

Los gobernadores de Mendoza y Neuquén analizaron la situación del tramo sin pavimentar de la Ruta Nacional 40 entre Bardas Blancas y el límite provincial. Aunque coincidieron en impulsar su finalización, aún no hay proyecto, financiamiento ni plazos confirmados.

Según lo informado oficialmente, ambos mandatarios coincidieron en la necesidad de avanzar en la finalización del sector que aún permanece sin pavimentar en el sur mendocino, considerado estratégico para la conectividad entre ambas provincias.
El tramo de la Ruta 40 ubicado entre Bardas Blancas y la zona cercana a Ranquil Norte registra demoras que se extienden desde hace más de una década. Distintos proyectos de pavimentación quedaron inconclusos debido a problemas contractuales y judiciales que afectaron a empresas adjudicatarias, lo que derivó en la paralización de los trabajos.
Durante la reunión, los gobernadores plantearon la posibilidad de realizar gestiones conjuntas ante el Gobierno nacional con el objetivo de reactivar la obra. Sin embargo, hasta el momento no se anunció un proyecto específico ni un esquema de financiamiento que permita avanzar en la ejecución.

Tampoco se difundieron plazos, cronogramas ni detalles técnicos sobre una eventual licitación para completar el tramo pendiente. Las fuentes oficiales coinciden en señalar la voluntad política de ambas provincias de impulsar la finalización de la ruta, aunque aún no existen definiciones administrativas concretas.
Actualmente, el sector sin pavimentar continúa presentando condiciones complejas para la circulación, especialmente durante el invierno o tras precipitaciones. Esta situación afecta tanto al tránsito local como al transporte de cargas que conecta el sur mendocino con el norte neuquino.
La Ruta Nacional 40 es uno de los corredores viales más extensos e importantes del país, ya que recorre gran parte del territorio argentino de norte a sur y conecta numerosas localidades productivas y turísticas. En el caso del sur mendocino, su finalización permitiría mejorar la integración regional y facilitar la circulación entre Malargüe y distintas localidades de Neuquén.

Por ahora, la reunión entre Cornejo y Figueroa representa un gesto de coordinación política entre ambas provincias y un nuevo intento de instalar el tema en la agenda nacional. No obstante, la concreción de la obra dependerá de decisiones administrativas, financiamiento y procesos licitatorios que aún no han sido anunciados oficialmente.
Mientras esos pasos no se materialicen, la finalización de este tramo de la Ruta Nacional 40 continúa siendo un reclamo histórico del sur de Mendoza y del norte neuquino, sin definiciones concretas sobre su ejecución.
Fuente: Gobierno de Neuquén / Dirección Nacional de Vialidad


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