construyó a lo largo de los años vínculos basados en el respeto y la sencillez.
Su vida estuvo profundamente guiada por la fe católica, un pilar que orientó su forma de vivir y de vincularse con los demás. Para Luis, la fe no era solo una convicción personal, sino un camino que se expresaba en gestos concretos de servicio, generosidad y bondad.
En el ámbito profesional se desempeñó como óptico, atendiendo durante años su negocio, Óptica Lumen, con dedicación y responsabilidad. Allí recibió a generaciones de vecinos con el mismo trato cálido que lo caracterizaba, convirtiendo su espacio de trabajo en un lugar de encuentro cotidiano donde el respeto y la atención personal eran parte esencial de su forma de trabajar.
Luis también fue docente, una tarea que asumió con compromiso y vocación. Entendía la enseñanza como una responsabilidad profunda y una forma de aportar al crecimiento de las nuevas generaciones, acompañando con paciencia y dedicación a quienes pasaron por sus aulas.
Su presencia en la comunidad se caracterizó siempre por la coherencia entre lo que creía y lo que hacía. Sin buscar protagonismo, supo construir una vida marcada por los valores de la fe, la solidaridad y el trabajo honesto.
Hoy su partida deja tristeza, pero también una profunda gratitud por la vida que compartió con tantos. Luis Alonso será recordado como un hombre bueno, de fe firme y espíritu alegre, que eligió transitar su camino haciendo el bien.
A su familia y seres queridos, el acompañamiento respetuoso en este momento de dolor, con la esperanza de que encuentren consuelo en la fe que marcó su vida y en la certeza de que su paso por esta tierra dejó una huella de bondad en la comunidad.

Desde el diario Ser y Hacer despedimos con profundo respeto y gratitud a Luis Alonso. Desde el año 2008, cuando este medio daba sus primeros pasos, acompañó nuestro camino con generosidad y confianza a través de Óptica Lumen, convirtiéndose en uno de los primeros auspiciantes de este proyecto. Más allá de ese apoyo, recordaremos siempre su trato amable, su sonrisa sincera y su espíritu de bien que supo compartir con todos. A su familia y seres queridos les hacemos llegar nuestro afecto y nuestras oraciones, confiando en que la fe que marcó su vida sea hoy consuelo y esperanza.

Víctor Arce y su familia expresan su profundo pesar por el fallecimiento de Luis Alonso, a quien recuerdan con respeto y afecto por su calidad humana, su espíritu generoso y su permanente disposición a hacer el bien. En este momento de dolor acompañan a su familia y seres queridos, elevando una oración por su descanso y pidiendo que la fe y el consuelo de Dios los sostengan ante esta partida.

El Movimiento de Cursillos de Cristiandad de Malargüe acompaña a la familia de Luis y eleva una plegaria por el eterno descanso de su alma. «Que brille para Luisito la luz que no tiene fin»









