

El sistema de salud firmó un nuevo convenio con prestadores privados de hemodiálisis con el objetivo de garantizar la continuidad de los tratamientos para pacientes con insuficiencia renal que dependen del sistema público.

El acuerdo establece que centros privados especializados brindarán servicios de hemodiálisis y diálisis peritoneal a personas que se encuentran en tratamiento dialítico crónico y que son atendidas por el Estado. La medida busca asegurar la atención médica en casos donde la capacidad de los hospitales públicos resulta insuficiente para cubrir la demanda.
El convenio fue firmado entre autoridades sanitarias y representantes de asociaciones que agrupan a prestadores privados del sector de terapia renal. A partir de este acuerdo, los establecimientos incluidos en el contrato se comprometen a brindar atención especializada a pacientes que requieren tratamiento de diálisis de manera permanente.
La diálisis es una terapia que reemplaza parcialmente la función de los riñones cuando estos dejan de funcionar correctamente. Los pacientes con insuficiencia renal crónica avanzada deben realizar este tratamiento de forma periódica para eliminar toxinas y exceso de líquidos del organismo.

Las autoridades explicaron que el acuerdo busca responder a la demanda de servicios de diálisis, especialmente en casos de pacientes que no cuentan con cobertura médica y dependen exclusivamente del sistema público de salud.
Según se informó, la participación del sector privado funciona como un complemento a la red hospitalaria estatal. Esto significa que, cuando los hospitales públicos disponen del servicio de hemodiálisis, los pacientes continúan siendo atendidos allí, mientras que los centros privados se utilizan para ampliar la capacidad del sistema sanitario.
El tratamiento de diálisis requiere infraestructura especializada, equipos médicos específicos y profesionales capacitados en nefrología. Además, los pacientes deben concurrir regularmente a los centros médicos, en muchos casos varias veces por semana.

En este contexto, los acuerdos entre el Estado y los prestadores privados resultan fundamentales para sostener la atención médica de pacientes renales crónicos y garantizar la continuidad de terapias que son indispensables para su salud.
En regiones alejadas de los principales centros urbanos, como ocurre en distintas zonas del sur mendocino, contar con una red de prestadores que permita asegurar el acceso a estos tratamientos también resulta clave para facilitar la atención de los pacientes.










