

La iniciativa apunta a aliviar uno de los principales costos que enfrentan los productores agrícolas, especialmente aquellos que dependen del uso de perforaciones para garantizar el riego.

El Gobierno de Mendoza anunció una reducción del Impuesto al Valor Agregado (IVA) aplicado a la energía eléctrica destinada al riego agrícola, que pasará del 27% al 10,5%. La medida comenzará a regir a partir de abril y alcanzará a más de 8.000 usuarios regantes en toda la provincia, generando una disminución promedio del 13% en el costo de la factura eléctrica. En zonas donde el acceso al agua superficial es limitado, la energía eléctrica se vuelve un insumo clave para sostener la producción.
Según se informó oficialmente, el beneficio se aplicará de manera automática en las facturas, sin necesidad de realizar trámites adicionales. Esto permitirá que el impacto sea inmediato en la estructura de costos de los regantes.
El sector productivo mendocino venía manifestando desde hace tiempo la necesidad de medidas que compensen el incremento sostenido de los costos energéticos. En particular, el uso de bombas para extracción de agua subterránea representa un gasto significativo, que en muchos casos condiciona la viabilidad de las explotaciones.

La reducción del IVA se enmarca en una serie de políticas orientadas a fortalecer la competitividad agrícola, en una provincia donde la actividad productiva depende en gran medida del manejo eficiente del recurso hídrico.
Desde el punto de vista técnico, el riego mediante perforaciones requiere un consumo eléctrico constante y elevado, especialmente en épocas de mayor demanda hídrica. Por ello, cualquier disminución en el costo de la energía impacta directamente en la rentabilidad de los productores.
En Mendoza, donde el clima es árido y el agua es un recurso estratégico, el riego artificial es indispensable para sostener cultivos como la vid, frutas y hortalizas. En este contexto, la medida busca contribuir a la sostenibilidad del sistema productivo.

A nivel local, en departamentos como Malargüe, donde las condiciones climáticas y geográficas presentan desafíos particulares, este tipo de iniciativas puede representar un alivio concreto para quienes dependen del riego como complemento o principal sistema de abastecimiento hídrico.
La decisión oficial se presenta como una herramienta para acompañar al sector productivo en un contexto económico complejo, al tiempo que promueve condiciones más favorables para el desarrollo agrícola en toda la provincia.
Fuente: Gobierno de Mendoza – Ministerio de Producción









