

La campaña provincial “OSEP te enferma” llegará a Malargüe el 21 de abril para recolectar firmas y respaldar un proyecto de reforma de la obra social. Tras la publicación de la iniciativa, OSEP difundió un comunicado en el que cuestionó la propuesta por “falta de información clara” y sostuvo que la salud “no debe ser usada como herramienta de campaña”.

La campaña provincial “OSEP te enferma”, impulsada por sectores gremiales, llegará a Malargüe el 21 de abril para recolectar firmas y visibilizar reclamos vinculados a la atención de la Obra Social de Empleados Públicos. La iniciativa busca reunir 100.000 adhesiones para respaldar un proyecto de ley que propone cambios en el funcionamiento de la obra social.
La convocatoria se presenta como una acción para canalizar demandas por demoras, dificultades de acceso a prestaciones y falta de especialistas, especialmente en zonas alejadas de los grandes centros urbanos.
Tras la difusión pública de la campaña, OSEP emitió un comunicado en el que manifestó “profunda preocupación” por la junta de firmas impulsada por el SUTE, y cuestionó que se busque adhesión “sin brindar información clara, concreta ni responsable” sobre el proyecto y sus alcances. En ese texto, la obra social sostuvo que la propuesta apela a “consignas vacías” y que no se explicita un plan serio de mejora ni su financiamiento.
Uno de los pasajes más enfáticos del comunicado afirma que “la salud de los mendocinos no puede ser utilizada como herramienta de campaña ni como plataforma de posicionamiento político”, y advierte que pedir firmas sin exhibir un proyecto equivale, en los hechos, a solicitar “un cheque en blanco” a la ciudadanía.
OSEP también consideró “preocupante” que, mientras se cuestiona el funcionamiento de la obra social, se destinen recursos a campañas de difusión cuyo objetivo sería generar incertidumbre y conflicto. A la vez, reclamó que cualquier propuesta sobre el sistema de salud sea discutida con responsabilidad, transparencia y sustento técnico, y no solo con consignas.
Del otro lado, la campaña del SUTE se presenta como un mecanismo para llevar a la Legislatura un proyecto de reforma y ampliar instancias de participación. Entre sus ejes comunicados públicamente se menciona la necesidad de contemplar realidades departamentales y reforzar mecanismos regionales de consulta.
El cruce vuelve a poner en primer plano una discusión de fondo: cómo se evalúa la calidad de prestaciones, cómo se transparenta información de gestión y qué canales institucionales se consideran adecuados para proponer modificaciones. En departamentos como Malargüe, donde las distancias y la disponibilidad de especialistas condicionan el acceso, el debate suele traducirse en demandas concretas de tiempos de respuesta, derivaciones, cobertura efectiva y redes de prestadores.
Con la convocatoria del 21 de abril, Malargüe queda nuevamente dentro de una agenda provincial que combina reclamos de afiliados, posicionamientos gremiales y respuesta institucional. Mientras el sindicato busca sumar adhesiones para impulsar su proyecto, la obra social sostiene que no convalidará iniciativas que, según su evaluación, carecen de precisiones y no aportan bases técnicas suficientes para un debate responsable.




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