

Malargüe fue sede de la segunda etapa del monitoreo apícola en el marco del Plan Sanitario Nacional. La iniciativa busca mejorar la sanidad, trazabilidad y productividad de las colmenas en Mendoza.

Malargüe fue sede de la segunda etapa del monitoreo apícola, una acción clave enmarcada en el Plan Sanitario Nacional que busca fortalecer la sanidad y sostenibilidad del sector en el sur mendocino. La actividad se desarrolló durante tres jornadas a fines de marzo, con participación de organismos técnicos y productores locales.
El operativo fue coordinado por el Servicio Nacional de Sanidad y Calidad Agroalimentaria (SENASA), la Dirección de Ganadería y la Municipalidad de Malargüe, a través de la Incubadora de Empresas. El objetivo principal fue evaluar el estado sanitario de las colmenas y mejorar la trazabilidad de la producción apícola.
Las tareas de monitoreo estuvieron a cargo de inspectores sanitarios apícolas acreditados, quienes realizaron controles exhaustivos en distintos apiarios del departamento. Estas acciones permiten detectar posibles enfermedades, optimizar la producción y garantizar la calidad de la miel y sus derivados.

Desde la organización destacaron que este tipo de iniciativas forma parte de una estrategia nacional orientada a consolidar un sistema productivo sostenible. La sanidad de las colmenas es un aspecto central, ya que impacta directamente en la productividad y en la calidad de los productos que llegan al mercado.
Además, la participación activa de los apicultores locales fue considerada fundamental para el desarrollo de la actividad. Productores, instituciones educativas y actores del sector agropecuario colaboraron en las tareas, aportando conocimiento y experiencia en el territorio.
Este tipo de monitoreos se vincula con políticas más amplias que buscan ordenar y fortalecer la actividad apícola. Experiencias previas en Malargüe permitieron relevar apiarios, registrar productores y establecer sistemas de vigilancia para prevenir enfermedades y plagas que afectan a las abejas.

La apicultura cumple un rol relevante en la economía regional, no solo por la producción de miel sino también por su aporte a la polinización de cultivos. En este sentido, garantizar la sanidad de las colmenas resulta clave para sostener el equilibrio de los sistemas productivos.
En el contexto local, estas acciones consolidan a Malargüe como un punto estratégico para el desarrollo apícola en Mendoza. El trabajo conjunto entre organismos públicos y productores permite avanzar hacia una actividad más organizada y con estándares de calidad cada vez más elevados.
Finalmente, desde las instituciones indicaron que las próximas etapas del monitoreo permitirán profundizar los resultados obtenidos y continuar fortaleciendo el sector, con impacto positivo tanto en la producción como en la economía regional.
Fuente: Municipalidad de Malargüe









